Ali Rizk

Periodista libanés escribe en varios medios escritos de comunicación

Jefe de Despacho del ex Secretario de Estado Colin Powell: Dinero de Bin Salman determina la política de Washington en la región y presenta a Irán como un monstruo

En una entrevista con Al Mayadeen (efectuada antes de la Cumbre de Helsinki) , Lawrence Wilkerson, Jefe de Despacho del ex Secretario de Estado Colin Powell, destacó que la alianza saudita está perdiendo en su guerra contra Yemen. Al referirse a la situación en Siria, señaló que el presidente sirio, Bashar al-Assad, había ganado la guerra.

Lawrence Wilkerson, jefe de despacho del ex Secretario de Estado Colin Powell.

El jefe de despacho del ex Secretario de Estado Colin Powell, Lawrence Wilkerson, considera que el dinero saudita marca la política estadounidense en Medio Oriente, y que quienes quisieron derrocar a Siria lo hicieron para ser el preludio del derrocamiento de Irán.

En una entrevista con Al Mayadeen (efectuada antes de la Cumbre de Helsinki) , el funcionario norteamericano destacó que la alianza saudita está perdiendo en su guerra contra Yemen.

Al referirse a la situación en Siria, Wilkerson señaló que el presidente sirio, Bashar al-Assad, había ganado la guerra y explicó que tanto (Israel) como Estados Unidos ya lo han reconocido. “No estoy seguro si Arabia Saudita lo ha hecho o no, en todo caso ese es su problema”, acotó.

"Al-Assad ha ganado y seguirá en el poder, y ahora los presidentes estadounidense y ruso hablaron sobre cómo pueden contribuir a restablecer la estabilidad en Siria", señaló Wilkerson en clara referencia a la cumbre de Helsinki entre ambos presidentes.

“Por mi parte apostaré en cualquier negociación sobre Putin y no sobre Trump, por supuesto", agregó.

De acuerdo con el ex jefe de despacho de Powell, aquellos que han querido derrocar el gobierno de Siria lo hicieron para tener mejor posibilidades y ser más capaces de tratar con Irán, y como no lo han conseguido, entonces ahora se enfocarán en Irán".

"Arabia Saudita, a través de su dinero, está marcando la política estadounidense en Medio Oriente", dijo Wilkerson, y añadió que personas como el príncipe heredero Mohammed Bin Salman y otros en el Consejo de Cooperación del Golfo, que tienen mucho dinero, "están financiando una campaña cuyo objetivo presentar a Irán como un monstruo, una fuente de amenaza y la parte desestabilizadora de la región", acotó.

En cuanto a la guerra de la Coalición saudita en Yemen, Wilkerson explicó que la alianza está perdiendo… "Los sauditas no pueden ganar esta guerra, no la están ganando ahora y ni la ganarán", afirmó.

Seguidamente el texto completo de la entrevista de Al Mayadeen con Wilkerson:

A.R.: En primer lugar, ¿cómo considera la tensa relación entre EE.UU. y Rusia? ¿La próxima reunión entre Putin y Trump en Helsinki dará algo nuevo en cuanto a la solución de la crisis en Siria?

L.W.: Rusia y Estados Unidos tienen que sentarse juntos porque tienen más armas nucleares que el resto del mundo. En lo que respecta a Siria, no creo que se produzca ninguna discusión relacionada, excepto reconocer que Al-Assad ha ganado. Israel y los Estados Unidos lo han reconocido. No estoy seguro si Arabia Saudita lo ha hecho o no, y este es su problema. Al-Assad ha ganado y seguirá en el poder. Ahora Putin y Trump hablarán sobre cómo contribuirán a restaurar la estabilidad en Siria, incluido el regreso de una parte de los millones de refugiados que están desestabilizando Jordania y otros países del mundo.

A.R.: John Bolton y otros dicen que el problema ahora no es Al-Assad, sino es Irán. Este es un nuevo lenguaje que escuchamos de Bolton y otros sobre Siria. ¿Qué cree usted que harían con relación a la presencia iraní y Hizbullah en Siria? ¿También qué haría Trump al respecto?

L.W.: Los que son como John Bolton, a quien conozco bien, no tienen otra opción. Querían derrocar a Siria y deshacerse de Al-Assad, y este era su segundo objetivo después de Irak, sin embargo, este era su plan, pero ha fracasado en este sentido y ellos lo saben.

Entonces ahora abandonarán este objetivo y se enfocarán en Irán. Querían derrocar al gobierno sirio porque la caída de Siria les hubiera ayudado mucho a lidiar con Irán, pero no lo han conseguido, así que ahora se enfocarán en Irán, y no sé lo que eso significa, excepto que al final creo que la única manera de tratar con 75 millones de iraníes y el trasfondo y profundidad estratégicos de ese país es invadirlo. Personalmente, no estoy ansioso por ver eso porque sería un desastre diez veces mayor que lo que ha sufrido Irak desde 2003 hasta 2011.

A.R.: Ellos dicen: Queremos contener a Irán en Siria, ese es el discurso que escuchamos de Bolton y otros. Cuando hablan de contener a Irán en Siria, ¿qué significa eso?

