Susana Alfonso Tamayo

Corresponsal de Prensa Latina en Qatar

Medio Oriente y las lealtades cambiantes (I)

La crisis, que ha seguido una trayectoria empinada desde que la administración de Donald Trump abandonó el acuerdo nuclear con Teherán, llegó a su máxima expresión luego de que el dedo acusador señalara a la nación islámica como responsable.

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En los últimos tiempos, el conflicto Estados Unidos-Irán y sus consecuencias para la estabilidad en Medio Oriente acapara titulares y despierta preocupaciones aquí y en el resto del orbe.
La crisis, que ha seguido una trayectoria empinada desde que la administración de Donald Trump abandonó el acuerdo nuclear con Teherán, llegó a su máxima expresión luego de que el dedo acusador señalara a la nación islámica como responsable.
A los persas se les responsabilizó de los estallidos en cuatro barcos petroleros en aguas de Emiratos Árabes Unidos (EAU) y dos estaciones de bombeo del oleoducto que cruza a Arabia Saudita de oriente a occidente.
Acerca de este complicado contexto, Prensa Latina dialogó con el doctor en Ciencias Políticas de origen argelino, Zidane Zeraoui.
El profesor titular e investigador del Tecnológico de Monterrey, en México, es también especialista en política internacional con énfasis en Medio Oriente y nuevos actores de las relaciones internacionales, además de miembro del Sistema Nacional de Investigadores del CONACYT. Preguntado sobre las tensiones entre Estados Unidos e Irán y los intereses que considera subyacen en el enfrentamiento, opinó que para entender la posición de Donald Trump "tenemos que ver cuáles son sus principales aliados".
Tenemos al Estado de (Israel) como un gran aliado, sobre todo por la gran cercanía de Kushner (Jared Corey Kushner quien es, además de asesor principal, yerno del presidente de los EE.UU.).
Él es judío, y por tanto, "hay una política de acercamiento que nunca se había dado", aseveró.
Ejemplificó con el hecho de reconocer la administración norteamericana a Jerusalén como capital eterna de Israel, paso que ningún presidente norteamericano, incluyendo los más radicales, o los más de derecha, habían dado, por lo que "estamos hablando entonces de un rompimiento con toda una tradición de política exterior del Gobierno".
Por otra parte, dijo, está el acercamiento que se ha dado entre el presidente Trump y Arabia Saudita, en especial con Mohammed bin Salmán.
La posición que ha adoptado el príncipe heredero también rompe con la cautela que el gobierno saudí había tomado, especialmente hacia Irán, Estados Unidos y la tierra santa, comentó.
El académico recordó que uno de los puntos fundamentales que Arabia Saudita había enfatizado es la recuperación de Jerusalén, el tercer lugar santo del islam.
Al respecto, remarcó que esto es un "gran cambio que se ha dado en el Medio Oriente" y, obviamente, ha conllevado a una radicalización de la postura del presidente norteamericano.
Zeraoui señaló que si a lo anterior le agregamos la cuestión de Siria, el apoyo de Irán al presidente Bashar al-Assad, llegamos a la 'decisión de Trump de romper el tratado nuclear', que había permitido un equilibrio regional, o por lo menos evitado una carrera armamentista en la región.
"Lo que estamos enfrentando en el día de hoy es este riesgo", puntualizó.
En el caso de que los países europeos sigan la línea de Estados Unidos, como parece ser lo hará el Reino Unido, se podría empujar a Irán a dotarse de armamento nuclear, vaticinó.
Es en este contexto, enjuició, que debemos entender la posición de Trump, "no solamente una posición antiiraní, que indiscutiblemente la tiene, sino sobre el apoyo a aliados muy importantes en la región".
Acerca del impacto que tiene este conflicto en el área, el experto en política internacional señaló que este conflicto u oposición norteamericana a Irán, tiene varias consecuencias.
Mencionó, entre ellas, la de agudizar la división que ya existía en el Medio Oriente entre un eje sunita (Arabia Saudita, Turquía, Jordania, Kuwait, Egipto, Túnez, Emiratos, Qatar, entre otros -esta es la rama más prevaleciente del islam- frente al eje chiita (Irán, Iraq, Siria y el Hizbullah en El Líbano).
Ya existía esta división pero con la intervención norteamericana se está agudizando, aseguró.
Si hay elecciones en Reino Unido, y como se prevé, obtiene la victoria (Nigel) Farage (del Partido del Brexit), su enfoque sería muy similar al de Trump, por lo que el acuerdo de Irán, con la salida también de Reino Unido, "no tendrían ningún sentido, y eso podría ser bastante peligroso, pues el país buscaría dotarse de armamento nuclear para evitar ser atacado".
Ya tenemos a Pakistán e (Israel) como dos potencias nucleares, si se empuja a Irán tendríamos una tercera y esto convertiría a la región en un espacio con riesgo de una conflagración mayor, y las rivalidades que existen hoy podrían tener graves consecuencias, comentó.
Zeraoui dijo que "no toda la política de Irán va en contra de los intereses de Estados Unidos en el área".
Creo, indicó, que hay una visión errónea de Washington en el Medio Oriente si revisamos, por ejemplo, los apoyos que ha dado Arabia Saudita a ciertos actores como los grupos fundamentalistas o islamistas, que básicamente son los que están atacando hoy los intereses norteamericanos.
La posición de Arabia Saudita es debilitar el gobierno chiita de Irán, que siempre ha respaldado al gobierno chiita en Irak, un aliado natural, expresó.
Al referirse a Siria, apuntó que si bien es cierto que Irán respalda la permanencia de Bashar al-Assad, ha estado también combatiendo a los grupos radicales, como el ISIS, que son la prolongación de Al-Qaeda en el Medio Oriente.
De hecho, el Al-Qaeda de Mesopotamia que nació en la década pasada fue financiado por Arabia Saudita.
Así que las alianzas en el Medio Oriente no son tan sencillas de entender y no siempre son las mismas. Están cambiando en función de los intereses del momento, aseveró.