Emile Nakhle

Alí Rizk

Periodista egipcio
Ex funcionario de la CIA para al Mayadeen: Arabia Saudita enfrentará el destino de Bahréin.
El ex funcionario de la Agencia Central de Inteligencia Emile Nakhle
El ex funcionario de la Agencia Central de Inteligencia Emile Nakhle
Al-Mayadeen ha conversado con el ex funcionario de la Agencia Central de Inteligencia Emile Nakhle, consultando su opinión en relación con más de un expediente, entre los que figura el tema de una posible guerra estadounidense contra Irán y sus costos humanos y económicos, así como el futuro de las crisis del Golfo.

 
Emile Nakhle es una destacada figura estadounidense conocedora de los asuntos de la región, ya que trabajó para la Agencia Central de Inteligencia (CIA) entre los años 1993 a 2006; entre los cargos que ocupó durante ese período es el de director del Programa de Análisis Estratégico del Islam Político, y también el de director de la Unidad de Análisis Regional de la Oficina de Análisis para Oriente Próximo y el Sur de Asia.


En una entrevista para al Mayadeen Net, Nakhle afirma que los oficiales de inteligencia militar estadounidenses e israelíes se oponen fuertemente a una guerra contra Irán, advirtiendo al mismo tiempo del terrible costo de tal guerra para los Estados Unidos y también de sus repercusiones negativas para Arabia Saudita e incluso Europa.


En cuanto a la evaluación de Trump en relación con el Medio Oriente, Nakhle opina que no hay indicios de que Trump tenga una estrategia integral para la región, y advirtió que el acercamiento de Trump a los estados del Golfo como Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos no favorece la estabilidad de la región, así como tampoco favorece los intereses y la seguridad de Estados Unidos a largo plazo.


Nakhle, autor de varias obras sobre los estados del Golfo, también pronosticó que no podría mantenerse el actual sistema de gobierno tribal que prevalece en los estados del Golfo, particularmente en Arabia Saudita y Bahréin.


Seguidamente transcribimos el texto de la entrevista realizada por Alí Rizk para al Mayadeen:


CIA
CIA
Siempre haces énfasis en tus escritos sobre la relación entre el terrorismo y el wahabismo, ¿Podrías darnos una idea sobre tus experiencias en la CIA que inculcaron esta convicción sobre este vínculo existente entre el wahabismo y el terrorismo?


Nakhle: el wahabismo predica un islam fanático y de percepción estrecha; estas interpretaciones condujeron a actos extremistas y sangrientos de parte de algunos seguidores de esta confesión del islam sunita; pero debo señalar que no todo wahabita es extremista o terrorista; la gran mayoría de los wahabíes son ciudadanos respetuosos de la ley, pero una minoría que es propensa a la violencia sigue este pensamiento religioso.


¿Crees que la única manera de acabar con el terrorismo takfiri es terminar con la doctrina wahabí?


Nakhle: la ideología salafista wahabí se basa en la escuela de la jurisprudencia Hanbali del islam sunita (las otras tres escuelas son al Shafií, al Maliki y al Hanafi), y por lo tanto es casi imposible de erradicar; sin embargo, se pueden revisar algunas de las enseñanzas impartidas por muchos clérigos e imanes wahabíes en sus mezquitas y escuelas, con el fin de hacer que el wahabismo sea más aceptable para los demás musulmanes como los chiíes y sufíes además de los seguidores de las otras confesiones - así como los no musulmanes como los cristianos y Judíos; los predicadores religiosos wahabíes tienen que distinguir entre la ideología wahabita salafista y la practica Takfiri que clasifica a otros musulmanes o los no musulmanes como infieles o apóstatas que pueden ser asesinados sin piedad.


Terrorismo (Foto tomada de Journal Praia)
Terrorismo (Foto tomada de Journal Praia)
Estados Unidos dice que desde hace décadas está en guerra con el terrorismo Takfiri y grupos como al Qaeda, ¿por qué no ha logrado erradicar este fenómeno?


Nakhle: Estados Unidos atacaron a los terroristas takfiries - militantes y dirigentes - usando medios militares, y a menudo lograron eliminar a muchos de estos líderes -  a veces sobre el terreno y otras presentándolos ante la justicia; por supuesto, eliminar a un extremista violento o un terrorista es mucho más fácil que eliminar una ideología extremista que respalda al terrorismo takfiri, y si esta ideología tiene su origen en un estado “amigo” como lo es Arabia Saudita, que la une a Washington fuertes lazos económicos y militares, en ese caso eliminar o socavar esa ideología se convierte en una tarea difícil; cada vez que los estadounidenses planteaban este problema con los líderes sauditas, eran contrariados y acusados ​​de interferir en la forma en que los saudíes enseñan su interpretación wahabita del Islam en sus escuelas.


