La batalla más importante que aún está a la espera es de pensamiento

Dra. Boutheina Shaaban

Pensadora árabe. Asesora Política y de Prensa de la Presidencia de la República siria.
Hemos visto en los últimos días la quiebra de un número significativo de teorías que se han promovido, y estamos viendo la aparición de una nueva realidad que nos lleva hacia una nueva esperanza y más optimismo.
¿Dónde están los centros de investigación y estudios que analizan la posibilidad de lo sucedido?
¿Dónde están los centros de investigación y estudios que analizan la posibilidad de lo sucedido?
La victoria del Ejército Árabe Sirio y sus aliados en Alepo creó  un viraje importante en la guerra contra el terrorismo y en el camino hacia la recuperación de la integridad de Siria y su papel a nivel regional e internacional. La convergencia entre Alepo y Jerusalén ha sido como una armonía total, como siempre lo ha sido, ya sea a  través de la historia, la lengua, la civilización y el parentesco.

 

El Consejo de Seguridad adoptó la resolución que condena los asentamientos israelíes por 14 votos de 15, con  la abstención de los Estados Unidos por primera vez al no votar a favor de Israel y sin usar su derecho al veto como ha sido siempre de costumbre.  Samantha Power se empinó para nombrar a los presidentes estadounidenses que han condenado los asentamientos, insinuando que no había nada nuevo en la postura de su país, intentando  de ese modo reducir la importancia de este logro para  los palestinos, el cual representó una la bofetada para el ente sionista y  todos los que lo apoyan.  

 

Por lo tanto nuestro deber ahora es poner en relieve nuestro enfoque y nuestra lectura   de los acontecimientos y no repetir la lectura que ofrecen nuestros adversarios y enemigos. La liberación de Alepo es un logro importante para el eje de la resistencia y los aliados de Siria, y para Rusia, en particular, como un polo ascendente en el nuevo orden mundial. La liberalización de Alepo constituyó un aviso de la próxima quiebra final del proyecto  de Erdogan, quien  ha cometido graves crímenes en contra de la ciudad de  Alepo, especialmente, y en contra de Siria y su pueblo en general, por lo que las nuevas posiciones de Erdogan son el resultado de la victoria de Siria en el terreno, y esa victoria es la que lo hizo dejar de lado, de forma temporal quizás,  su  proyecto otomano  colonial, mientras reorganiza sus cartas, si pudiera hacerlo.

 

Pero esto no significa que la guerra terrorista global librada contra Siria ha llegado a su fin deseado, sino que ya estamos en una etapa avanzada, tal como fue la liberación de la ciudad de  Stalingrado el indicador del  inicio de la victoria sobre la bestia nazi, y que debemos mejorar la lectura y la planificación, la comprensión de las implicaciones de los hechos, y separar el grano de la paja en nuestros análisis, lecturas y conclusiones.

 

Es lamentable, por supuesto, el hecho de que  un gran país árabe retire el  proyecto de una resolución a favor de Palestina, mientras que otros cuatro países que no son árabes como:  Nueva Zelanda, Senegal, Malasia y Venezuela, se pusieron de acuerdo para presentar el proyecto de resolución a la votación del Consejo de Seguridad, la cual resultó  casi unánime a favor de Palestina.

 

Eso demuestra que los árabes, o al menos algunos de ellos, tienen miedo de apoyar a sus propias causas, mientras que otros poseen una gran valentía, motivo de gran respeto. Pero de alguna manera, esto ha sido positivo, porque da la medida de como la Causa Palestina se ha hecho ya causa de la conciencia universal y vanguardia de los temas internacionales, lo que llevaría a crear  un consenso internacional a su alrededor, siendo una causa justa  apoyada por  todas las personas honradas y libres del mundo, tal como apoyaron al pueblo sudafricano en su lucha contra la segregación racial; llevando su causa  a todos los foros internacional y todos los ámbitos, en el deporte, el teatro, la economía o la salud.

 

Esto es precisamente lo que deberían hacer tanto los palestinos como todos los árabes, pero esto requiere  lograr la unidad de la palabra y la postura palestina y árabe antes y luego de lograr el apoyo de los demás al respecto. Esta es la meta medular actualmente, ya que la batalla más importante y más delicada se encuentra en este mismo punto en particular.


El colonialismo ha dividido esta nación de acuerdo con líneas tontas y absurdas delineadas por los enemigos más feroces  de los árabes desde hace cien años y que son: Gran Bretaña y Francia. Pero  los gobernantes árabes se comprometieron con esas líneas y las santificaron hasta el punto que jamás y nunca, ni Sykes ni Picot, pensaron en alcanzar tal nivel de aceptación cuando estaban creando su  funesto mapa.

