Qasem Ezzeddine

Investigador, Diploma en Estudios Antropológicos de la Universidad de Sorbonne en París. Escritor en varios periódicos.

Apuestas turcas

Los refuerzos militares con que el presidente turco amenaza, parecen estar destinados para frenar el avance del Ejército sirio y tiene como objetivo restaurar la carretera Alepo-Lattakia, sin embargo, en la próxima cumbre de Astana Turquía puede tener una tregua temporal para detener este avance.

  • Tropas turcas en el noroeste de Siria.

Lo que el presidente turco llama como" últimas advertencias" para llevar a cabo una operación militar en cualquier momento como lo expresa, Rusia no le da importancia y las amenazas turcas de detener los avances y devolver el Ejército sirio para atrás no parecen ni cedibles ni serias.

El Ejército sirio completó la liberación del campo oeste de Alepo, celebró la restauración de la seguridad de la carretera internacional Alepo-Damasco, y puso en marcha el trabajo en el aeropuerto de Alepo con un primer vuelo desde Damasco a esta ciudad, pero al mismo tiempo redujo la intensidad de las batallas para liberar la carretera internacional Alepo-Latakia.

La liberación sucesiva de Idleb está en la espera, por un lado, de los resultados de la cumbre de Astana en Teherán que se celebrará pronto y, por el otro, del compromiso de Turquía para implementar el Acuerdo de Sochi.

Rusia, a través de su Presidente y su ministro de Relaciones Exteriores, señaló que la fecha límite para Turquía para separar los grupos armados en Idleb de Al-Nusra, Harasuddin y el Ejército Islámico de Turkistán ha expirado.

Por su parte, el canciller Muhammad Javad Zarif expresó lo mismo e hizo hincapié en la necesidad de luchar contra el terrorismo y el derecho del estado para restaurar sus tierras.

Turquía, quien considera que el Acuerdo de Sochi "se limita a reducir la escalada", es probable que cuente con el apoyo estadounidense, después que Trump señaló que su país y Turquía  trabajarán juntos en Siria. Lo mismo expresó el enviado de EE.UU. James Jeffrey.

En este contexto, Turquía está apostando a una cumbre de la OTAN con Alemania, Francia y Gran Bretaña, y a una cumbre bilateral con Putin, quien no quiere una escalada con Turquía, pero al mismo tiempo no quiere retrasar lo acordado en la cumbre bilateral anterior.

Quizás el presidente turco esté obligado a llegar a un acuerdo con Rusia e Irán, mientras, Trump y la OTAN cuentan con él para que los grupos terroristas no regresen a Europa. Por ambos lados no lo apoyan en el fortalecimiento de las relaciones bilaterales, ni en las guerras en el norte de Siria y el este del Éufrates.

Por otro lado, las capacidades militares del mandatario turco se disminuyen en las batallas, pero sus amenazas no se detienen.

Quizás él quieres satisfacerse amenazando y lanzando declaraciones. Mientras la situación en los campos de batallas no está a su favor.

Las ideas y opiniones expresadas en este artículo son las de los autores y no reflejan necesariamente el punto de vista de Al Mayadeen