Hussein Ibrahim

Periodista libanés y redactor jefe del portal Mohallel.com

¿Quién habrá ganado mayor espacio en el escenario Druso?

Las palabras del exministro y presidente del Partido de Unificación Árabe Wiaam Wahhab contra los Hariri, padre e hijo, ya están en manos de las autoridades judiciales.

¿Quién habrá ganado mayor espacio en el escenario Druso?

Las calles en el Líbano reaccionan siempre, ante estas situaciones. Se ha demostrado que lo hacen de manera muy peligrosa y dañina. Quizás es un motivo propicio para la confrontación y la venganza, quedándose muy lejos de constituir la vía idónea para resolver los problemas.

Joumblatt expresó su deseo públicamente de no querer desaprovechar esta oportunidad, y por tanto vio en ello el momento para deshacerse del “fenómeno de Wiaam Wahhab”, a través de la incitación a la subversión y al levantamiento de los partidarios de Hariri (que son generalmente los sunitas del Líbano) en contra de Wahhab (el druso).

Joumblatt quiere consagrar, o restaurar, su monopolio de representante de los drusos, que ha sido  sacudido evidentemente durante el proceso de negociaciones sobre la formación de un nuevo gobierno en El Líbano, algo que aún no se ha logrado -no está resuelto el nudo druso-, de manera que le convenga o que considere apropiada.

La segunda fuente importante de la gravedad en la acción de Joumblatt es que Wahhab no solo es un caso druso libanés, sino una figura que tuvo un protagonismo con respecto a esa minoría religiosa de Siria, que se contrasta totalmente  con el papel que desempeña Joumblatt hace más de una década.

El rol de Wahhab ha sido muy útil para Siria y sus aliados durante toda la guerra y la crisis que azotó al país del levante árabe, y por otro lado también ha sido provechoso en relación con los Altos del Golán y contra el intento de "Israel" de incentivar las tendencias sectarias y confesionales para avanzar en el escenario sirio.

Por lo tanto, este grupo político amplio que acoge al exministro libanés y a su Partido de la Unificación Árabe  no aceptará que el fenómeno “Wiaam Wahhab” termine en una cárcel o en el exilio, por muy cercano geográficamente que sea este último.

Ya el “Wiaam Wahhab” de hoy no es el mismo que antes de los recientes acontecimientos. Ayer compareció ante las cámaras expresando las posiciones de su grupo político y partido. Lo hizo además de una manera hasta risible y satírica hacia su rival.

Antes de los más recientes acontecimientos, Wahhab representaba una suerte de oposición en la escena drusa dentro del Líbano. Y a pesar de tener muchos jóvenes que lo apoyan y de su lugar respetado entre los drusos de siria, no obstante, su papel interno era más mediático que operativo sobre el terreno.

Vale señalar, aunque Wahhab no ha logrado triunfar en las elecciones parlamentarias celebradas en mayo del año pasado, sí ha estado muy al borde de la victoria.

En los sucesos en el Chouf - Monte Líbano, y en los cuales resultó muerto Mohammed Bou Diab, uno de sus principales escoltas, Wahhab pudo asegurar el apoyo político de su gran aliado Hizbullah, además del triunfo de la formación política a la cual él pertenece en Siria y en El Líbano.

Lo anterior tendrá un impacto significativo en cuanto al lugar que ocupa Wahhab dentro de su comunidad drusa. Se ha convertido en su tercer representante real junto a Joumblatt y Talal Arslan. Pasó de ser una voz mayormente mediática, para convertirse en un fenómeno político interno en toda la extensión de la palabra.

Desde los principios del año 2000, Joumblatt comenzó su camino de conflicto contra el Estado de Siria, hasta el año 2005 que llegó a declararle una hostilidad total, y esto representa una alternativa inconcebible y poco afortunada para un grupo minoritario como los drusos, especialmente si tomamos en cuenta que los seguidores de esta comunidad en el país han permanecido siempre en una posición de pleno apoyo al ejército sirio y al presidente Bashar al-Assad.

En la actualidad Joumblatt está pagando el precio de sus opciones políticas, mientras que Wahhab acoge a quienes se le van apartando debido a sus opciones perdedoras.

¿Será posible que Joumblatt hiciera nuevamente uno de sus "giros" bruscos y sorpresivos para poder asegurar a su hijo Taymour como heredero de su liderazgo?, pero lo más probable es que Joumblatt no gane gran cosa con estas maniobras. Sus aliados muestran hastío, más que sus propios rivales políticos. Y lo que se deduce es que su accionar esta vez es irreversible, sin marcha atrás.