Mohammad Ben Salman
Mohammad Ben Salman
¿Cree que Arabia Saudita está en vías de reducir el papel del wahabismo como resultado de los esfuerzos del príncipe heredero Mohammad Ben Salman para “modernizar” el país, o cree que el wahabismo seguirá desempeñando un papel destacado en Arabia Saudita?


Nakhle: creo que el príncipe heredero Mohammad Ben Salman es serio en su intención de reducir la influencia de los clérigos radicales en el reino; según informes de los medios, ha expulsado a muchos de ellos y presiona para que se revise el material publicado en los textos escolares a fin de enseñar un Islam más “moderado”; el éxito de sus esfuerzos sigue siendo cuestionable, especialmente porque los centros de la fuerza religiosa conservadora en Arabia Saudita aún poseen una enorme influencia.


La bandera de Bahréin
La bandera de Bahréin
¿Cómo ve el futuro de Arabia Saudita y de Bahréin, que es otro país con el que has tratado durante mucho tiempo?


Nakhle: Bahréin sigue bajo el dominio de un régimen de una minoría tiránica sunita que ha cometido graves violaciones a los derechos humanos, especialmente en contra la mayoría chií; el régimen de Al Khalifa ha estado involucrado a menudo en torturas, arrestos ilegales y juicios simulados en contra de disidentes pacíficos que exigen democracia; la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos y sus comités han condenado reiteradamente las sistemáticas políticas represivas de Bahréin; desde los “levantamientos árabes” en 2011, Bahréin se ha convertido, por diversas razones, en un protectorado controlado y por Arabia Saudita; no puedo imaginar que esta situación en Bahréin pueda continuar por más de cinco años y Arabia Saudita también enfrentará un destino similar a pesar de los cientos de millardos de dólares que Mohammad Ben Salman inyecta en los mega proyectos de desarrollo del país; Ben Salman reprimió toda oposición a su gobierno dentro de la familia gobernante de Al Saud y en el país en general, y esto no le sería favorable a largo plazo; los miembros de la nueva generación saudí no tienen ese vínculo con la familia Saud como lo fueron sus padres y abuelos, y no dudarán en utilizar los nuevos medios de comunicación social para expresar su sentimiento de agravio contra el gobierno déspota de Al Saud; la marcha de la juventud saudita para enfrentar al régimen puede ser más larga que la de sus contrapartes bahreiníes, pero el sistema de gobierno tribal en los estados del Golfo desaparecerá durante los próximos pocos años.


Donald Trump
Donald Trump
Con respecto a las políticas de Trump hacia la región, ¿tiene él una estrategia para el Medio Oriente? y si la tiene, ¿cómo la describes?


Nakhle: La política de Trump en el Medio Oriente parece estar basada en la improvisación y en dar tumbos, y carece de cualquier aspecto que podría tener una estrategia global; la política de Estados Unidos hacia el Medio Oriente, bajo la administración de Trump, está dirigida por palabras y por tweets espontáneos, así como por declaraciones contradictorias y comunicados carentes de sentido; lo único cierto en relación con la posición de Trump es su odio hacia Irán y su deseo de cancelar el acuerdo nuclear; la firmeza, la previsibilidad, la flexibilidad y la cimentación de alianzas, fueron características de la política exterior de los predecesores de Trump hacia el Medio Oriente, y esto ha desaparecido con el léxico del actual presidente de los Estados Unidos y en última instancia, esto perjudicará los intereses nacionales estadounidenses en la región, así como la estabilidad en la región.


Trump ha fortalecido los lazos con los estados del Golfo como Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos. ¿Cuáles son las implicaciones de este hecho para la región y para Estados Unidos, incluido lo relacionado con la guerra contra el terrorismo?


Nakhle: Trump parece acercarse a regímenes dictatoriales y dictadores emergentes; los psicólogos pueden explicar este fenómeno señalando que refleja una propensión tiránica de Trump; las actividades de los grupos de presión que trabajan a favor de Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos en Washington son enormes, y esto se debe en parte a las grandes sumas de dinero desembolsadas por ambos países a favor de esos esfuerzos; la mayoría de los observadores cree que no se puede lograr la estabilidad a largo plazo en el Golfo sin la participación de Irán; esto significa que ambas partes en las costas del Golfo deberían desempeñar un papel en la configuración de un futuro libre de conflictos en el Golfo y en la región en general; acercarse a Arabia Saudita y a Emiratos Árabes Unidos no favorece la estabilidad regional o los intereses estadounidenses, además de la  seguridad de los Estados Unidos a largo plazo.


