Qasem Ezzeddine

Investigador, Diploma en Estudios Antropológicos de la Universidad de Sorbonne en París. Escritor en varios periódicos.

¿Cómo EE.UU. fabrica el nuevo terrorismo del racismo blanco a favor de (Israel)?

El terrorismo de la superioridad racial blanca es conocido desde el declive de Oriente y la llegada de los países occidentales en la esclavitud y la colonización para controlar las riquezas de los pueblos de color. Pero el nuevo terrorismo racista blanco está despertando tras el declive de los países occidentales. Donde Estados Unidos está tratando de inflamar su fascinación religiosa a favor de (Israel).

La masacre del 15 de marzo de 2019 en Nueva Zelanda dejó al menos 50 muertos

Lo que estaba oculto en la sociedad estadounidense y algunos países occidentales salió a luz tras la Masacre de Nueva Zelanda, una masacre que reveló que el sanguinario Brendon Tarante copió el estilo de "Daesh" filmando el asesinato en una imagen que iguala el instinto humano con el instinto de animales salvajes.

Los Crímenes de racismo blanco ocurren todos los días en EEUU, Australia y muchos otros países occidentales de gran democracia como Alemania, Francia y los Países Bajos. Entre estos crímenes hubo masacres en Canadá por Alexander Besonit, un asesino similar al de Nueva Zelanda.

La isla de "Ot Oy", en Noruega, en el 2011, fue escenario de una masacre donde decenas de jóvenes que apoyan la causa palestina resultaron muertos. Crímenes similares no solo se caracterizan por asesinatos y masacres, sino que también por incitaciones de los medios de comunicación, gobiernos y políticos.

Según la organización Southern Lucenter, que se especializa en seguir a los grupos de odio en los Estados Unidos, los grupos racistas de superioridad blanca se crecen como los hongos en los Estados Unidos. Desde que Donald Trump llegó al poder se han crecido a 100 organizaciones nacionalistas blancas, 99 ramas de los neonazis y cerca de 130 sucursales del Kokluks Klan, fundada en 1866 durante la guerra entre el norte y el sur de américa.

Trump, al comentar sobre la masacre de Nueva Zelanda niega la proliferación de los grupos terroristas racistas en EEUU, y quizás esto sea menos de lo que aspira el mandatario norteamericano para lograr sus objetivos políticos. Donde el sitio web de Fox señala que el terrorismo en EEUU aumentó un 182% en 2018, con 50 delitos raciales en el país. Desde su llegada a la presidencia, Trump en 2017, apoyó la manifestación fascista blanca por el aniversario del General Robert E. Lee, quien es uno de los símbolos más racistas de la esclavitud y la supremacía de la raza blanca.

El destripador de Nueva Zelanda se jacta de Trump y sus partidarios defensores de la superioridad racial blanca, especialmente Candice Oyes, quién defiende al grupo "Blixet" un grupo con su sigla (los negros fuera de los Estados Unidos) quien también favorece el nazismo y la hostilidad hacia los musulmanes (Islamofobia). Este asesino ha inspirado sus crímenes del mismo llamado de Oyes, cuando dijo "pasar a la etapa de actuar".

En medio de esta mezcla de "Tsunami" de Racismo blanco que invade a EEUU y los países occidentales, los gobiernos de los países occidentales y la Unión Europea están tratando de no poner su dedo en la herida ardiente. Ellos consideran a la derecha fascista y racista como antisemita y han estado trabajando intensivamente durante años para promulgar leyes y tomar medidas para criminalizar el antisemitismo, contra cualquier crítica al sionismo e incluso contra cualquier crítica a la política de "Israel" y los asentamientos.

En este contexto, hay surgido muchos comentaristas sobre la masacre de Nueva Zelanda, recordando la historia antigua y moderna del racismo blanco en EEUU y Europa, que; en una etapa estaba contra de África Negra, y en la etapa nazi estaba contra la raza semítica (el judío según el nazismo) en defensa de la raza Aria alemana. Por lo tanto, no cabe duda de que el olor de esta etapa está soplando aquí y allá en Occidente en diferentes formas, pero el nuevo racismo blanco, como se refleja en los hechos y acontecimientos, está dirigido a la guerra contra los musulmanes, y a diferencia de la fase antisemita y antisionista del nazismo, los neonazis defienden a (Israel) contra los palestinos en particular.

La corriente más amplia del nuevo racismo blanco es una corriente fascista religiosa representada en Estados Unidos por los grupos de Trump de las corrientes cristianas-sionistas; Trump, Bolton y Pompeo son la cabeza de la derecha racista blanca en su nueva versión, al igual de ellos los gobernantes de Brasil y Colombia, el Ministro del Interior británico y Candice Oyes y muchos más. Todos ellos tienen en común defender a (Israel).

En los países occidentales, hay corrientes humanas contra todas las formas de racismo, antiguo y moderno, y asimismo hay fuerzas democráticas verdaderas, que se representan por su mismo, como lo ha hecho la primera ministra de Nueva Zelanda, Jacinda Arden. Mientras, también en algunos países árabes e islámicos, hay muchos seguidores y amantes del racismo blanco detrás de Trump e (Israel).