Opinión - #Siria

El último ataque contra Siria, ejecutado por las tres potencias más poderosas de occidente, Estados Unidos, Francia y el Reino Unido, con el apoyo explícito de naciones como Alemania, Holanda, Canadá, obviamente Israel, el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, y otro cúmulo de países, anhelantes de salir en la foto, de un club del que no son socios, ni lo serán nunca por pobres y descastados como España, elevó el número de muertos en algunos cientos o unos pocos miles, no se sabe, ni se sabrá nunca, ¿qué importa? si ya son tantos que el número exacto de nuevos muertos ni siquiera agregara más horror a la vergüenza de una guerra que ya lleva poco más de siete años y donde se han sucedido una cadena de crímenes, que ni las más afiebradas testas de nazismo las podría haber imaginado. Una guerra donde episodios como los de Niza, Manchester, Paris, Londres o Barcelona, no tendrían siquiera entidad para ser noticia.

En momentos en el que los habitantes de Damasco, se levantaban a la hora de la oración del alba, dirigiéndose a la gloria del Todopoderoso, los pecaminosos y agresores misiles habían comenzado un ataque inmoral e inhumano lanzado por gobiernos coloniales acostumbrados a iniciar guerras contra países confiados y pacíficos, complementando de esta manera lo que habían iniciado sin éxito sus mercenarios de las bandas terroristas que no pudieron destruir o quebrar la voluntad de un pueblo apegado a su tierra, a su patria y a su decisión independiente.

Estados Unidos y sus aliados están haciendo “mucho más” en Siria. La cipaya clase política opositora venezolana clama porque lo haga en Venezuela.

A más de un mes de iniciada la ofensiva del Ejército sirio y sus aliados en la región de Ghouta Oriental, esas tropas tuvieron un gran logro: liberar de terroristas alrededor del 90 por ciento del territorio.

La vida política saudita se encuentra en un período de perdición y de derrota en medio de una cultura extremista que prevaleció sobre su conducta en la región.

"RACIONALIDAD OCCIDENTAL EN LA GUERRA DE SIRIA" | Un nuevo frente se ha abierto a principios de febrero de 2018 en las afueras de Damasco, en el sector de Al Ghouta, con el objetivo principal de aliviar la presión militar ejercida sobre las fuerzas turcas y sus auxiliares del Ejército Sirio Libre en el norte de Siria, mientras que la ofensiva turca, "Operación rama de olivo" contra las fuerzas kurdas de Siria, lanzada el 19 de enero de 2018, marca el paso, lo que aumenta los temores de un estancamiento turco en el caldero sirio.

La guerra en Siria parece extenderse más allá de lo humanamente posible por la persistencia de las potencias occidentales, entre ellas Estados Unidos y países del Medio Oriente, que procuran el desmembramiento de esta nación árabe.

Con la llegada de las fuerzas leales a Damasco, el conflicto sirio -que está por cumplir siete años- suma una nueva jugada en un tablero de ajedrez sostenido por finas capas de hielo que se van resquebrajando con el paso de los días.

El ministro de Exteriores ruso Serguéi Lavrov, insta a Estados Unidos a no jugar con fuego buscando dividir a Siria; pero Lavrov quizás señala implícitamente que los esfuerzos de Estados Unidos con el fin de dividir a Siria buscan socavar el papel de Rusia en la región y enfrentar a Irán.