Padre Elias Zehlaoui

Entrevista exclusiva con Padre Elias Zehlaoui y el nacimiento del Coro Corazón-Alegría.
Padre Elias Zehlaoui. Foto: Nadine Sayegh
Padre Elias Zehlaoui. Foto: Nadine Sayegh
El coro sirio Corazón-Alegría continúa abriéndose camino a la sociedad, animando a sus públicos. Es un coro espiritual porque ofrece amor, alegría y paz interior, y da sin esperanza de recompensa. La mayor satisfacción es que todos los que le acompañan son voluntarios, sobre todo los que están todavía en Damasco porque, desgraciadamente muchos se fueron y otros son heridos o mutilados por esta guerra. 

Así el Padre Padre Elias Zehlaoui la esencia del coro Corazón-Alegría. En exclusiva para Al Mayadeen contó en síntesis parte de esa obra de amor y esperanza.

Nadine Sayegh: ¿Cómo se le ocurrió la idea de formar un grupo de niños cantores en Damasco?

Padre Elias Zehlaoui: El punto de partida de mi proyecto fue, en 1962, cuando estaba en un cine de Damasco asistiendo a un concierto cantado por unos cuarenta cantores franceses “ Les Petits Chanteurs à La Croix de Bois” , y me dije: “¿Serían capaces , nuestros niños , de hacer lo mismo?”. Y guardé esta idea en mi cabeza hasta 1977 cuando me nombraron cura de la iglesia Nuestra Señora de Damasco. Ya era el momento perfecto para ver mi sueño hecho realidad. Pedí ayuda a las monjas de Besançon para que examinaran las voces de los niños de su escuela, de entre 4 y 6 años,  y sólo los que vivían cerca de la iglesia. De ellos elegí 67 y pude formar finalmente le coro. 

Nadine Sayegh: ¿Puede Vd. describirnos esos primeros momentos de alegría?

Padre Elias Zehlaoui: La primera condición para hacer parte de este coro era vivir cerca de la iglesia.  Los números de ensayos son frecuentes y a horas distintas. Por eso, no quería provocar cualquier peligro a estos niños en su ida y vuelta!


El coro sirio Corazón-Alegría. Foto: Nadine Sayegh
El coro sirio Corazón-Alegría. Foto: Nadine Sayegh
Después necesitaba la ayuda y la colaboración de los padres.  Y de esos 67, me quedaron 55. Así empezó el camino del canto.  Y para la Navidad de 1977 mis pequeños cantores, todos vestidos de blanco como ángeles, entraron en la iglesia por la entrada principal. Nos regocijó verles cantando, escena emocionante tanto por los padres como por el público, entero. Así nació Corazón-Alegría.

Y desde entonces, sigue creciendo, abriéndose camino en la sociedad, animando ceremonias de bodas y oficiando en  bizantino, así las ceremonias son menos pesadas y el público más  numeroso.

Y este mismo año  del 1977, organicé un campamento de verano para las coristas, a unos kilómetros de Damasco. Era la oportunidad de crear una nueva actividad para los jóvenes, además de momentos de lectura, meditación y deporte……puesto que las vacaciones de verano en el sistema sirio son muy largas!



Claro que todo eso se hizo gracias a la presencia de muchos voluntarios. Solo, nunca hubiera podido hacer lo que hice!

Nadine Sayegh: Desde entonces su coro ha evolucionado considerablemente al nivel nacional. Y ¿al nivel mundial?

Padre Elias Zehlaoui : Al nivel internacional, en 1982 empezamos nuestra gira por diferentes países en el extranjero. Primero en Francia e Italia con los voluntarios. Y el año siguiente, organicé un viaje a Francia para las coristas. 

Mil 984 fue un año  decisivo para mí. Ese año encontré a la diva libanesa Wadih El Safi, que transformó mi coro de manera espectacular porque le dio la cualidad de canto y el tenor que le faltaban. Pasamos de canciones espirituales de tipo bizantino a otras más variadas acompañadas por una música árabe para que cualquier persona, árabe, cristiana o musulmana u occidental pudieran comprenderlas. 




Son muchas las personas que piensan que cantamos por cantar. Yo digo que el canto permite dialogar, trabar contactos con una sociedad entera, sea cual sea su religión, su pensamiento o su origen. Y fueron esa riqueza y ese cambio que revolucionaron mi coro a partir de 1988.


Y “estuvimos en racha”. De un país a otro: Líbano, Jordania, Francia en el Instituto del Mundo Árabe en 1995, Holanda, Alemania, Bélgica, incluso hasta Australia en 2004, Washington en 2009 con 118 cantantes y 36 acompañadores para la inauguración del festival del mundo árabe. Y por fin, 2016 en Francia con 114 cantores.

Nadine Sayegh: Tienen mucha suerte de viajar tanto, entonces ¿cuál  es el mensaje que envía Vd. a todo este público?

Padre Elias Zehlaoui: Primero le digo que el espíritu del canto, y de nuestro coro, es un espíritu muy particular porque ofrece amor, alegría y paz interior, y da sin esperanza de recompensa. Además, es importante señalar que todos mis acompañantes son voluntarios, los que están todavía en Damasco porque, desgraciadamente muchos se fueron y otros son heridos o mutilados por esta guerra.  Y  la mayor parte es musulmana. Así como una parte importante de mis donantes. 

Es este espíritu que quiero mostrar, somos un conjunto único.

Y le digo por fin “no esté sorprendido del desempeño de las coristas, nunca prevería, yo, un viaje al extranjero con un coro que deshonraría mi país. Le traemos paz, alegría y serenidad con nuestros voces para que deje el Occidente de deshumanizarse “.


Los puntos de vista y opiniones expresadas en este artículo son las del autor y no reflejan necesariamente el punto de vista de Al Mayadeen.