Jair Bolsonaro flexibiliza posesión de armas en Brasil

La signatura del decreto se hará inmediatamente después de la reunión ministerial que Bolsonaro realiza todos los martes, en Planalto (sede del gobierno), desde que asumió el poder el 1 de enero.

Jair Bolsonaro firma decreto a favor de posesión de armas en Brasil

El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, cumplirá lo que prometió en campaña: firmar un decreto que flexibilizará la posesión de armas de fuego en la naación sudamericana.
Tal disposición se refiere exclusivamente a la posesión de armas, porque el porte de artefactos de fuego, es decir, el derecho de andar con ese ingenio bélico en la calle o en el vehículo no será incluido en el texto, destacó un reporte de la agencia Prensa Latina.
La signatura del decreto se hará inmediatamente después de la reunión ministerial que Bolsonaro realiza todos los martes, en Planalto (sede del gobierno), desde que asumió el poder el 1 de enero.
El político de extrema derecha dialogó la pasada semana con parlamentarios sobre la flexibilización de la posesión de armas.
Según el diputado Alberto Fraga, Bolsonaro pretendía sacar de la Policía Federal la decisión de conceder la licencia solo con base a la justificación del solicitante.
El decreto entrará en vigencia inmediatamente después de que sea publicado en el Diario Oficial de la Unión, órgano oficial del Ejecutivo, cuya competencia es noticiar la literatura de los actos del gobierno federal.
Un estudio titulado Mortalidad Global por Armas de Fuego 1990-2016 reveló en diciembre que Brasil encabeza la lista de países donde más personas perdieron la vida por el uso de armas de fuego, con unas 43 mil 200 víctimas en ese último año.

En 2003 fue aprobada en Brasil la Ley Federal del Estatuto de Desarme, revalidada por el expresidente Luiz Inácio Lula de Silva, la cual prohíbe el porte de armas en civiles, con excepción de los casos en los que exista una necesidad comprobada.
Un reciente sondeo de Datafolha, arrojó que el 61 por ciento de los brasileños considera que la posesión de armas de fuego debe ser prohibida, pues representa una amenaza a la vida de otras personas.
En 2005, sin embargo, casi el 64 por ciento de la poblaión rechazó por referéndum una ley que pretendía establecer una prohibición total de la venta de armas en Brasil.