Cuba acudió a Lima para defender su libre determinación y reiterar su solidaridad con Venezuela

Al intervenir ante el plenario de la VIII Cumbre de las Américas que sesiona en Perú, el canciller cubano, Bruno Rodríguez Parrilla, expresó que en la actualidad hay tendencia a la imposición indiscriminada de medidas coercitivas unilaterales, incluso de golpes militares.

El canciller cubano, Bruno Rodríguez.

El canciller cubano, Bruno Rodríguez, advirtió que existe peligro del retorno al uso de la fuerza en Latinoamérica debido a las políticas agresivas que promueve Estados Unidos y al repunte de la derecha en algunos países.

Rodríguez, quien pronunció un discurso ante el plenario de la VIII cumbre de las Américas que sesiona en Perú, agregó que en la actualidad hay tendencia a la imposición indiscriminada de medidas coercitivas unilaterales, incluso de golpes militares.

Asimismo, aconsejó no subestimar lo que definió como 'gravedad de la declaración arbitraria e injusta de la República Bolivariana de Venezuela, cuna de la independencia latinoamericana y segunda reserva de hidrocarburos, como una amenaza inusual y extraordinaria a la seguridad nacional de la superpotencia'.

El diplomático cubano se refirió a los actos hostiles de Washington contra Caracas y su propio país, y subrayó que el cambio profundo en las relaciones hemisféricas que reclamó el presidente cubano, Raúl Castro, en la pasada cumbre de Panamá (2015) 'no ha ocurrido'.

Nuestra América martiana y bolivariana, conjunto de naciones del río Bravo a la Patagonia, unidas por un destino común en la búsqueda de su segunda y definitiva independencia, sigue siendo saqueada, intervenida y vilipendiada por el imperialismo norteamericano', denunció.

Las autoridades estadounidenses, precisó el diplomático, invocan hoy la Doctrina Monroe (1823) para ejercer dominación y hegemonía sobre los pueblos latinoamericanos.

Bruno puntualizó que 'es una historia de guerras de conquistas, despojo de territorios, invasiones y ocupaciones militares, golpes de estado e imposición de sanguinarias dictaduras que asesinaron, desaparecieron y torturaron en nombre de la democracia y la libertad'.

'Una larga historia de rapaz expoliación de nuestros recursos', deploró al calificar la exclusión del presidente venezolano, Nicolás Maduro, de la cumbre de Perú de 'afrenta a todos los pueblos de nuestra América y un retroceso histórico impuesto por el actual gobierno de Estados Unidos'.

El ministro apuntó que como voz de la hermana y heroica Venezuela, Cuba acudió a Lima para defender su libre determinación y para reiterar la invariable solidaridad de Cuba con la Unión Cívico Militar bolivariana y chavista del pueblo venezolano encabezada por su presidente constitucional.

También deseó éxitos a la próxima elección presidencial prevista para mayo en Venezuela y alertó de que los hechos recientes demuestran que la Organización de Estados Americanos (OEA) 'y especialmente su secretario general, Luis Almagro, 'son meros instrumentos de Estados Unidos'.

Ahora el objetivo es restablecer la dominación imperialista, destruir las soberanías nacionales con intervenciones no convencionales, derribar gobiernos populares, revertir las conquistas sociales y restaurar a escala continental el neoliberalismo salvaje, criticó.

Recalcó que se usa la lucha contra la corrupción como un arma política, fiscales y jueces actúan como partidos, se impide a los electores votar por candidatos con fuerte apoyo popular, como es el caso del 'presidente preso político Luiz Inácio Lula Da Silva, cuya libertad demandamos'.

'Se oculta aquí que la corrupción prevalece entre gobernantes, parlamentarios y políticos conservadores, en los sistemas electorales, en los bancos del norte donde ocurre el lavado de activos financieros, incluso provenientes del narcotráfico', prosiguió en su recriminación.

También se registra ese flagelo en las transnacionales que sobornan a políticos corruptos por naturaleza al basarse en el dinero, en los intereses especiales corporativos, dijo.

Rodríguez indicó que se manipula a las personas a partir de la propiedad privada monopólica por los medios de comunicación y las plataformas tecnológicas.

Lamentó que en las campañas electorales no hay límites éticos, se promueve el odio, la división, el egoísmo, la calumnia, el racismo, la xenofobia y la mentira, proliferan tendencias neofascistas, se prometen muros y el cierre de fronteras o deportaciones masivas, incluso de niños nacidos en el propio territorio norteamericano.

Además, en el hemisferio aumentan las violaciones masivas, flagrantes y sistemáticas de los derechos humanos, civiles y políticos, y económicos, sociales y culturales de cientos de millones de seres humanos que no hablan ni asisten a estas cumbres, señaló al preguntar 'de qué democracia se habla aquí'.