Al Mayadeen visita a los combatientes de Hizbullah en las zonas montañosas de Qalamoun. (Segunda Parte)

Es la continuación de la primera parte de la visita a los combatientes de Hizbullah que la hemos publicado hace unos días.Pueden volver a leer la primera parte AQUÍ 


La causa primero

  • La visita a los combatientes se produjo en una zona que se eleva 1800 metros sobre el nivel del mar.
Mientras que “Hadi”, el responsable de la posta militar, de 34 años, es el de mayor edad aquí, el resto de los combatientes son jóvenes, ya sean estudiantes universitarios o con estudios terminados, pero algunos de ellos tuvieron que posponerlos para llevar a cabo su misión.


Alaa (22 años) comenta el asunto y dice “Así no se puede, tenemos que renunciar a algo a cambio de algo”, ya sean el estudio, la profesión o el trabajo.  Hay hermanos que logran conciliar el estudio o el trabajo con la lucha, según las circunstancias y la naturaleza del trabajo de cada uno de nosotros. 


A  Alaa le falta un año de estudio para obtener su diploma de graduado en Administración de Negocios. Afirma que el completará sus estudios y obtendrá el diploma en caso de que no obtenga el martirologio (juego de palabras en árabe, ya que el martirologio y el diploma se pronuncian en arabe igual, son homónimos) antes de graduarse”. 


Él sonríe y recuerda a muchos amigos que han muerto como mártires. Sus ojos verdes se llenan de lágrimas. Y dice “con certeza el ser humano se entristece cuando pierde a un ser querido, se le hiere el corazón, pero al mismo tiempo sentimos alegría por él, esta es nuestra escuela y esta es nuestra causa, que nos enorgullece. 


Y nos explica la forma en que murió como mártir su amigo ante sus ojos: “Perdí al más querido de mis amigos en una de las batallas violentas en Qalamoun, pero me aferré a continuar mi camino y a completar mi misión en la batalla .Otros hermanos que estaban inmersos en el corazón de la batalla se lo llevaron. Nos acostumbramos a aquello. 

Nosotros nos entrenamos y estudiamos cómo ser más fuertes, pues en el campo de batalla no puedes ser débil ni pensar con el corazón o los sentimientos. Perder un ser querido fortalece más nuestra voluntad y firmeza. Alaa se enroló desde hace dos años en la lucha en Siria. 


Adquirió gran experiencia combativa y encabezó una columna de 8 combatientes en varias zonas de Qalamoun. Este enemigo no tiene nada que ver con el humanismo. Imagínense si llega al corazón del Líbano, qué ocurriría! 


Defendemos patrias, no sólo una patria, sin esperar agradecimiento de nadie. Los defendemos a todos. Nosotros defendemos la Iglesia de Ras Baalbak antes que a la Mezquita de Brital.


La situación de Ziád - 26 años -  es diferente a la de Alaa, pues él concluyó una Licenciatura en Administración de Negocios, ocupa un puesto en una compañía. Asimismo, él puede conciliar entre su trabajo en la compañía y sus tareas en la lucha. Estoy aquí para proteger a mi familia y en primer lugar a mi país. Es nuestro deber defender a nuestras familias, a nuestra tierra y protegerles. 


Daniel, el pícaro, interrumpe la conversación. No acepta decirnos su nombre en el Movimiento, entonces eligió el nombre de Daniel. Él no se apacigua ni tampoco se mantiene en silencio. Sus amigos le llaman “Abu Ayaqa”. Daniel tiene 25 años y un diploma de Informática. Hoy es su aniversario de boda, cumple dos años de casado. Tiene una niña pequeña. “No me interesa el asunto, si la cuestión me importara no estaría aquí, y mi esposa comprende esto”.


Después del ataque lanzado por el Frente Al Nusra contra las montañas de Brital, se multiplicaron los contactos de los combatientes para participar en la lucha y en la defensa de nuestras familias allí y en El Líbano. “Este le ruega a fulano, y aquel le ruega al otro, al menos los que conozco. Todos nosotros sentimos el peligro, aquellos se acercaron al Líbano, por lo que hay que combatirlos para que no se propaguen. Nosotros impediremos eso, y sin esperar que se nos agradezca”. 


Con plena confianza y en voz alta dice: “Llegué aquí por mi expresa voluntad y tenemos paciencia ante todo, esta es nuestra escuela y la escuela del peregrino Raduan en la cual nos hemos formado”. Y añade: “Le digo a cada joven: Es cierto que nos encontramos en una zona aislada de todo, en que no hay vida, pero la vida está aquí, y el que no quiera estar con nosotros que nos deje”. Se elevan los vítores de apoyo a Daniel,  en medio de fuertes aplausos a él.


Las madres y las esposas se acostumbraron a la ausencia de sus esposos y de sus hombres. Todos repiten que “las madres y las esposas son tan combatientes como nosotros, soportan nuestra ausencia y así asumen una responsabilidad ellas también. 