L.W.: Esto significa primero que los israelíes y los estadounidenses le dirán a Al-Assad por las vías diplomáticas, como lo hicieron los israelíes al parecer, que Irán y Hizbullah deben abandonar a Siria. Y esto significa todas las fuerzas de la Guardia Revolucionaria iraní y Hizbullah, al menos en cuanto al papel de Hizbullah y las principales unidades terrestres que combaten contra la oposición en Siria. Por lo tanto, creo que esto constituye una suerte de declaración pública y diplomática, probablemente tras bambalinas, de que Irán debería ahora salir de Siria.

A.R.: ¿Pero cree usted que la administración de Trump logrará este objetivo, incluso por medio del convencimiento al presidente ruso Putin, ya que hemos escuchado que tratarán de trabajar con Putin en esta dirección?

L.W.: Creo que tratarán de presionar a Teherán de esta manera, pero no creo que funcionará muy bien, aunque Rusia esté lista al principio para enviar mensajes a Teherán, además Rusia no tiene interés en que permanezca Irán como una fuerza clave en Siria, y Putin sabe jugar muy bien el ajedrez de manera que no va a terminar este tema por completo. Tenemos que esperar y ver. Por mi parte apostaré en cualquier negociación sobre Putin y no sobre Trump, por supuesto.

A.R. Entonces, ¿usted considera que la administración Trump no podrá lograr romper la alianza ruso-iraní, por así decirlo, en Siria?

L.W.: Si usted conoce las relaciones entre Rusia e Irán, ya sea antes o después de la Unión Soviética, se dará cuenta de que estas no han sido muy amistosas. Yo no culpo a los iraníes por no tener relaciones amistosas con Rusia, ellos han sufrido enormes problemas en la frontera norte (con Rusia) a lo largo de su historia, por lo tanto no creo que las relaciones entre Moscú y Teherán sean íntimas, es una relación de interés. Y cuando se acabe este interés, y ya se está acabando en gran parte, entonces no habrá una gran alianza entre Moscú y Teherán.

La administración de Trump está tratando de aprobar una ley que hará que el cambio del régimen en Irán sea una política oficial de Estados Unidos.

A.R.: De nuevo, sobre Irán, ¿Usted cree que lo que estamos viendo hoy en día por parte de la administración Trump es un intento de cambiar el régimen en Irán?, o es menos que eso, ya que los funcionarios de la administración de Trump han declarado que las sanciones y otras medidas no buscan el cambio de régimen.

L.W.: Yo estoy al tanto de lo que está pasando en el Congreso actualmente. Lo que me preocupa es están yendo hacia repetir lo que hicieron en 1998, o sea hacer pasar (aprobar) una ley que considera que el cambio del régimen en Irán, una política oficial estadounidense. Esto lo hicieron antes con Irak y forzaron a Bill Clinton, de una forma u otra, a firmarla. Clinton nunca fue valiente, ni política ni moralmente, y esa se convirtió en una política oficial de EE. UU en 1998.

Creéme, en la administración de Georges W. Bush, cuando estudiábamos la acción militar contra Irak en 2001 y 2002, se planteó reiteradamente este punto, especialmente por parte de los abogados, de que el cambio de régimen en Irak es una política oficial de los EE. UU. Y reconocida por el Congreso. Intentan ahora hacer lo mismo con Irán, y esto es lo que me da una idea de la política adoptada hoy por EE.UU.

A.R: ¿El Congreso tendrá éxito en estos esfuerzos?

L.W.: Creo que van a aprobar dicha ley, y creo que lo vamos a ver en los próximos 18 meses. La ley probablemente no se aprobará antes de las elecciones legislativas de noviembre, porque los republicanos están preocupados por cualquier movimiento que pueda poner en peligro sus posibilidades de mantener sus escaños en la Cámara de Representantes y el Senado. Por lo tanto creo que la ley no pasará antes de noviembre, pero si pasará al final.

A.R.: ¿Por qué vemos esta posición tan pro-israelí por parte la administración Trump? Todas las administraciones de Estados Unidos han estado a favor de Israel, pero esta administración en especial ha ido más allá que todas las demás administraciones. ¿Qué opina usted al respecto?

L.W.: Esta administración ha ido demasiado lejos como se suele decir. Solo puedo explicar que la influencia de Israel sobre los Estados Unidos, y del llamado lobby israelí, se ha vuelto inmensa, tanto financiera y todo lo que se ofrece por personas como Paul Singer y Sheldon Adelson, así como Mohammed Bin Salman y otros del Consejo de Cooperación del Golfo que tienen tantísimo dinero y financian esta campaña destinada a presentar a Irán como el monstruo y la fuente de amenaza y la parte que está desestabilizando la región, mientras que el presupuesto militar de Irán ni siquiera alcanza el presupuesto saudita.

A.R.: ¿Podemos acaso decir que Arabia Saudita, con su dinero, está diseñando la política estadounidense en el Medio Oriente?

