Ahed al Tamimi: estudiaré derecho internacional y responsabilizaré a Israel por sus crímenes

La prisionera liberada Ahed al Tamimi espera que continúe el apoyo político al resto de los prisioneros, así como desea que sigan las presiones que favorezcan su causa, y afirma que culminará sus estudios y cursará estudios de derecho internacional para convertirse en abogado y demandar a Israel por sus crímenes; también señaló que no se arrepiente de haber abofeteado al soldado y repetiría su acción para que el mundo entero se entere de la realidad palestina; mientras tanto su madre, Nariman dice, que: “mi marido liberó su mente de todas las tradiciones que restringen los derechos de la mujer, y liberándome logré liberar a mis hijos”.

Ahed al Tamimi: estudiaré derecho internacional y responsabilizaré a Israel por sus crímenes

La prisionera liberada Ahed al Tamimi conversó sobre las circunstancias que rodearon su detención señalando: “me subieron al vehículo militar y una recluta continuó tirando de mi cabello para mantener mi cabeza agachada”, y afirmó que las fuerzas de ocupación le habían proferido numerosos insultos durante el periodo de su arresto.

Las declaraciones de al Tamimi se habían producido durante la entrevista con ella y con su madre Nariman en el marco del programa “Dialogo de la Hora”, un programa transmitido por al Mayadeen el martes y durante el cual indicó que fue sometida a hostigamiento verbal en el curso de los interrogatorios y que no la acompañaban durante el proceso mujeres soldados o miembros de su familia.

Ahed afirmó, “continuaré mis estudios y estudiaré derecho internacional para convertirme en abogado y demandar a Israel por sus crímenes”.

Ahed enfatizó que, durante las conversaciones con su familia, cuyos miembros habían sido detenidos, aprendió a observar el derecho de guardar silencio.

“Solía cantar en la cárcel para hacer llegar un mensaje al ocupante, de que no podían vigilarme con el fin de arrancarme ninguna información”; asimismo informó que había conocido prisioneras menores en prisión, con quien entablo amistad y quienes le enseñaban a cocinar y a estudiar.

Ahed expresó durante su conversación con al Mayadeen, su deseo de que continúe el apoyo político al resto de los prisioneros, entre quienes se encuentra el enfermo, el niño y el herido, así como su deseo que sigan las presiones que favorezcan su causa, afirmando que el apoyo, aunque sea solo de boca tiene su efecto en el prisionero y lo motiva para continuar luchando.

“En la cárcel y durante el periodo de nuestra detención, transformábamos la muerte en vida junto con el resto de las prisioneras”.

Continúo diciendo: “siento un remordimiento de conciencia al haber salido mientras ellas continuaban en prisión y quiero darles animo para que resistan”, haciendo hincapié en que no lamentaba haber abofeteado al soldado israelí y que repetiría su acción que no está dirigida al soldado sino a todo el mundo para que conozca la realidad palestina.

Ahed aclaró que entiende el temor de su madre por ella y por sus hermanos, pero indicó que están preparados para sacrificarse por la causa de Palestina.

"La prisionera Ahed al Tamimi afirmó “nosotros somos una generación que a heredado la derrota, pero daremos a nuestros hijos la libertad en herencia”, y señaló que creció en su casa estando su padre arrestado y que este hogar le enseño a luchar.

Nariman al Tamimi: creo que no debería heredar a mis hijos la ocupación, sino dosis de resistencia.

Por su parte Nariman al Tamimi, la madre de Ahed la prisionera liberada dijo en declaraciones para al Mayadeen, que no sabía que iban a detener a Ahed al hacer pública la filmación, “porque no fue el primer documento que publicábamos”.

Nariman enfatizó que proteger a sus hijos consiste en liberarlos de su autoridad y al liberarlos ellos podrían liberar la tierra y agregó que ella cree en su derecho a liberar su tierra. aclarando que en “en primer lugar debería liberar a mis hijos antes de liberar mi tierra”.

Nariman confirmó que ella cree que sus hijos no deberían heredar la ocupación sino dosis de resistencia.

Ella describió las celdas de detención como “muy pequeñas” y señaló que colocaban a seis prisioneras en una celda con espacio para solo dos.

Nariman continúo diciendo que las prisioneras trataban de desafiar las difíciles condiciones con círculos de estudio y de lectura.

Así como señaló, que la prisionera Khalida al Jarrar impartió a las reclusas un curso de derecho internacional y derecho internacional humanitario, aclarando que después de la salida de Ahed, clausuraron la clase, pero ante las protestas de las prisioneras, la administración tuvo que someterse por temor al caos dentro de la prisión.

La prisionera liberada Nariman al Tamimi afirmó que su marido Bassem liberó su mente de todas las tradiciones que restringen los derechos de la mujer, y que liberándola, ella pudo liberar a sus hijos.