Mohammad Mohsen

Periodista en el Canal de Al Mayadeen

El show de Netanyahu y el apoyo estadounidense

La exhibición presentada por Netanyahu sobre el programa nuclear iraní no tuvo éxito y no logró aglutinar una opinión pública internacional en contra Irán y con la excepción de la reacción favorable de Estados Unidos, la reacción occidental se ha mantenido firme a favor del acuerdo nuclear; ¿Se considera esto un fracaso para los esfuerzos de Netanyahu que busca promover una guerra internacional contra Irán? ¿O es temprano dar una respuesta por ahora?

El show de Netanyahu y el apoyo estadounidense

Con una presentación visual sin evidencias sólidas, Benjamín Netanyahu intenta obtener apoyo para una batalla anunciada contra Irán; Netanyahu fortalece su batalla continuada contra Irán tanto a nivel de los medios como sobre el terreno, y en paralelo se otorga  a sí mismo el derecho de declarar la guerra en casos excepcionales sin autorización del Knesset; estas son acciones que contradicen sus declaraciones a la cadena CNN en la que señalaba que no existe una intención de librar una guerra contra Irán.

En muy poco tiempo, Israel intensificó sus ataques contra posiciones iraníes en Siria; esta escalada se puede vincular a dos dimensiones: la primera es la creciente preocupación israelí, por la consolidación de la presencia de Irán y de la resistencia libanesa en Siria, introduciendo más pertrecho considerado por Tel Aviv como capaz o casi capaz de alterar el equilibrio militar; la segunda es explotar al máximo la movilización reciente de Estados Unidos hacia el acuerdo nuclear con Irán o sea con el fin de anular el acuerdo; y ante la resolución europea, rusa y china que se aferra al acuerdo, Tel Aviv se ve obligada a intensificar su labor para asegurar el apoyo de Estados Unidos en su batalla directa contra Irán y es lo más fácil, y esto concuerda con lo transmitido por la cadena estadounidense NBC News citando a tres funcionarios estadounidenses quienes señalaban que Israel parece prepararse para lanzar una guerra contra Teherán y se esfuerza por garantizar el apoyo de Estados Unidos en esta acción.


La respuesta no es fácil por varias consideraciones

Pueden existir serias interrogantes sobre el retraso de la contestación iraní a los ataques israelíes; la respuesta no es fácil por varias consideraciones que no están solo asociadas a la mente fría iraní, sino que también se relaciona con los cálculos para dar una respuesta apropiada; Teherán responderá y así lo afirman sus dirigentes y si parece ser que ocupar a Tel Aviv con la espera y la tensión es parte de la respuesta iraní, el silencio de la artillería iraní es señal de que Teherán está considerando una respuesta dolorosa pero que no arrastre la región a una guerra, cualquier respuesta que refuerce las ecuaciones regionales que perturban a Israel  y que emerja desde Siria, donde hay que considerar la posición rusa que trataría de no molestar a Teherán cuando esta decida dar una respuesta a Israel.  

Entonces, Teherán no está obligada a producir una escalada sobre el terreno cuando lo espera Israel, los cálculos iraníes se basan en el avance militar de su eje en Siria y de la posibilidad de modificar sus mecanismos de trabajo de campo allí, impidiendo que Israel pueda lanzar ataques dolorosos; a la espera de la respuesta, pero en el momento oportuno para Teherán y sus aliados en la región.