Al-Assad destaca necesidad de cooperación sirio-rusa frente a guerra lanzada por Occidente

En declaraciones durante una reunión con una delegación parlamentaria del partido Rusia Unida en Damasco, Al-Assad puso énfasis en la necesidad de continuar las cooperaciones entre Siria y Rusia, en todos los campos, especialmente en lo económico, político y en el combate contra el terrorismo.

El presidente sirio, Bashar al-Assad se reúne con una delegación parlamentaria rusa, en Damasco.

El presidente de Siria, Bashar al-Assad, destacó las relaciones entre Damasco y Moscú para hacer frente a la guerra lanzada por Occidente contra estas naciones.

“Las presiones y políticas aplicadas por algunos países occidentales contra Rusia, en paralelo con cada victoria lograda contra los terroristas en Siria, son la mejor prueba de que la guerra terrorista lanzada contra el pueblo sirio ya no se limita solo a Siria, y por eso, es importante consolidar las relaciones sirio-rusas en esta etapa importante de la historia de la región”, expresó el mandatario sirio.

En declaraciones durante una reunión con una delegación parlamentaria del partido Rusia Unida en Damasco,  Al-Assad puso énfasis en la necesidad de continuar las cooperaciones entre Siria y Rusia, en todos los campos, especialmente en lo económico, político y en el combate contra el terrorismo.

La delegación rusa, encabezada por Dmitri Sablin, el coordinador del grupo de amistad entre el Parlamento sirio y la Duma Estatal de Rusia, coincidió con el presidente sirio en fortalecer la colaboración bilateral con tal de frustrar esfuerzos de ciertos Estados occidentales para desestabilizar la región, debilitar a países independientes y fragmentar sus sociedades.

Las relaciones sirio-rusas se consolidaron más tras el estallido del conflicto en el país árabe en 2011 por el gran apoyo que ha brindado Moscú al Gobierno y el Ejército de Siria en la lucha que emprende desde entonces contra las bandas armadas y terroristas.

De hecho, con el respaldo de sus aliados, como Rusia e Irán, Siria ha llegado a arrebatar el control de la mayoría de las zonas que obraban en poder de los extremistas en diferentes partes del país.

Los terroristas ya solo tienen una presencia limitada en la provincia oriental de Deir Ezzor y en varias localidades norteñas, como Idleb y Alepo.

Asimismo, los miembros de la delegación repasaron con el presidente Al-Assad su visión de lo que se ha logrado durante el período anterior y lo que se puede hacer para un mayor progreso en interés de los dos pueblos amigos.