Nasser Qandil

Redactor en Jefe del diario libanes Al-Anbaa

Puntos sobre las íes: La alocución de Sayyed y las dos estrategias postelectorales

El secretario general de Hizbulah, Sayyed Hassan Nasrallah, marcó un hito en su definición del discurso político para el periodo postelectoral, intentando redimir la vida política alejándola del lenguaje irracional y provocativo y su manera de recurrir al fanatismo, e intentando hacer que tanto las diferencias como el diálogo se basen en proyectos y temas y no en lealtades, acusaciones y antagonismos

El secretario general de Hizbulah, Sayyed Hassan Nasrallah.

o  El secretario general de Hizbulah, Sayyed Hassan Nasrallah, marcó un hito en su definición del discurso político para el periodo postelectoral, intentando redimir la vida política alejándola del lenguaje irracional y provocativo y su manera de recurrir al fanatismo, intentando hacer que tanto las diferencias como el diálogo se basen en proyectos y temas y no en lealtades, acusaciones y antagonismos, con la particularidad de convertir el desacuerdo en un debate útil; el equipo opuesto a Hizbulah en la ecuación política libanesa es el Movimiento del Futuro, cuyo plan político en el período posterior al asesinato del primer ministro Rafik al Hariri, quedó concretado en la acción para enfrentar a la resistencia; y el desenvolvimiento del Futuro durante la guerra de julio de 2006 fue totalmente opuesto a su desempeño en los tiempos de la agresión de 1996.  

 

o   Sayyed Nasrallah planteó que el hecho de entregar al Movimiento del Futuro el expediente de la economía y dejar el expediente del enfrentamiento con “Israel” en manos de Hizbulah, fue un tema aceptado de facto y al que la gente se acostumbró, pero al realizar una revisión de la administración de cada una de las dos partes y del expediente  a su cargo, se preguntó ¿Dónde nos encontramos ante lo económico y que hemos logrado en cuanto a la confrontación con “Israel”?. Afirmó posteriormente que la resistencia cumplió con lo prometido y con lo que se le encomendó, a cambio el Futuro fracasó con lo que prometió o con lo que se le encomendó, e hizo un llamado para emprender un diálogo que no se limite a la estrategia de defensa, la cual tiene segura la participación de Hizbulah, afirmando que un diálogo sobre estrategia económica es tanto o más necesaria que la primera. 

  

o   Una indagación minuciosa sobre el curso de los acontecimientos en El  Líbano durante los últimos años nos permite concluir que las dos estrategias se encuentran enfrentadas, una representada por la resistencia y las fuerzas políticas aliadas a la misma, las cuales hacen frente a los peligros representados por  la ocupación y el terrorismo además de las agresiones y pretensiones israelíes, pero que bajo el lema de proporcionar una gama más amplia de posibilidades a la unidad interna renuncia a su derecho de asociarse en la formulación de políticas económicas a favor del Movimiento del Futuro, mientras que el Movimiento del Futuro y quienes lo acompañan no obraron de la misma forma, más bien insistieron en adoptar una estrategia contraria para enfrentar los retos e intentaron obstaculizar la estrategia de la resistencia; sus posturas durante la guerra de julio de 2006 fueron una traducción política de los planes del agresor al intentar desarmar la resistencia, y en relación a los movimientos takfiri y terroristas, estos realizaron su jugada por debajo de la mesa para emplearlos en la guerra de sus aliados regionales e internacionales contra Siria y la resistencia; mientras tanto el Futuro y sus aliados intentaron responsabilizar a la resistencia y su armamento por sus fracasos económicos en un intento para chantajearla de manera frontal al considerar a esta resistencia es un obstáculo que impide que Occidente y los árabes se sientan complacidos con El Líbano impidiendo así  su financiación; una financiación en la que el Movimiento del Futuro ha tenido éxito en comprometer la solvencia de El Líbano con sus políticas financieras, que se resumen en endeudarse para pagar el servicio de la deuda.

 

o   La declaración de Sayyed Nasrallah sobre la determinación de asociarse en los expedientes económicos, es la forma correcta de actuar, no solo por el hecho de que la situación alcanzó la fase del peligro tras el fracaso prolongado de las políticas del Futuro, y no solo porque a la gente se ha sentido despojada de su ciudadanía en un país que solo les ofrece un sentimiento de humillación económica y social, sino porque la primera línea de defensa de la resistencia supone la existencia de un país independiente, y esta independencia se encuentra seriamente dañada por la puerta financiera y económica, y la salida de El Líbano del cuello de botella económico depende de cómo emprender un plan con una vitalidad económica cualitativamente nueva y esto no puede lograrse por medios convencionales.

  

o   Crear una red económica regional con el vecindario que se extiende desde Siria hasta Irak e Irán, es la esperanza que requiere una recuperación económica libanesa, y esto abre el horizonte a soluciones serias y profundas con el fin de resolver  problemas crónicos, como es el problema de la electricidad; ya que este mercado de 150 millones de personas no se abrirá para El Líbano bajo las políticas hostiles en las que insiste el Movimiento del Futuro, el cual intenta arrastrar a El Líbano hacia sus opciones regionales, alegando que se  distancia de tomar parte y vocea el lema de El Líbano primero, mientras que su lema real es Arabia Saudita primero, de no ser así ¿Cuál sería el interés de El Líbano, haciéndose enemigo de Siria e Irán, dándole la espalda a Irak, que son sus mercados prometedores? ¿Cómo participaría El Líbano en las oportunidades para la reconstrucción de Siria utilizando un lenguaje de la hostilidad y la negativa de cooperar con el Gobierno sirio? ¿Y cómo se beneficia El Líbano de las redes eléctricas de los países vecinos, que pueden proporcionarle su necesidad energética a un precio reducido y con facilidades de pago y su primer ministro favorece la hostilidad hacia Siria e Irán?