Conoce los alimentos que interfieren en tratamientos contra el cáncer

Algunas hierbas medicinales, el pomelo, algunos complementos nutricionales o el ginseng son algunos de los alimentos que pueden interferir en los tratamientos contra el cáncer.

Los más responsable es siempre consultar al especialista

La alimentación es un elemento fundamental en los pacientes con cáncer, ciertas comidas y bebidas pueden resultar contraproducentes al punto de interferir con los fármacos de quimioterapia o con otros medicamentos utilizados simultáneamente para los efectos secundarios.

En una nota publicada por la agencia de noticias EFE se reseña que es importante controlar los productos de herbolario o plantas medicinales con altas concentraciones de ciertas sustancias.

“Hay que ser conscientes de que no todas las plantas son inocuas y que no todas se pueden combinar con los tratamientos contra el cáncer porque muchas veces hacen que éstos sean menos eficaces o potencialmente más tóxicos”, explica en una entrevista con EFE-Salud la doctora Paula Jiménez-Fonseca, oncóloga médico en el Hospital Universitario Central de Asturias, en Oviedo.

Y pone como ejemplo los taxanos, un potente quimioterápico que provoca efectos como la caída del cabello o la irritación de la piel. “Esos taxanos proceden del tejo y el tejo es un árbol…por tanto, que una planta medicinal provenga de la naturaleza no la hace inocua”, indica la especialista.

Así lo cuenta también en su libro “Comer para vencer el cáncer” (Editorial Nobel), escrito al alimón con la química, farmacéutica y experta en nutrición Belén Álvarez, donde incide en que la mayoría de los alimentos consumidos en dietas variadas y equilibradas (frutas, verduras, cereales, legumbres, pescado, aceite de oliva…) no entorpecen las estrategias terapéuticas contra el cáncer.

La doctora advierte de que algunos fármacos tienen un margen terapéutico estrecho lo que significa que “su dosis eficaz está próxima a su dosis tóxica y pequeñas variaciones en las concentraciones en sangre pueden causar severos efectos adversos o ser ineficaces como es el caso de los anticoagulantes (para tratamiento o prevención de la trombosis), antiepilépticos, digoxina (para trastornos cardiacos), litio (empleado en enfermedades psicológicas y mentales) y la levotiroxina (hormona para tratar el hipotiroidismo).

El Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos advierte ante algunas creencias de que tomar infusiones de determinadas plantas o suplementos basados en hierbas ayuda a curar el cáncer cuando en realidad, afirma, no existen estudios científicos que demuestren este poder curativo.

Incluso, subraya, algunos de estos suplementos pueden afectar la eficacia de los medicamentos contra el cáncer y pueden causar efectos secundarios o interferir con la efectividad de las terapias tradicionales.

Estas son algunas de las plantas medicinales que, como infusión o como complemento alimenticio, no es recomendable consumir durante los tratamientos contra el cáncer, según la oncóloga Paula Jiménez-Fonseca:

Castaño de Indias: para problemas circulatorios, entre otros usos, interfiere con antiácidos y antiulcerosos utilizados para contrarrestar algunos efectos secundarios de los tratamientos contra el cáncer.

Hierba de San Juan: utilizada como antidepresivo y asociada con algunos quimioterápicos como la capecitabina oral incrementa mucho la toxicidad de estos.

  • Ginseng: un aliado contra el cansancio, interfiere en los tratamientos hormonales contra el cáncer.
  • Aceite de onagra o prímula: usado como regulador del sistema hormonal interactúa con los antiepilépticos.
  • Productos de herbolario estimulantes o sedantes pueden interactuar con hipnóticos y ansiolíticos.
  • Productos de herbolario para adelgazar: deben evitarse durante la quimioterapia ante el riesgo de potenciar efectos adversos graves e interferir en el efecto de estos fármacos y de otros utilizados simultáneamente.

La Sociedad Americana contra el Cáncer advierte a los pacientes oncológicos que toman sin prescripción médica vitaminas, minerales y otros complementos nutritivos con el fin de ayudar a su sistema inmunitario debilitado por el cáncer y sus tratamientos. Incluso hay quienes erróneamente creen que esos suplementos pueden destruir las células cancerosas.

“Algunas de estas sustancias pueden ser perjudiciales, especialmente cuando se toman en grandes dosis. De hecho, algunas vitaminas y minerales puede que hagan que la quimioterapia y radioterapia sean menos efectivas”, señala en su página web.