¿Por qué el viraje de Turquía ahora y la retoma de su exigencia de la salida de Al Assad?

Rida al Basha

Corresponsal de Al Mayadeen
Lo que más justifica la preocupación turca de Afrín, son comunicados publicados el año 2016; retrocedamos un poco con la memoria y recordemos los comunicados que aparecieron el año 2016, durante el avance turco hacia Jarablous; Turquía intentó ingresar a Tal Refaat, cuando los medios de comunicación de guerra transmitieron comunicados suscritos por la resistencia siria en el norte que piden enfrentar la ocupación turca.
La declaración del co-presidente del Consejo de Siria Democrática, Riad Darar, constituyó el gran punto de inflexión.
La declaración del co-presidente del Consejo de Siria Democrática, Riad Darar, constituyó el gran punto de inflexión.

No se demoró en romperse la ola de optimismo que siguió la cumbre de Sochi en Rusia entre los presidentes de Irán, Rusia y Turquía; el discurso del presidente turco cambio de aquella probabilidad de reunirse con el presidente sirio, Bashar al Assad, al de: “la paz en Siria no es posible con la permanencia de al Assad”; las declaraciones turcas volvieron al primer cuadrante el de la “partida de al Assad”.


¿Qué fue lo que sucedió realmente? ¿Cómo podemos interpretar lo que sucede? y ¿Dónde encaja el papel de los kurdos en lodo lo que ocurre?

La declaración del copresidente del Consejo de Siria Democrática Riad Darar, a la red de noticias kurda Rudaw, marcó el gran punto de inflexión, Darar dijo: “si nos dirigimos hacia un estado sirio unificado con un sistema federal, creemos que no hay necesidad para las armas y las fuerzas, porque esta fuerza se integraría en el ejército sirio, ya que los ministerios soberanos como el ejército y los asuntos Exteriores estarán en el centro, las “fuerzas de Siria Democrática” (FSD) son fuerzas sirias y no fuerzas locales; las palabras del hombre llevan implícitas señales que tranquilizan al estado sirio y sus aliados, y al mismo tiempo confirman el vaticinio del ex embajador de Estados Unidos en Damasco, Robert Ford, quien advirtió a los kurdos de que Estados Unidos los abandonaría; es cierto que Darar hizo hincapié en que Estados Unidos se comprometió con su apoyo a lo largo del periodo pasado, pero afirmó que los estadounidenses deben retirarse de Siria después de que se logre la estabilidad del país.


Estas declaraciones causaron una gran conmoción, y se deduce de las palabras de Darar que Washington abandonó el apoyo a los kurdos, quienes buscaban cumplir sus ambiciones en el este del Éufrates.


¿Cuándo comenzó el viraje?

Un día después de la declaración del copresidente de las fuerzas de Siria Democrática, se produce el contacto entre los presidentes el turco Recep Tayyip Erdoğan y el estadounidense Donald Trump; lo que trascendió de las palabras de los dos hombres a los medios se resume en que Washington limitaría la entrega de armas a los kurdos; esta expresión significa que Washington ha elegido retornar a Turquía, después de fracasar la carta kurda en lograr su objetivo.


La FDS no logró llegar al Boukamal antes que el ejército sirio y sus aliados; además las fuerzas de Siria Democrática sufrieron varios reveses durante el último mes entre los que destacan: su fracaso en incorporar a sus filas a las tribus árabes, lo cual quiere decir que no podrían controlar la geografía que se encontraba en su poder que en su mayoría consta de territorios pertenecientes a tribus árabes;  asimismo, la visita de Samer al Sabhan el ministro saudí para asuntos del Golfo a Tal Abiad en el campo norte de al Raqqa hace casi dos meses y su reunión con los dignatarios de las tribus, no logró su objetivo, ya que fracaso en convencer a las tribus para que trabajen conjuntamente con el estadounidense y la FDS, a pesar de las promesas de al Sabhan de convertir a al Raqqa en un lugar mejor de lo que fue.  


Ante esta realidad, Washington percibió a la FDS como una carta fallida a la que no se le podría apostar, ahí comenzó el retorno nuevamente hacia Ankara.


¿Por qué se volteó el turco nuevamente?

Ha quedado en evidencia para todos, los rápidos cambios de la política turca, especialmente en los últimos años; antes de la reunión de Erdoğan y Putin en Moscú hace un mes y medio, y antes de salir de Ankara, Erdoğan afirmó que “la ciudad de Afrin, ubicada al norte de Alepo, representa un peligro para Turquía, y Ankara no permitiría que el partido terrorista el PKK mantenga el control de la ciudad y de su campo”.


Se entiende de las palabras del hombre que el expediente kurdo es un punto de discrepancia entre él y Putin; las declaraciones turcas se limitaron recientemente al peligro de Afrin, no escuchamos ninguna declaración turca contra los kurdos en Ain al Arab o al Qamishli; Ain al Arab se encuentra más cerca de la región turca de Sarush, y estas son tribus kurdas que podrían ser más peligrosas para Turquía que Afrin.


