Iroel Sánchez

Ingeniero y periodista cubano. Trabaja en la Oficina para la Informatización de la Sociedad cubana. Fue Presidente del Instituto Cubano del Libro.

Iván Duque, en busca de enemigos

La Agencia para la Reincorporación y la Normalización, vinculada al proceso de paz en Colombia, ha situado en 129 el número de antiguos guerrilleros de las Farc asesinados desde que se aprobaron los acuerdos para que abandonaran las armas. Es en una situación como esa que el Presidente colombiano Iván Duque, dos días después de la publicación del Times, ha acusado a la vecina Venezuela de apoyar al Ejército de Liberación Nacional (Eln), la otra guerrilla con la que el mismo Duque interrumpió las negociaciones de paz.

El presidente Iván Duque durante su declaración este viernes. FOTO TWITTER IVÁN DUQUE

La Agencia para la Reincorporación y la Normalización, vinculada al proceso de paz en Colombia, ha situado en 129 el número de antiguos guerrilleros de las FARC asesinados desde que se aprobaron los acuerdos para que abandonaran las armas. Como promedio cada semana un excombatiente es ejecutado pero menos de las mitad de esas muertes han implicado alguna acción por parte de la fiscalía colombiana. Hasta el influyente diario estadounidense lo informaba el pasado 8 de mayo.

"Cada semana un ex combatiente es ejecutado..."

Es en una situación como esa que el presidente colombiano Iván Duque, dos días después de la publicación del Times, ha acusado a la vecina Venezuela de apoyar al Ejército de Liberación Nacional (ELN), la otra guerrilla con la que el mismo Duque interrumpió las negociaciones de paz. Es como si para encubrir algo tan escandaloso como la muerte impune de tantas personas que su gobierno tiene el deber de proteger se necesitara inventar un nuevo conflicto con el gobierno de Nicolás Maduro, el que a estas alturas con todos los esfuerzos hechos desde Bogotá y Washington ya no debería ocupar el palacio de Miraflores.

Por supuesto, que Juan Guaidó, el “presidente” proclamado para Venezuela desde la Casa Blanca dio la razón a Duque: “Es el momento de que nuestra Fuerza Armada ejerza la soberanía de la Nación y luche contra esta ocupación irregular en nuestro territorio”. Ver a Guaidó -quien ha pedido la intervención militar extranjera en su propio país- hablar de soberanía es una verdadera broma, pero decirle a la Fuerza Armada de su país lo que debe hacer, cuando desde el 23 de enero ni él ni los más altos funcionarios estadounidenses han logrado que los militares venezolanos le hagan caso es patético.

"Ver a Guaidó hablar de soberanía es una verdadera broma."

Para colmo de males, la decisión de este 16 de mayo de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) de no extraditar hacia EE.UU. al líder de las FARC Jesús Santrich, a quien no pudieron probarle una acusación de narcotráfico, le mueve aún más el piso a Iván Duque, lo que lo vuelve aún más peligroso a él y el séquito de extremistas opuestos a la paz que lo acompaña y que ya ha comenzado a manifestarse en contra de la decisión de la Jep hasta reencarcelar a Santrich. Especialmente hostiles han sido los pronunciamientos desde la misma fiscalía que ha dejado sin investigar más de la mitad de los asesinatos de ex guerrilleros.

La obsesión estadounidense por derrocar el proceso bolivariano en Venezuela tiene en Duque y los militares colombianos una de sus herramientas más peligrosas. y si además los problemas internos le hacen necesario calentar los conflictos con el vecino, ningún escrúpulo lo detendrá. ¿Cuál patraña inventarán ahora contra su culpable favorito, Venezuela?

Mientras tanto seguirán muriendo colombianos humildes que creyeron en un acuerdo avalado por las Naciones Unidas pero que tiene una fuerte oposición de los que han hecho de la violencia un gran negocio y no quieren renunciar a vivir de él.