Opinión - #Donald Trump

Las decisiones erráticas que caracterizan a la actual administración y la tendencia a resolver con acciones de fuerza asuntos clave de política exterior, hacen pensar a los especialistas en el peligro que representará el otorgamiento de un cheque en blanco al mandatario para usar el poderío bélico.

La historia enseña que todos los imperios, por poderoso que fueren, se han derrumbado por obra y gracia de sus propios gobernantes, más que por la acción de los enemigos externos.

Muy probablemente hoy el presidente Día 8 Donald Trump deberá pronunciarse sobre la continuidad o no de la participación de su país en el acuerdo sobre el programa nuclear de Irán.

Estados Unidos y sus aliados están haciendo “mucho más” en Siria. La cipaya clase política opositora venezolana clama porque lo haga en Venezuela.

El mundo puede ser peor después de los últimos movimientos en la Casa Blanca.

Donald Trump ni innova, ni actúa a la defensiva, tampoco ha renunciado a uno solo de los propósitos que se trazó desde que era candidato a ocupar el Despacho Oval de la Casa Blanca, tampoco se distancia de los objetivos estratégicos en lo que EE.UU. siempre ha considerado su “patio trasero”, como lo denominó no Rex Tillerson, sino el Secretario de Estado obamista John Kerry.

Si bien era probable, pocos tenían en sus agendas la posibilidad concreta que el presidente Trump se deshaga de manera tan expedita de unos de sus colaboradores más importante, Rex Tillerson, hasta hace unas pocas horas, Secretario de Estado, una de las carteras más sensibles en la política norteamericana y mundial.

Venezuela bolivariana ha logrado generar en las filas del internacionalismo un abrazo solidario tan especial y contundente como los que ocurrieran en los momentos más álgidos de la lucha sandinista o lo que sucedió siempre con la correntada de cariño que genera la Revolución cubana.

La decisión de armar maestros en las escuelas, propuesta por el Presidente estadounidense Donald Trump y ya aprobada por los Comités de Asignaciones de la Cámara de Representantes y el Senado del Estado de la Florida, ha sido calificada de inmediato como estúpida por millones de usuarios y foristas en redes sociales de internet y páginas web de medios de comunicación.