¿nos dirigimos hacia una guerra estadounidense contra Irán?
¿nos dirigimos hacia una guerra estadounidense contra Irán?
Después del reciente discurso de Trump sobre Irán y de haber retirado la confianza del acuerdo nuclear, ¿ves algo similar al período previo a la guerra en Iraq (cuando aún estabas trabajando en la CIA)?, en otras palabras, ¿nos dirigimos hacia una guerra estadounidense contra Irán?


Nakhle: Se supone que nuestros altos funcionarios a cargo de las decisiones políticas habrían aprendido una lección de la desastrosa guerra en Iraq; la retórica de Trump para promover la guerra contra Irán podría servir a los intereses de Arabia Saudita y al gobierno de extrema derecha de Netanyahu en Israel en el corto plazo; y semejante discurso también podría obtener el consentimiento de los neoconservadores dentro de la administración Trump y en el Congreso; pero el costo humano y económico de cualquier guerra irresponsable e injustificable en el Medio Oriente sería aterradora para Washington y para los pueblos de la región; y en momentos en el que algunos políticos pueden estar avivando la llamas de la guerra, altos funcionarios de inteligencia militar de los Estados Unidos e incluso Israel, tanto los salientes como los actuales, se oponen a esa política imprudente.


¿Cómo esperas que sean las consecuencias de la guerra contra Irán en caso de que se produzca?


Nakhle: ¡Un desastre terrible a un costo humano descomunal! las consecuencias de esta guerra afectarían a Arabia Saudita y al resto de los países del “Consejo de Cooperación del Golfo”, así como a la economía mundial, en caso de que las instalaciones petroleras y acuíferas de Arabia Saudita se vean seriamente dañadas, los sauditas sentirían el dolor de la guerra antes que otros países; y en caso de que se cierren las tres vías estratégicas marítimas - el estrecho de Ormuz, Bab el-Mandeb  y el Canal de Suez- o sea que cierren esos pasos a causa de un conflicto generalizado, y se interrumpa el movimiento de los barcos comerciales, esto provocaría una importante recesión de la economía mundial y posiblemente una nueva ola de refugiados que se aglomerarían en las fronteras de Europa.


También escribiste que Washington debería asociarse con Irán en la lucha contra el terrorismo; ¿Qué impide que Estados Unidos se asocie con Irán en la guerra contra el terrorismo? y al mismo tiempo, ¿cómo ve el papel de Hezbollah en la lucha contra grupos terroristas en Siria y en otros lugares?


Nakhle: Washington y muchos países europeos consideran a Hezbollah como una organización “terrorista”, y por lo tanto rechazan cualquier opinión que perciba a Hezbollah como combatiente en contra del terrorismo en Siria; las raíces de la “iranofobia” son profundas en los Estados Unidos, y este fenómeno se remonta a la crisis de los rehenes el año 1979; inmediatamente después de los sucesos del 11 de septiembre, Estado Unidos e Irán trabajaron en estrecha colaboración contra al Qaeda, pero esa cooperación duró poco; y a pesar del acuerdo nuclear suscrito por la comunidad internacional con Irán luego de años de conversaciones, tanto privadas como públicas,  Washington y en particular la administración de Trump, aún percibe a Irán como patrocinadora del terrorismo, que desestabiliza e interfiere en los asuntos internos de los países vecinos, así como también ve que Irán ambiciona poseer armas nucleares.  


Si bien es lógico decir que la asociación con Irán podría fortalecer la guerra contra el terrorismo, no creo que la administración de Trump intente aprovechar esta oportunidad en el corto plazo; en momentos en que la administración de Obama había separado el expediente nuclear de otros aspectos de la política exterior de Irán, considerada por el ex secretario de Estado John Kerry y otros altos cargos políticos como digna de reproche, la administración Trump y sus partidarios en el Congreso están presionando para integrar todos los aspectos de la política exterior de Irán con el expediente nuclear; y por lo tanto el futuro del acuerdo nuclear y cualquier acercamiento futuro entre Estados Unidos e Irán parecen sombríos.-

Los puntos de vista y opiniones expresadas en este artículo son las del autor y no reflejan necesariamente el punto de vista de Al Mayadeen.