 

Después de la guerra de 1973, un solo  gobernador de esta región árabe, Anwar Sadat, hizo cambiar Egipto de un país independiente con voluntad propia a un estado dependiente de los acuerdos con Estados Unidos e Israel, acuerdos que han llevado mucha carga a los hombros del pueblo egipcio y que todavía sigue pagando un alto precio, debido a todo ello,  hasta el día de hoy.

 

En cada etapa leemos estudios estratégicos y planes de investigación que hablan de la naturaleza y el futuro del Oriente Medio y no encontramos ningún centro árabe de Investigación preocupado por  la forma de responder o de realizar estudios estratégicos  sobre  el  propio futuro de los árabes  o bien que nos ofrezca su propia lectura sobre el futuro del conflicto árabe-israelí, o bien sobre los recursos y requerimientos para lidiar con este conflicto, y que es  lo que  deberían hacer los árabes en cada próxima etapa,  y cuál es la actitud  idónea, y cuáles son las condiciones objetivas que permitan alcanzar el nivel debido para esta actitud.

 

Después de tantos acontecimientos, tanto el pueblo palestino como los árabes en general fueron sometidos a una propaganda sionista malintencionada para convencer a los árabes de que ya están fuera de la historia  y que la entidad sionista tiene en sus manos las  llaves de la región. Pero ahora, y de repente, vimos un consenso internacional impresionante desde el foro internacional más alto en apoyo a la Causa Palestina condenando los  crímenes cometidos por la entidad sionista y sus planes de asentamientos.

 

Y como último ejemplo de esta grave y trascendental batalla ¿Qué hizo la mayor parte de nuestros países cuando se les ha convertido en blanco y escenario de un infierno sangriento árabe,  llamado por nuestro  enemigos (Primavera Árabe) para conseguir los fines  de esos enemigos mediante el derramamiento de sangre de millones de árabes, y donde están los centros de investigación y estudios que han podido averiguar, prevenir y analizar lo que estaba por suceder. Donde estaban los estudiosos teóricos e intelectuales que debían enfrentarse a un   terrorista criminal como Bernard Levy, ese que lo llamaron el filósofo que comenzó a dirigir las “revoluciones destructivas” de la nación árabe en Libia, Túnez y Egipto? Cabe la pregunta aquí, nuestras  tierras árabes serán tierras baldías? O es que los mecanismos de acción son tan caducos  que no ofrecen  las bases adecuadas para promover el pensamiento y los intelectuales que sepan leer las perspectivas del futuro y evitar que nuestros pueblos tengan que pagar altos precios?

 

No cabe  duda de que la victoria de Alepo ha demostrado que el campo de batalla es el factor clave para hacer cambiar las posiciones políticas, pero el pensamiento, la planificación y la inducción son los que deberían ser en primer lugar los que dirigen el campo de batalla e iluminar sus plazas y hacer que las pérdidas de la guerra sean mucho menos y la victoria mucho más brillante y resplandeciente.

 

Acaso no cabría la pregunta por qué "Israel" y sus aliados  persiguen  a los científicos y pensadores árabes y asesinan  a cualquier persona con talento en el campo del pensamiento, la  ciencia y la tecnología cuyo último mártir ha sido Al Zouari, quien fue asesinado en Túnez, y otros cientos de científicos iraquíes, sirios, palestinos y árabes en general? Es que ellos están  claramente conscientes de que cada científico puede convertirse en una nación y puede salvar a todo un pueblo.

 

Nosotros, mientras estamos viviendo la alegría de la victoria de Siria en su  guerra contra el terrorismo internacional, y la euforia de la victoria de Palestina en el Consejo de Seguridad, vale  recordar que la batalla más importante que los árabes deberían librar hoy en día es la de poner el pensamiento en acción y la de reconsiderar el lugar que ocupan la ciencia y los científicos, además  de establecer centros de investigación y planificación estratégica para estudiar los acontecimientos y el futuro con el fin de evitar que nuestros enemigos nos tomen por sorpresa, y para poder afrontar a nuestros enemigos con las mismas armas con los que nos hacen la guerra. No hay  ninguna duda de que las armas de la ciencia, la investigación y la planificación son sus armas más sofisticadas y más letales contra los intereses y los derechos de los árabes.

Los puntos de vista y opiniones expresadas en este artículo son las del autor y no reflejan necesariamente el punto de vista de Al Mayadeen.

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