Opinión - #Estados Unidos

La aplicación de sanciones resultó en agosto pasado una práctica recurrente del Gobierno de Estados Unidos como parte de su criticada política internacional, principalmente hacia Irán y Rusia.

La hipótesis más fuerte que parece rondar la mente de los analistas de inteligencia es la siguiente: Estados Unidos está a punto de pedirle a Colombia que desate una agresión contra Venezuela, para evitar que Suramérica se les vaya de las manos.

James Mattis, ministro de defensa del imperio estadunidense ha realizado una intensa gira por varios de los países del Grupo de Lima, cuyos gobiernos son totalmente afines a la administración norteña, a nivel de sucursales. En esta oportunidad, se apersonó en Argentina, Chile, Brasil y Colombia. Los temas públicos: bases militares, seguridad cibernética, formación, financiamiento de operaciones, venta de armas (en nuestra opinión el principales tema comercial) y por supuesto Venezuela.

El rechazo de Al Assad a la propuesta de cortar sus relaciones con sus aliados más leales no constituye solo una cuestión moral para el presidente sirio, sino una afirmación de la dignidad, y de no darse por vencido ni entregarse bajo diferentes fórmulas, tales como la propuesta saudita.

El «Proyecto para un Nuevo Siglo Americano», documento insignia del verdadero poder para extender el imperio estadounidense al resto del mundo, está basado en la doctrina de «la guerra preventiva» con carácter global y permanente.

Estados Unidos en sus intentos para arrullar los sueños de sus aliados en el Golfo contra Irán, quiso apostar a lo que se denomina el acuerdo del siglo, un pacto elaborado en alianza con (Israel) y cuyo fin es liquidar la causa palestina reivindicando la prioridad del conflicto contra Irán; pero este acuerdo fantasioso creado por Estados Unidos resultó ser un híbrido y puede tal vez permitir a los adversarios de Estados Unidos llenar el vacío sobre los escombros del mismo.

“Para nosotros, igual que para Venezuela y Nicaragua, está muy claro que se estrecha el cerco”, planteó Raúl Castro este 26 de julio en Santiago de Cuba. El Primer Secretario del Partido Comunista cubano resumía así el escenario internacional resultante de las políticas estadounidenses caracterizadas “por el irrespeto, la agresividad, el injerencismo y la burda manipulación de la verdad histórica.”

¡Por su importancia y la incertidumbre que engendró! La elección presidencial del 8 de noviembre en los Estados Unidos, ocultó el resultado y limitó comentarios sobre el escrutinio que, dos días antes, había visto la victoria del sandinista Daniel Ortega en Nicaragua. Sin embargo, todas las tendencias combinadas, de la Derecha a la Izquierda (real o supuesta) el aparato mediático se adelantó descalificando implícitamente o explícitamente, sin matices ni puesta en perspectiva, a esta reelección anunciada. Una unanimidad que deja soñar y debería de incitar a la reflexión.

En una entrevista con Al Mayadeen (efectuada antes de la Cumbre de Helsinki) , Lawrence Wilkerson, Jefe de Despacho del ex Secretario de Estado Colin Powell, destacó que la alianza saudita está perdiendo en su guerra contra Yemen. Al referirse a la situación en Siria, señaló que el presidente sirio, Bashar al-Assad, había ganado la guerra.