Luis Beatón

Periodista cubano, ex corresponsal de PL en Estados Unidos

Los impuestos y los temores de Trump

Cuando apenas era un aspirante a llegar a la Casa Blanca, Donald Trump logró eludir la práctica tradicional de revelar sus devoluciones de impuestos al fisco estadounidense, ese temido “señor” que vigila si el contribuyente le está robando.

Donald Trump

Cuando apenas era un aspirante a llegar a la Casa Blanca, Donald Trump logró eludir la práctica tradicional de revelar sus devoluciones de impuestos al fisco estadounidense, ese temido “señor” que vigila si el contribuyente le está robando.
El que vivió en la nación norteña sabe que sus ciudadanos se cuidan mucho de declarar sus retornos,  saben que pueden perder mucho, sino todo,  si se comprueba una evasión fiscal.
"Solo tienes miedo si hay algo que temer", señaló en 2016 el multimillonario estadounidense Warren Buffett  ante la negativa del magnate de bienes raíces y candidato presidencial, Trump, de publicar sus declaraciones de impuestos.
Buffett, conocido como el “Oráculo de Omaha”, insinuó en esa fecha que el actual presidente quizás escondía algo en sus finanzas personales, lo que crea suspicacias pues es el único gobernante que se negó en los últimos 40 años a airearlas. A Trump,  al parecer,  no le interesa comunicar transparencia al electorado, el mismo que lo eligió.
En esa época de 2016, Joe Thorndike, historiador y director de un proyecto que enumera los impuestos de los candidatos presidenciales en la historia fue categórico cuando afirmó que:
"Las declaraciones de renta son directas, en blanco y negro. Firmas para declarar que lo que está allí es cierto. No está abierto a interpretaciones”.
Asimismo, el entonces director de  la Oficina de Recaudación de Impuestos (IRS), John Koskinen, dijo en febrero que una auditoría no era impedimento para divulgar dichos documentos. 
Por ejemplo,  el presidente Richard Nixon (1969-1974) hizo públicas sus declaraciones en medio de una inspección, algo que el ocupante de la Casa Blanca ahora alega para no revelar sus devoluciones.
Demás está decir que Nixon le debía más de 400 mil dólares al IRS, estaba evadiendo pagos. La pregunta que pende como espada de Damocles sobre Trump es si tras su afirmación de  “pagar lo menos posible” se esconde un caso de evasión.   
"Ya lo verán cuando lo publique, pero lucho muy duro cada día para pagar lo mínimo de impuestos que se pueda", dijo cuando era el candidato republicano en mayo de 2016.
Sus alegaciones se reiteran con el paso del tiempo mientras presuntamente es auditado.
"Me encantaría darles (las devoluciones), pero no lo haré mientras esté bajo una auditoría", dijo Trump a los reporteros cuando salió de la Casa Blanca para un viaje a Texas el 10 de abril de 2019, el mismo día en que venció el plazo dado por el  Comité de Medios y Arbitrios para que el Departamento del Tesoro entregara sus declaraciones de impuestos personales y de negocios de seis años.
Trump se hizo eco del argumento de sus aliados, que rechazaron la solicitud demócrata, sugiriendo que el problema se litigó durante las elecciones de 2016 y "francamente, a la gente no le importa".
"Si no estoy bajo la auditoría, lo haría. No tengo ningún problema con eso, pero mientras estoy bajo la auditoría, no daré mis impuestos", reiteró, pero, será cierto o teme dar ese paso porque oculta algo sucio o conflictos de intereses o posibles problemas legales con sus finanzas.
El IRS ha dicho que las auditorías no impiden que las personas divulguen su propia información fiscal.
Al respecto, el Comité de Medios y Arbitrios de la Cámara de Representantes trata de  utilizar una disposición en el código fiscal federal que otorga a los presidentes de los comités de impuestos del Congreso la facultad de solicitar declaraciones de gravámenes e información sobre devoluciones.
A parte de tecnicismo e interpretaciones, el caso entra en el enfrentamiento político en el país.
En ese sentido, los republicanos se burlan del esfuerzo de sus opositores, describiéndolo como una acción para atacar al presidente y expresando su preocupación de que podría sentar un mal precedente para los derechos de privacidad de los contribuyentes.
Todo parece indicar que la Casa Blanca está empeñada en ganar tiempo y no divulgar algo que puede afectar el plan reeleccionista de Trump.
El representante republicano Tom Reed (Nueva York), miembro del Comité de Medios y Arbitrios de la Cámara de Representantes, criticó el miércoles a los demócratas por su justificada solicitud y apuntó que el caso probablemente se dirigirá a una batalla judicial.
El presidente del Comité, Richard Neal (D-Massachusetts) pidió formalmente las declaraciones de impuestos de Trump la semana pasada en una carta al comisionado del IRS, Charles Rettig, solicitando sus devoluciones personales y comerciales de 2013 a 2018,  algo que no se cumplió.
Como es de esperarse no faltan justificaciones, mientras los republicanos critican tales esfuerzos como un intento de atascar a la Casa Blanca con una letanía de investigaciones para tratar de hacer tropezar su agenda legislativa y dañar al mandatario.
Las tensiones aumentan  y los del llamado partido azul  rechazan las críticas de los republicanos a la solicitud, diciendo que la ley está de su lado. “ Creo que el código tributario hablará por sí mismo", dijo esta semana el representante Bill Pascrell (D-Nueva Jersey), citado por el diario The Hill, especializado en temas del Congreso.
Los demócratas y partidarios de su esfuerzo dicen que los argumentos del equipo de Trump en contra de la solicitud carecen de mérito.
Todo parece indicar que los esfuerzos del gobierno están dirigidos a bloquear el asunto hasta 2020 cuando tratarán de ganar la Cámara de Representantes y Trump reelegirse, lo que pararía el posible escándalo y terminaría con los temores y miedos del mandatario. 
De no ser así, habría que retomar al multimillonario estadounidense Warren Buffett, cuando dijo: "Solo tienes miedo si tienes algo que temer".