Opinión - #Israel

Los esfuerzos de Rusia para establecer un acuerdo con Washington, (Israel) y Jordania para crear una zona de distensión en el sur de Siria, enfrenta el riesgo de la retirada de Estados Unidos e (Israel) de los acuerdos previos, y esta retirada, amenaza con iniciar una escalada contra Siria e Irán, y posiblemente no le quedaría a Rusia ninguna alternativa sino la de enfrentar la escalada en el sur sirio.

La selección argentina de fútbol jugará el 9 de junio en Jerusalén un partido amistoso con Israel y de esta manera, todo su plantel se convertirá en cómplice del genocidio contra el pueblo palestino.

En este cuarto lustro del siglo XXI asistimos, en el plano internacional, a la consolidación de la impunidad como conducta, en materia de cumplimiento del derecho internacional por parte de una de las entidades más terroristas, que ha dado la historia de la humanidad: el régimen sionista israelí.

Hay un pueblo que necesita la mayor atención posible, una atención permanente, de toda la comunidad internacional, y es el pueblo palestino. Se hace necesario levantar con mayor fuerza la solidaridad y recabar de las instituciones internacionales y estados organizados el cumplimiento de todas las medidas y las resoluciones acordadas frente a este conflicto palestino-israelí. Necesidad que se hace más imperiosa en la actualidad, dada la situación catastrófica en la se encuentra sumido este heroico pueblo palestino.

El axioma jurídico se verifica, en las últimas acciones del régimen sionista contra posiciones sirias, que desenmascaran cuál ha sido su proceder desde el mismo inicio del conflicto en 2011.

¡¿Que significa todo esto?! significa que nos encontramos ante un ente agresor que se ha apoderado no solo de la tierra (Palestina, el Golán, las Granjas de Chebaa entre otras), sino también de la historia, los manuscritos, y las antigüedades palestinas y árabes, o sea de uno de los componentes de la memoria árabe; y este es un crimen que necesita de una respuesta y que no se detiene solo en los límites de la legalidad y de la organización de la UNESCO, sino que necesita que se le adjudique un papel a la fuerza en sus diferentes formas.

El exterminio de Palestina, comenzó mucho antes de la llamada “declaración del estado de Israel”, el 14 de mayo de 1948, y sin duda la responsabilidad de esta lenta agonía fueron las políticas coloniales del Reino Unido y Francia, ejecutadas por el acuerdo de Sykes-Picot (1916), la Declaración de Balfour (1917) y otros enjuagues diplomáticos, aunque la invasión sionista a Palestina había comenzado a finales del siglo XIX y principios del XX.

Cuándo la victoria siria, sobre la “entente cordiale” encabezada por los Estados Unidos y un sin número de países occidentales y árabes, parecía estar al alcance de la mano, tras más de siete años de una de las guerras más siniestras que se recuerden. Cuándo ya habían sido derrotadas las tropas de mercenarios autodenominados Ejército Libre Sirio (ELS), ahora reconvertido en las Fuerzas Democráticas Sirias (FSD) una banda de criminales pagos por Arabia Saudita y Qatar, que según las circunstancias también podría llamarse Daesh o al-Qaeda, todos entrenados por la CIA, el Mossad y los servicios secretos franceses, gracias a la intervención de Rusia, Irán y el Hezbollah, que fueron en ayuda del Ejército Árabe Sirio (EAS).

Las erráticas y vagas políticas del Departamento de Estado norteamericano, respecto a Siria, Afganistán, Libia, el Sahel, Somalia y Yemen, entre otros tantos, donde los objetivos norteamericanos, son por lo menos confusos, parecen revelar todo lo contrario respecto a lo que está intentado concretar en una de las regiones más sensibles del mundo. En ese complejo mosaico de intereses económicos, etnias, religiones e ideologías que conforman nada menos que Pakistán, India, China e Irán, y lo que sumando los países de Asia Central y Rusia sería lo que el geógrafo británico Halford John Mackinder nombró en 1919, como el Heartland o Región Cardial, entre otras denominaciones, a lo largo de la historia ha sido escenario de conflictos que hasta la fecha parecen no haberse resuelto.