Argentina: Cristina Fernández pide liberación de expresidente Lula porque "la acusación se desmoronó"

La Policía Federal brasileña abrió cuatro investigaciones para esclarecer la supuesta imparcialidad del exjuez Moro en la condena que impuso a Lula da Silva, según se desprende de escuchas telefónicas.

Cristina Fernández y Lula
Cristina Fernández y Lula

La senadora y expresidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner afirmó que la acusación contra el exmandatario de Brasil Luiz Inácio Lula da Silva "se desmoronó", tras la filtración de conversaciones entre un fiscal y el exjuex y actual ministro de Justicia de ese país, Sérgio Moro.

Fernández reclamó el fin de la persecusión y la liberación de Lula, prisionero desde abril del pasado año en una celda en Curitiba. "Tiene que finalizar la persecución contra él (Lula) y debe recuperar la libertad", manifestó la exjefa de Estado desde desde su cuenta de Twitter.

Esta fue la reacción de la actual precandidata a la vicepresidencia luego de salir a flote las conversaciones privadas entre Moro y el fiscal de la Operación Lava Jato, Deltan Dallagnol, que revelaría una coordinación ilegal entre la justicia y el Ministerio Público en perjuicio del líder del Partido de los Trabajadores (PT), quien figuraba primero en las encuestas de cara a las elecciones generales de octubre.

El medio digital The Intercept Brasil publicó el domingo conversaciones privadas en la plataforma Telegram, registradas entre 2015 y 2018 entre Moro y Dallagnol y entre el procurador y sus colegas fiscales, para preparar la denuncia contra Lula que terminaría con el expresidente en la cárcel.

Mientras, la Policía Federal brasileña abrió cuatro investigaciones para esclarecer la supuesta imparcialidad del exjuez Moro en la condena que impuso a Lula da Silva, según se desprende de escuchas telefónicas.
Aunque la apertura de las cuatro investigaciones fue confirmada a la agencia de noticias EFE por voceros de la Policía Federal, las autoridades se abstuvieron de profundizar en los detalles.
Moro, que fue el juez responsable en primera instancia de la Lava Jato, la mayor operación de combate a la corrupción en la historia de Brasil y de la condena que tiene en prisión al exgobernante, es protagonista de un escándalo desde que un portal en internet divulgó el domingo supuestas conversaciones suyas con fiscales que sugieren que actuó sin imparcialidad en el proceso.