Parece que Erdoğan quería convertir en un hecho el rechazo a la presencia de los kurdos en cualquier negociación, y que lo que realmente le preocupa son los kurdos en Afrin más que otros.

Un cambio en la posición turca retomando la exigencia planteada anteriormente referente a la salida de Al-Assad.


Pero, ¡¿Por qué los kurdos de Afrín?!

Quién conoce a los kurdos en Afrín, y las relaciones que los unen con el estado sirio, además de la gran coordinación entre ellos y los rusos e incluso con los iraníes a veces. Sabrá muy bien por qué Erdogan teme tanto a los kurdos en Afrín.

 

Los kurdos en Afrín, no estarán fuera de ningún arreglo próximo, y esto tiene sus razones principales; los kurdos en Afrín son más cercanos política e ideológicamente a la  corriente de Jalal Talbani en Irak. Ellos creen en la unidad de Siria, a pesar que están buscando una fórmula federal, además, ellos son de la corriente kurda siria más cercana a Irán, Siria y Rusia, y la exclusión de aquellos de cualquier mesa de diálogo que se formaría, significaría que Siria y sus aliados renunciarían  a un amplio movimiento kurdo que ellos contribuyeron a construirlo y a defenderlo, sobre todo cuando el ejército sirio le ha garantizado una cobertura de fuego en muchos casos para repeler ataques de los elementos armados contra sus áreas. En este contexto, se  debería documentar las reuniones casi semanales entre dirigentes del estado sirio y otros kurdos en Afrín. Las dos partes tienen coordinación mutua de alto nivel, aunque lejos de la prensa y sus cámaras.

 

Cabe señalar también que las áreas que los kurdos lograron controlar en el campo norte de Alepo, a principios de 2016, desde Tall Rifaat a Meng y Deir al-Jamal, no se hubiese podido recuperar sin la cobertura área de la artillería rusa, siria e iraní. (Recuerdo que el número de aviones de combate rusos el día que entraron las Fuerzas Democráticas de Siria a Tall Rifaat  eran 16 aviones, que llevaron a cabo más de 80 ataques aéreos en cuestión de horas, hecho que permitió la entrada fácil de los kurdos en esa región). Además del apoyo y las consultas militares sirias e iraníes.

 

Lo que más ha motivado la preocupación de Turquía sobre Afrín son los datos publicados en el año 2016. Regresamos un poco en la memoria, y recordando los datos lanzados en 2016 durante el avance turco hacia Jarablos.

 

Turquía intentó entrar en Tall Rifaat, cuando los medios militares transmitieron documentos sellados con el nombre de la Resistencia Siria del Norte contra la Ocupación Turca.

 

Todas estas razones justifican la preocupación turca de los kurdos en Afrín más que otras partes, especialmente si sabemos que los kurdos en el este del Éufrates están más cercanos a Massoud Barzani, y podrían algún día ser aliados de Turquía, incluso si Turquía quiere que jueguen algún rol, con limitaciones decididos por Ankara, esos kurdos lo harían.

 

En este caso Ankara no puede ganar la carta de los kurdos mediante un acuerdo con Washington como está ocurriendo ahora, porque esta carta está decididamente a favor del estado sirio.

 

Además. Esta región también dejará las áreas de influencia turca en el norte de Siria completamente separadas unas de las otras y el estado sirio controlaría ese aislamiento y su mecanismo.

 

Volvemos a la reunión de Erdogan-Putin, esa reunión fracasó, Erdogan no pudo convencer a Putin en la no-representación de los kurdos en la mesa de Sochi. El mandatario ruso insistió en la presencia de los kurdos en una fórmula que se puede acordar mutuamente, se suma a todo eso el fracaso del Movimiento Kurdo sirio aliado de Estados Unidos en lograr su objetivo en Al-Bukamal y atraer a los árabes, hecho que allanó el camino para restablecer los puentes de comunicación entre Washington y Turquía. Desde este punto, comenzó el cambio en la postura  turca y las declaraciones retomaron el “Primer cuadrante”, lo que puede haber llevado también la oposición en Riadh al discurso que tenían en el año 2013 y luego apareció la declaración de Erdogan que la paz en Siria requiere la salida de Al-Assad.


¿Acaso todo esto significa que los esfuerzos de Rusia han fracasado?

Pero en realidad parece que todo está en espera de lo que resultaría la próxima batalla en el campo sureño de Alepo, llegando al campo norte de Hama y al aeropuerto de Abu Dhour. Poner fin a la existencia de los grupos armados en esa región hará restablecer nuevamente la mesa del diálogo, y quizás a partir de esto es que se puede comprender por qué la reunión de Sochi se pospuso para el próximo mes de febrero.

Los puntos de vista y opiniones expresadas en este artículo son las del autor y no reflejan necesariamente el punto de vista de Al Mayadeen.