Luis Beatón

Periodista cubano, ex corresponsal de PL en Estados Unidos

Bahrein: califican de peligrosamente simplista propuesta de EE.UU

Los expertos reiteran que "para poner fin al conflicto, proteger a los israelíes y palestinos, y prevenir un mayor derramamiento de sangre y una mayor inestabilidad en el Medio Oriente, el peligroso enfoque de 'la economía primero" de Trump debe ser descartado, y, si no, opuesto.

Manama, capital de Barhein.

No están desacertados expertos israelíes que plantean que el llamado ''Acuerdo del Siglo'' propuesto por Estados Unidos para solucionar el problema palestino es un enfoque peligrosamente simplista en una situación complicada.
La afirmación aparece en un artículo de opinión publicado el 24 de junio en el diario digital estadounidense Politico y que está suscrito por Ami Ayalon, exdirector de la agencia de seguridad israelí Shin Bet.
Además, se suman Gilead Sher, exjefe de personal del primer ministro Ehud Barak y negociador de paz de Tel Aviv, quien dirige el Centro de Negociaciones Aplicadas del Instituto de Estudios de Seguridad Nacional, y Orni Petruschka, un empresario de alta tecnología.
Estos analistas definen con palabras claras la "Bofetada del Siglo" o el plan del presidente Donald Trump, como algo "inmoral, poco práctico y que podría hacer estallar el Medio Oriente".
La "iniciativa" desconoce algo que es la regla de oro de esa crisis, el derecho de los palestinos al retorno, a la lógica aceptada incluso por anteriores gobiernos de Estados Unidos, a la existencia de dos estados (Palestina y el Estado Judío de Israel) y Jerusalén como capital de una Palestina libre y soberana.
Los analistas abordan el tema del taller de 'paz para la prosperidad' en Bahrein el 25 y 26 de junio para "impulsar" las conversaciones entre israelíes y palestinos, algo que muchos ven como una política de "garrote y zanahoria".
Los comentaristas acentúan que cualquiera que haya seguido los últimos 30 años del conflicto israelí-palestino entiende que el anuncio del presidente Trump de este primer paso en el camino hacia un acuerdo es todo forma y no sustancia: un nuevo nombre para la misma idea fallida conocida como "paz económica".
Asimismo, subrayan que poner a la economía en primer lugar, antes de un proceso político, es más que un error táctico, y otro más en una larga línea de intentos fallidos de avanzar hacia una solución permanente de dos estados.
El enfoque de la administración de Trump en la economía, dirigido por el yerno de Trump y el asesor principal Jared Kushner, es un error estratégico que podría obstaculizar las negociaciones antes de que comiencen, agregan los expertos.
Si Trump y su equipo estudiaran historia, plantean, sabrían que ubicar la economía antes que los problemas políticos fundamentales es una bofetada para los palestinos.
Asimismo tocan otro aspecto medular, los palestinos trabajan para mejorar su calidad de vida y tener una economía en crecimiento, pero, primero, eso vendría después de alcanzar su autodeterminación.
Enfatizan los expertos que "si los palestinos pudieran ser 'comprados' con beneficios económicos, estaríamos más allá de la necesidad de conversaciones. El enfoque de Trump no solo es inmoral, es poco práctico", aseguran.
Aclaran los analistas que pese a todos los intentos de Tel Aviv y Occidente "la economía nunca fue suficiente para resolver el conflicto israelí-palestino" y los palestinos están claros de que "los beneficios económicos ofrecidos no conducirían al final de la ocupación".
La necesidad de un plan político que genere confianza y el vacío que eso creó "alimentó la desesperación y la decepción, lo que llevó a levantamientos enojados que costaron muchas vidas en ambos lados", sostiene el análisis publicado en Politico.
Al poner a la economía en primer lugar mientras se ignora el juego final, tanto para los palestinos como los israelíes, ese objetivo debería ser poner fin a la ocupación.
A menos que ambas partes y el poder mediador establezcan esto claramente desde el principio, exponen, la brecha de expectativas generará desconfianza. Por lo tanto, sentarse juntos será inútil. Esto conducirá a una mayor desilusión y una escalada de violencia. A menos que el objetivo de las conversaciones se defina explícitamente como poner fin al conflicto y establecer un estado palestino, se perderán más vidas.
Además, subrayan, no habrá un estado judío y democrático sin resolver el problema palestino, una reiteración de que ese es el nudo gordiano de la crisis.
Por otra parte, plantean que una explosión en el Medio Oriente podría ser encendida por otro punto de conflicto: la rápida escalada de tensiones entre Estados Unidos e Irán, que está relacionada con el problema israelí-palestino.
Sostiene el análisis que los árabes no tolerarán la cooperación con Israel sin la solución del problema palestino. Por lo tanto, sugieren, para la administración Trump, que considera confrontar a Irán como un objetivo clave de la política exterior, un plan que establezca este proceso debería ser de importancia crítica.
Finalmente, los expertos reiteran que "para poner fin al conflicto, proteger a los israelíes y palestinos, y prevenir un mayor derramamiento de sangre y una mayor inestabilidad en el Medio Oriente, el peligroso enfoque de 'la economía primero" de Trump debe ser descartado, y, si no, opuesto.
Esa es la alternativa al taller de Manama, donde el yerno de Trump pretende dejar hoy su impronta.