Luis Beatón

Periodista cubano, ex corresponsal de PL en Estados Unidos

Estados Unidos: el fuerte reto de los demócratas

Más de una veintena de candidatos para obtener la boleta del Partido Demócrata para enfrentar a los republicanos en Estados Unidos mantienen su enfoque en el presidente Donald Trump.

Más de una veintena de aspirantes a la nominación demócrata para las elecciones del 2020 en Estados Unidos.

Más de una veintena de candidatos para obtener la boleta del Partido Demócrata para enfrentar a los republicanos en Estados Unidos mantienen su enfoque  en el presidente Donald Trump.
Aunque pudiera ser una lucha sin cuartel en la carrera demócrata no hay nada definido, solo se vislumbra un deseo, y como en una diana de tiro, Trump es el blanco.
Tanto es así que la senadora por California y aspirante a la boleta ya habló de que "enjuiciaría el caso" contra Trump, un argumento dirigido directamente a la máxima prioridad de los votantes demócratas: encontrar un candidato que pueda derrotar al presidente.
Un encuentro en el  Iowa el domingo 9 de junio, uno de los primeros que se pronunciará en las primarias, dejó en claro que esa es la prioridad pero también mostró que entre los candidatos hay un acuerdo de que el país necesitaba un cambio más amplio, según una reseña del diario The New York Times.
A la cita donde estuvieron 19 concursantes no asistió el puntero de las encuestas, el ex vicepresidente Joseph Biden,  quien pese a su favoritismo pudiera hundirse durante este verano en el atestado campo de los azules.
El grupo de 23 personas es lo suficientemente grande para encontrar un candidato o candidata que sea capaz de poner al actual mandatario en apuros,  no obstante  los logros heredados que presentan una presunta bonanza de la economía, un asunto de peso sustancial a la hora de ir a las urnas.
En el pelotón de los demócratas hay de todo para escoger, desde representantes del llamado establisment como Biden o senadores como Bernie Sanders, Elizabeth Warren y Kamala Harris o gobernadores como Jay Inslee (Washington), quien empeña esfuerzos en mostrar los peligros del cambio climático.
Este pelotón lo define un refrán popular, “hay de todo como en botica (farmacia), pero la gran interrogante es quién puede ganarse el voto popular para retar a los republicanos o a Trump.
Aunque Biden no estuvo ahora, se espera que este martes comience una campaña coincidiendo con la visita de Trump al estado para asistir a dos eventos, donde se esperan ataques de ambas partes.
Sin embargo, pese a que  Biden conserva una ventaja considerable sobre el resto del campo demócrata, los líderes del partido en Iowa dicen que han visto poco entusiasmo a su favor.
Tanto Biden como Sanders encabezan el pelotón, son los más conocidos a nivel nacional, pero ambos pudieran bajar durante el verano. Hay evidencia de esa opinión: la reciente encuesta de Des Moines Register / CNN mostró que los hombres se están deslizando, mientras que Warren  y otros aspirantes subieron sus números.
Según  Laura Hubka, presidenta del Partido Demócrata en el condado de Howard, a lo largo de la frontera de Iowa con Minnesota. "La gente no quiere lo que se siente como establecimiento o arraigado en la política. Sé que todas las encuestas dicen que Biden lo ha conseguido por 30 puntos, pero no siento ninguna emoción por su campaña”.
Hay que esperar el primer debate donde participarán 20 candidatos este verano, entonces ya existirá una luz para los que están indecisos en inclinar su voto.
También habría que seguir de cerca las posibilidades de los demócratas de recuperar el Senado, esfuerzo que se ve contrariado por la participación de varias figuras con posibilidades de bajar la diferencia de 53 a 47 que ahora tienen los republicanos en ese foro.
El Senado es fundamental en temas trascendentes como la Corte Suprema de Justicia, la aprobación de leyes, y sobre todo para enjuiciar a Trump por posible obstrucción a la justicia en las investigaciones del fiscal especial Robert Mueller.
En ese caso está el exrepresentante Beto O'Rourke, quien pudiera reconsiderar postularse  para el Senado en Texas, especialmente si su candidatura a la Casa Blanca no logra ganar impulso.
Otros dos aspirantes que serían fuertes candidatos al  Senado serían el ex gobernador de Colorado John Hickenlooper y el gobernador de Montana Steve Bullock, ambos muy por debajo en los sondeos para la boleta presidencial pero con un fuerte aval para obtener asientos en el foro parlamentario.
Si estas figuras no se postulan los demócratas tendrán menos posibilidades de ganar en los estados y recuperar la mayoría del Senado en 2020 o 2022, lo que también será pernicioso y obstaculizaría a un presidente demócrata, si el partido puede derrotar  a Trump.
Los senadores demócratas no invocan públicamente a los candidatos presidenciales detrás en los sondeos, pero no tienen miedo de argumentar que algunos harían más por su partido en las elecciones al Senado que en la concurrida lucha presidencial.
El senador Sheldon Whitehouse (D, Rhode  Island) considera que sería una pena si elegimos a un nuevo presidente que enfrentó la misma enemistad y obstrucción en el Senado que Obama tuvo, todo porque muchos de los candidatos que no tenían ninguna oportunidad no se postularían para los escaños del Senado que se pueden ganar.
Los demócratas deben capturar cuatro escaños ocupados por los republicanos (o tres escaños del Partido Republicano y la Casa Blanca) para recuperar la mayoría del Senado.
Los republicanos son los favoritos para mantener el control del Senado, aunque tienen que defender 24 escaños, mientras que los demócratas solo tienen que proteger a 12.
Las contradicciones y decisiones deben marcar los próximos meses en unos comicios primarios que se anticipan reñidos como ilustración de lo que será la elección general de 2020, la que Trump dice que ganará.