Ahmed, 30 años y licenciado en Historia, dice “naturalmente, las cosas son más difíciles para las esposas que para nosotros mismos. El hombre por naturaleza es más fuerte, ella se entretiene con los niños y está lejos del jefe de la familia, y asume la carga y la responsabilidad de muchas cosas, esa es una lucha también. 


Al inicio las cosas eran  difíciles para ella y seguramente sigue siendo así, pero la insistencia empieza a disminuir con el tiempo. Todos se ríen cuando algunos combatientes que no se han casado repiten: “Nuestras madres no creen cómo nos vamos de la casa, ellas desde abajo invocan a Allah por nosotros y Allah responde a su llamado y nos protege.


Ghaleb 21 años tiene un libro en sus manos, lo revisa en un breve receso, preparándose para los exámenes de la materia de Geografía en la Universidad. Es su último curso escolar, es muy aplicado y buen estudiante, y tranquilo, de acuerdo a como lo califican sus amigos, que hablan de él y se sonríe. ¡Ahora está tranquilo, pero no lo subestimes en el combate!


En cuanto a Ibrahim 23 años, es estudiante de Derecho, al expresar su concepto sobre esta guerra afirma que es “para preservar a la humanidad y a sus preceptos éticos. Porque la contraparte si pudiera extender su dominio sobre el país y sus súbditos, acabaría con todas las virtudes humanas, y eliminaría los conceptos de las religiones celestiales, sus pilares, y, lo más importante, la ética y la clemencia”. Ismael completa su frase diciendo, a la vez que todos lo escuchan muy atentamente “Lo que más me duele de este enemigo es cómo desvirtúa la imagen del islam y su tolerancia por medio de  la muerte, la decapitación y considerando impío al otro, aun cuando sea musulmán”.


Y sobre la familia política del Líbano dice Ibrahím con una triste sonrisa “Algunos tienen "miopía política", otros son lacayos y por eso se cegaron con sus odios”. Y concluye sus palabras antes de retirarse a su puesto donde comenzó su turno de guardia. 


Allah prodigó a este país y le agradeció dándole un hombre de larga visión, honesto en sus compromisos y promesas, que se caracteriza por tener todos los atributos de la hombría, ojalá que aquí heredemos este don, que Allah lo preserve para nosotros, que Allah le dé larga vida a Su Eminencia, el padre, Sayed Nasrallah.

“La vida allí”

  • Los jóvenes de Hizbullah consideran que quienes combaten del otro lado liquidarían, si pudieran, todas las concepciones celestiales (las religiones celestiales).
Las circunstancias impusieron que la visita  fuese corta, pero los combatientes insistieron en que nos quedáramos para almorzar con ellos. El almuerzo llegaría pronto. El menú de hoy es “frijoles blancos con arroz”. Diariamente la comida llega a tiempo en estuches plásticos, que contienen el menú del día, un pedazo de dulce y una fruta. A pesar de las circunstancias, la comida llega en el momento adecuado diariamente. Hasta cuando los elementos armados cortaron el camino de  las provisiones, entre los pueblecitos de Al Yabba y Asal Al Ward, durante el último ataque, hace meses, las raciones de comida llegaban a tiempo, comentan los combatientes. Los únicos casos en que la comida se demoró en llegar fue producto de las lluvias que se produjeron a inicios del invierno, y en una ocasión producto de que el camión que trasladaba la comida fue blanco del tiro de francotiradores, según dijeron los combatientes.  


En el pasado mes de Ramadan la comida llegaba a veces a las 11 de la noche, “Algunos hermanos combatientes rompían el ayuno con esa comida y a esa hora, tan tarde, producto de las misiones encomendadas a ellos, sobre todo los que estaban en el frente y en la primera línea”. Agregan que la casa de campaña donde se encuentra la comida cuenta con todo tipo de dulces, enlatados, vegetales y frutas”…


Permanecimos más de hora y media en esta posición de avanzada. “Abu Alí” le susurró a uno de los combatientes que nos acompañaba en el viaje –un dirigente de Hizbullah que ha librado la mayoría de las  guerras de la Resistencia y que hizo llegar especialmente a Al Mayadeen un largo mensaje- la necesidad del regreso a la retaguardia para preservar nuestras vidas.


Pues los grupos armados estaban tirando bombas que impactaban en la parte inferior de nuestra posición. “Gracias a Dios no nos falta nada excepto vuestra invocación a Allah. Con esa expresión despidieron los combatientes de Hizbullah a Al “Mayadeen”, agradeciendo la visita realizada. 


Todos regresaron a sus armas y equipamiento militares con el fin de responder al fuego. Las ruedas de la máquina se movieron aceleradamente y volvimos al lugar de donde vinimos, hasta otro momento, y todo está mil veces bien donde prevalece la tranquilidad y el sosiego entre las familias, los amigos, la vida es segura. 


