Luis Beatón

Periodista cubano, ex corresponsal de PL en Estados Unidos

Piden un traje naranja para Trump en Estados Unidos

El informe del fiscal especial Robert Mueller presuntamente exonera al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de conspirar con los rusos en las elecciones de 2016, según él repite pero, la evidencia del contacto de sus oficiales con el gobierno de Vladimir Putin lo dejó muy mal parado ante la opinión pública.

Tiene los resortes del poder en sus manos, y de progresar un juicio político difícilmente sea condenado por obstruir a la justicia durante las investigaciones.

El largo culebrón de la investigación, de la que previsiblemente se verán nuevos episodios, golpeó sin embargo la “popularidad” del mandatario cuyo índice de aprobación alcanzó su nivel más bajo en 2019, 37 por ciento, según reflejó un reciente sondeo de Reuters / Ipsos.

La pesquisa fue realizada justo después de que el fiscal general William Barr presentó el informe de Mueller ante el país entero.

El 50 por ciento de los adultos encuestados dijeron que creen que el presidente intentó detener la investigación. De igual forma el 50 por ciento dijo que piensan que el jefe de Estado o alguien de su campaña trabajó con Rusia para influir en las elecciones de 2016.

Esa pesquisa mostró la profundidad de las heridas de los estadounidenses cuando un 68 por ciento creen que el mandatario o alguien cercano a él violaron la ley, en lo que representa un aumento del 19 por ciento en relación a la última encuesta realizada a finales de marzo.

Recientemente, el laureado y prestigioso actor Robert De Niro dijo a una televisora norteamericana que “podría ser más feliz el día en que Mueller lo ponga las esposas al gobernante, lo lleve en un traje naranja (el que usan los presos en el país) y lo aleje durante mucho tiempo".

Las expresiones del icono del celuloide muestran un sentimiento creciente de que algo tratan de ocultar para “salvar” al jefe del descalabro que descarrile sus aspiraciones reeleccionistas en 2020, pese a la supuesta bonanza económica que trajo al país y que mucho debe a la política de su antecesor Barack Obama.

Pero, es difícil que las rejas se abran para el 45 presidente del país.

Tiene los resortes del poder en sus manos, y de progresar un juicio político difícilmente sea condenado por obstruir a la justicia durante las investigaciones.

Al respecto, importantes congresistas demócratas dejaron la puerta abierta para buscar un juicio político contra el ocupante de la Casa Blanca, pero dijeron que primero tendrían que cerrar sus propias pesquisas sobre si el mandatario obstruyó a la justicia, según comenta el diario The Washington Post.

En lo visto, muchos misterios quedaron sin respuesta y más después que el documento original fue objeto de una “limpieza” por parte del Fiscal General, un cercano colaborador del mandatario, que parece ser más su defensor que un fiscal.

El informe pinta un retrato condenatorio de la presidencia, escribe Dan Balz en el Post y ahora toca a los demócratas encontrar un camino para hacer realidad el deseo de De Niro y muchos estadounidenses.

El enfoque principal de la investigación fue sobre cuestiones de criminalidad. Pero hay más que el problema de lo que se eleva al nivel de conspiración criminal u obstrucción criminal al juzgar a un presidente y su administración. Estas son preguntas que van al corazón de lo que es aceptable o normal o aconsejable en una democracia, sostiene el Post.

Una mirada a ese escenario muestra que el equipo de asesores especiales escribió en el informe recién publicado que Trump declaró más de 30 veces que "no recuerda" o "recuerda" o tiene un "recuerdo independiente" de la información que los investigadores consultaron.

Seguimientos realizados por medios con Toronto Star muestran que el actual ocupante de la Oficina Oval es un mentiroso patológico y que mintió en más de cuatro mil oportunidades desde que llegó al gobierno. Eso indica que cualquier cosa puede pasar pero para que suceda lo peor para el gobernante, los demócratas deben escarbar bien.

No es un proceso que va sobre rieles, rápido o seguro. No. Por un lado los líderes del Partido Demócrata muestran reparos a cualquier intento destinado a buscar un juicio político al gobernante a solo 18 meses de las elecciones presidenciales de 2020, aunque algunos congresistas solicitan que se inicien los procedimientos para destituirlo de su cargo tras la divulgación de los resultados de la pesquisa.

En ese sentido, el presidente de la Comisión de Justicia de la Cámara de Representantes, Jerrold Nadler, cuyo panel encabezará cualquier proceso sobre un juicio político, dijo que los demócratas seguirán adelante con las investigaciones en el Congreso y verán a 'dónde nos llevan los hechos'.

Algunos están decididos a ir hasta el final para mostrar que el gobernante obstruyó a la justicia, algo que si se prueba, sería causa de un juicio político, estima Nadler. Si bien el resultado de la investigación no llegó a la conclusión de que el presidente cometió un delito, tampoco lo exoneró.

El Congreso tiene la facultad de determinar si Trump violó la ley, algo que según los demócratas será un tema de discusión en las próximas semanas, a la vez que coloca a la agrupación que se identifica con el color azul ante la disyuntiva de iniciar o no el procedimiento.

En el Capitolio, los líderes demócratas tratan de descubrir el camino a seguir para complacer el deseo de De Niro y de millones de sus compatriotas. “Trump vestido con un traje naranja”.