Sochi… la enmienda constitucional en manos de Damasco

Dima Nassif

Corresponsal de Al Mayadeen en Siria.
Sochi cruza sin obstáculos hacia la fecha acordada, con dos sesiones una matutina y otra vespertina, sin prioridades o agenda visible, y con un proceso político que podría dilatarse sin tener una perspectiva clara o cronograma determinado, ya que Sochi es la consumación de una nueva trayectoria que intenta menguar a Ginebra y al monopolio de la representación de la oposición de parte de quienes ya no personifican la realidad del equilibrio de poder sobre el terreno.
Afrin, Siria
Afrin, Siria
Hecho que no crearía un gran vacío en Sochi con el boicot anunciado de parte de la Comisión para las Negociaciones (a pesar de todas las presiones ejercidas sobre la misma por Turquía); como lo describió María Zajárova  la vocera del ministerio de Exteriores de Rusia, y con el fin de evitar provocar a Ankara, Moscú no invitó a los kurdos de la Unión Democrática o de la autogestión en el norte de Siria, después de alejarse también de la confrontación sobre el terreno al retirar a la policía militar rusa del perímetro de Afrin.

Si se confirman las filtraciones desde Sochi, existe una declaración final de doce puntos, formulados antes de la llegada de las delegaciones, a 1.600 o más personas que representen elementos sindicales, partidistas, académicos, políticos y opositores del interior y del exterior, sin representación del gobierno, quienes se reunirán bajo el pabellón sirio en el palacio de convenciones de la Aldea Olímpica de Sochi, para discutir los principios generales propuestos por el proyecto de declaración y que concuerda con la resolución 2254 en relaciona a la integridad territorial de Siria y de su pueblo y la libertad del pueblo sirio para elegir su propio sistema político, económico y social, entre otros; Damasco habría logrado imponer de antemano un titulado único en relación con la enmienda de las disposiciones de la Constitución, proponiendo la formación de un comité que cumpla esa labor de conformidad con el artículo 153 de la Constitución de 2012 que sería formado con el consentimiento del presidente de Siria y que incluya a los países invitados para asistir a Sochi, como bloques igual de importantes en el equilibrio internacional y disímiles en su relación con el respaldo y apoyo a las partes en conflicto en cuanto al evento sirio; como lo son los representantes de los países vecinos de Siria, o sea Líbano, Iraq y Jordania, y países regionales y “garantes” del proceso de “Astana”, o sea Irán y Turquía, además de diplomáticos pertenecientes a embajadas occidentales acreditadas en Moscú.


Staffan de Mistura
Staffan de Mistura
Con el fin de impedir que Moscú monopolice el proceso político después de sus logros sobre el terreno en los que figura como un socio clave y para salvar el proceso de Ginebra evitando su marginación después de nueve rondas fallidas a lo largo de cuatro años, la ONU se apresuró mandando a Sochi a su enviado para Siria, Staffan de Mistura.


Moscú apuesta por el éxito de Sochi, para explotar sus logros militares en Siria, y trata de adelantarse a un nuevo intento de Washington de provocar una escalada en Siria desde una perspectiva internacional, después de que esta presentara durante las conversaciones de Viena hace dos días, un documento a nombre de lo que se denominó como el “Grupo de Washington”, dicho documento confiere un mandato a las Naciones Unidas sobre el proceso político en Siria, en relación a las reformas constitucionales, el proceso electoral, e incluso el presidente y sus facultades; buscando así arrebatar la iniciativa de Sochi e impedir que Moscú logre unilateralmente sentar las bases para una solución política en Siria, internacionalizando nuevamente la crisis siria y sus patrocinadores.

Los puntos de vista y opiniones expresadas en este artículo son las del autor y no reflejan necesariamente el punto de vista de Al Mayadeen.