Y, según dicen muchas personas, esto no sería así si no estuvieran allí los combatientes en las cumbres de las montañas, a lo largo de la cordillera oriental libanesa, para percatarse uno, más y más, de lo que quiso decir Daniel cuando expresó “La vida está allí”.

Un dirigente de primera fila: Israel y los takfiristas son dos caras de la misma moneda

  • Se preparan para una nueva ronda que esperan sea la última para enterrar a los grupos terroristas.
“Abu Alí”, uno de los cuadros  del campo de batalla, uno de los que ha librado la mayor cantidad de acciones de guerra, entregó a Al Mayadeen esta carta:


Somos un pueblo que cumple con su misión en la acción combativa y lo consideramos un culto. Y, como plantea Su Eminencia Sayed Nasrallah, es donde tenemos que estar para defender nuestra tierra y proteger a nuestras familias, permaneceremos en nuestra línea de combate, aun cuando los frentes sean diferentes y también la naturaleza del combate, y el terreno en que se mueve el enemigo. 


Y como combatiente desde el año 1982 he participado en la mayoría de los combates de la Resistencia, desde el inicio. Estimo que me encuentro ahora en el lugar correcto, combato y defiendo lo nuestro con la misma espiritualidad con que comencé a luchar en el año 1984, porque el objetivo de los sionistas y sus sueños son los mismos objetivos de aquellos takfiristas. 


Somos como somos, y nos mantendremos aferrados a la defensa de nuestras familias, de nuestras patrias y de nuestra existencia. Han sido diferentes partes con el curso de la historia. Nunca fuimos nosotros los que iniciamos la agresión, nacimos como reacción a la agresión israelí al Líbano.  Nosotros, como movimiento de resistencia fuimos los precursores y los que nos sacrificamos en todos los frentes por la fuerza de la voluntad, porque nos apoyamos en Allah, al inicio de nuestra acción.


Yo me encuentro aquí ahora en esta tierra inhóspita y dura, y recuerdo aquellos días cuando el enemigo israelí degolló a nuestros niños y a nuestras familias, en los días de la ocupación, y nuestro enemigo hoy quiere degollarles con una mentalidad atrasada. Y aquí acudió a  mi mente cuando presencié  a los niños de Qana, que fueron destrozados por las bombas de racimo sin razón alguna que no sea pertenecer a este medio cálido y acogedor, y por el odio de la ideología sionista que reza Maten, degüellen a cada uno de sus niños. Y he aquí la cercanía y el denominador común con aquellos takfiristas. 


Cuando escuchamos a algunos de ulemas ignorantes emitir fatuas en nombre del Islam que orienta degollar a niños y a nuestras familias, aun cuando pertenezcan a otra secta religiosa diferente a la nuestra. Han matado más hijos de la secta sunita que de cualquier otra secta. 


Y aquí también hay otro denominador común con los sionistas, por los coches bombas, los magnicidios, asesinatos en masa, provocar el estallido de hogares, expulsar familias, ocupar pueblos, etc. 


Existe una gran diferencia en la naturaleza de la confrontación, son totalmente diferentes las normas, las reglas de la lucha. Los sionistas tienen sus normas, sus reglas, a pesar de su odio, a través de la competencia en la mentalidad militar y en la ciencia militar. Pero, en cuanto a aquellos takfiristas, no conocen más que  degollar, el genocidio en masa y a sangre fría ante el lente de las cámaras. 


Ellos nos hacen ir atrás, involucionar, nos conducen al atraso, y aquí reside el secreto de nuestra firme voluntad, de continuar luchando contra ellos, por eso estamos aquí y todo el mundo conoce eso, hasta aquellos con los que tenemos divergencias políticas.


En cuanto a la situación ahora, contamos con la plena disposición de nuestras formaciones y las formaciones del ejército sirio para emprender una nueva ronda, que tal vez sea la última, para enterrar a aquellos oscurantistas y liberar al Líbano, a su pueblo y a su tierra del peligro que representan. Más aún, liberar a toda la humanidad de ello.


Hace unos días hicimos unas operaciones sorpresivas limitadas para probar el grado de coordinación primario, comprobar la disposición combativa y tuvimos éxito al lograr el control sobre tres elevaciones importantes.


Lamentablemente, algunos medios libaneses adoptan la postura de los elementos armados y contribuyen, de manera intencional o no, a difundir informaciones y algunas fotos sospechosas sobre las operaciones que llevan a cabo contra nosotros. 

Les digo a ellos y a todos que retornen a sus principios y a su identidad libanesa, pues aquellos son gente ávida de sangre, esa es su ideología y no disciernen ni diferencian a nadie, entonces no se conviertan en un instrumento de ellos aun cuando tengamos divergencias políticas porque la historia les maldecirá y serán vendedores de patria y de seres humanos.