Justin Trudeau y la pasión por el teatro

El primer ministro canadiense, Justin Trudeau, es muy activo en las redes sociales y utiliza Twitter casi diariamente: lo mismo para dejar mensajes ecologistas, anunciar alguna política nacional o felicitar a un artista.

El primer ministro canadiense, Justin Trudeau

Con efusión celebró hace poco el éxito de Christopher Ashley, ganador del premio Tony a la Mejor Dirección de un Musical con una obra que llena de orgullo al mandatario, pues ensalza la solidaridad de los canadienses tras el atentado del 11 de septiembre de 2001.

'ÂíFelicitaciones Christopher! Gracias por llevar la historia de Gander a la vida en el escenario', escribió Trudeau en inglés y francés en su cuenta oficial en Twitter.

Come from away, acogida con éxito en Canadá y Estados Unidos, está basada en hechos reales y cuenta cómo los residentes de Gander, Terranova, acogieron a unos seis mil 600 pasajeros y tripulantes de 38 vuelos comerciales obligados a aterrizar en el aeropuerto de esa ciudad después del ataque a las Torres Gemelas.

Unos 200 aviones fueron desviados hacia Canadá cuando el espacio aéreo de Estados Unidos cerró luego del hecho terrorista, que provocó más de tres mil muertos y seis mil heridos, la mayoría en Nueva York. Los tripulantes de las aeronaves llenaron los hoteles de Gander y entonces los pasajeros comenzaron a recibir albergue en escuelas, estaciones de bomberos e iglesias.

Buena parte de su atención corrió a cargo de los residentes en la localidad de unos 10 mil habitantes, según relata la pieza escrita por la pareja canadiense Irene Sankoff y David Heinse.

Justin Trudeau siguió de cerca los progresos del musical: en marzo de este año, el primer ministro viajó a Nueva York para asistir a su puesta en la sala Gerald Schoenfeld, de la calle Broadway.

Durante esa presentación, Trudeau aprovechó para recordar la necesidad que existe de ayudar a personas de otras naciones. El mundo tiene la oportunidad de ver qué significa apoyarse unos a otros y respaldarse en los momentos más oscuros, dijo.

Para muchos, la frase apuntaba con fuerza a las políticas del presidente estadounidense Donald Trump, quien promueve una orden ejecutiva dirigida a prohibir la entrada de refugiados y musulmanes.

Mientras tanto, el Gobierno de Trudeau ha dado la bienvenida a más de 40 mil refugiados sirios.

Ya fuera a hacer lobby o no, lo que sí queda claro es que el dignatario canadiense ha disfrutado mucho el éxito de Come from away, que precisamente se estrenó en salas de Toronto y al poco tiempo, recorrió California, Washington y Nueva York.

Después de varias nominaciones, por primera vez Ashley ganó un Tony este año. En la ceremonia de premiación reconoció el trabajo de los escritores canadienses Irene Sankoff y David Heinse, quienes hicieron el guión con 'tanta gracia y corazón'.

También agradeció a los generosos pobladores de Terranova, que ofrecieron sus corazones y sus hogares en los peores momentos.

Aunque Ashley, de 53 años, se graduó de Matemáticas e Inglés en la Universidad de Yale en 1984, fue en 1997 que completó un programa de estudio para directores teatrales.

En 2007, lo nombraron director artístico de La Jolla Playhouse, en California, y desde allí comenzó a conquistar el circuito neoyorquino de Broadway, donde también ha presentado sus obras.

En esta edición de los Tony, Ashley recibió el lauro a la Mejor Dirección de un Musical y además, la pieza obtuvo múltiples nominaciones en otras categorías.

LOS PREMIOS TONY

Los Premios Tony reconocen lo mejor del teatro estadounidense y deben su nombre Antoinette 'Tony' Perry, actriz y directora que fundó el American Theatre Wing.

Antoinette, quien falleció en 1946, impulsó un importante trabajo de promoción teatral con esa compañía durante la Segunda Guerra Mundial y eso fue precisamente lo que inspiró a la comunidad de Broadway para crear un lauro en su honor.

El 6 de abril de 1947, en el hotel Waldorf Astoria de Nueva York, se realizó la primera ceremonia de premiación, aunque con sui géneris galardones como anillos y brazaletes.

Ya en la tercera entrega, los ganadores recibieron una medalla muy similar a la que se entrega hoy, hecha con una aleación de bronce y con la máscara de la comedia y la tragedia en una de sus caras.

Para obtener una nominación, la obra debe estar antes en la cartelera de alguno de los casi 40 teatros del distrito de Broadway en Manhattan.

Al limitarse a este circuito, la mayoría de las piezas presentadas en Estados Unidos no clasifican en la competencia, a pesar de su calidad.

La única excepción a esta regla es el Premio Tony para el Mejor Teatro Regional, pues cualquier institución de ese tipo en el país puede optar por él.

Un panel de alrededor de 700 expertos de diversas áreas conforman el jurado y el galardón es considerado una especie de Premio Oscar, pero en el teatro.