L.W.: Por supuesto, la gira de Bin Salman por Estados Unidos, respaldada por los millonarios de ambas partes, estadounidenses y sauditas, fue una campaña no solo para convencer a la gente de la valía de la guerra en Yemen – y que es una guerra brutal librada por Arabia Saudita -, sino también para convencer a la gente de la utilidad de cortar las relaciones con Qatar y de que Irán es el enemigo número uno en la región e incluso en todo el mundo.

Un informe emitido por el Pentágono dice que la guerra contra Yemen fortalece a Al Qaeda….

A.R.: La guerra en Yemen confunde a muchos de nosotros aquí en la región. Estados Unidos dice que su principal enemigo es Al Qaeda y al mismo tiempo, se sabe que la guerra contra Yemen fortalece a Al Qaeda. Entonces, ¿por qué este apoyo a la guerra, que parece ser contrario a los intereses estadounidenses si tomamos en cuenta la posición oficial de Estados Unidos con relación a al-Qaeda?

L.W.: De hecho, hay un informe emitido recientemente por el Secretaria de Defensa estadounidense y dice que nuestro apoyo a Arabia Saudita y a los Emiratos Árabes Unidos en la guerra contra Yemen fortalece a Al Qaeda en la Península Arábiga. Entonces, hasta nuestro ejército dice analíticamente que esta es la verdad.

Solo puedo especular que seguimos apoyando a Arabia Saudita por el dinero, ese dinero que se inyecta a los comités de acción política conformados por miembros del Congreso, el dinero que se está empleando en las campañas como acabo de decirle, y que financió la gira de Bin Salman por los Estados Unidos y el dinero repartido en otros lugares y ofrecido a empresarios militares y otros.

Otra razón, que no es menos importante, es que el volumen actual de las inversiones en Arabia Saudita es significativo, mientras que la situación financiera en Estados Unidos es muy grave. Hay mucho dinero saudita en los bancos europeos y estadounidenses, por lo tanto la cuestión gira en torno al dinero y a la parte que posee el dinero y al que paga este dinero, y también en torno a donde se inyecta el dinero.

A.R.: ¿Esto se aplica en el caso de Trump más que otros, en el sentido de que Trump es un hombre de dinero y, por lo tanto, está más influenciado por el factor dinero?

L.W.: Tienes toda la razón, Trump lidia con cosas sobre la base de transacciones comerciales. Cuando él ve a los sauditas, qataríes y emiratíes comprando armas estadounidenses por valor de miles de millones de dólares, él cree que debe serles leal y devolverles esa “deuda”. Este es Trump, es un presidente con estilo comercial.

Usted siendo un ex militar, ¿Cómo evalúa el desempeño de los militares sauditas y emiratíes en Yemen?

Ellos están perdiendo, están perdiendo la guerra en Yemen, tal y como Egipto la había perdido en Yemen también en los tiempos del ex presidente Gamal Abdel Nasser en la década de los años 60. Los ex oficiales y militares egipcios me decían que Yemen ha sido como un Vietnam para Estados Unidos. Los sauditas también están perdiendo. Incluso aunque lleguen a vencer en el puerto de (Hodeidah) y en la costa y a controlar esa área, y es algo que aún no lo han podido lograr, ya que los rebeldes se retirarían a las montañas del norte y harían lo mismo que hicieron con los egipcios, utilizarán el estilo guerrillero (la guerra de las guerrillas) y vencerán contra los sauditas hasta que estos tengan que irse de Yemen. Los sauditas no pueden ganar esta guerra, no la ganan ahora y ni la ganarán.

A.R.: Permítanme volver al tema iraní, cuando usted dice que si Estados Unidos quiere derrocar al régimen en Teherán, eso debería ser por medio de una invasión militar. ¿Usted cree que Estados Unidos en realidad cometería tal invasión o guerra?

L.W.: Si me hicieras esta pregunta sobre Irak en el 2000 o 2001, tal vez me hubiera reído y te hubiera dicho absolutamente nunca invadiremos a Irak, pero hemos invadido a Irak. Así que creo que voy a ser ingenuo ahora si te digo que no, no vamos a invadir a Irán, porque sé que hay algunos que sí lo harían.

A.R.: ¿Usted está hablando de John Bolton, creo?

L.W.: Estoy hablando de John Bolton y de varios neoconservadores que están junto a él.

A.R.: Cuando retorna a cuando formaba parte del gobierno de EE. UU., ¿Cuáles fueron las razones que llevaron a que la administración Bush hacia la guerra contra Irak?

L.W.: Las verdaderas razones son las que siempre he mencionado. Llevo estudiando este tema hace más de 12 años y mis alumnos también lo han estudiado, o sea más de 400 estudiantes están escribiendo sobre este tema, el motivo fue el petróleo. La gente no entiende lo que quiero decir con esto. Yo he sido un experto estratégico en el ejército de EE. UU durante más de 31 años y sé cuáles fueron las razones. Nuestro objetivo estratégico era asegurar que el petróleo que fluye a través del Estrecho de Ormuz, y que fluye hoy más que nunca a través de los oleoductos de esta región, es equivalente a casi la tercera parte del petróleo mundial. Nuestro objetivo era mantener este flujo petrolero constante y continuo y a un precio bueno y económico.