Candida auris: la superbacteria resistente que podría ser una "amenaza urgente"

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por su sigla en inglés) de Estados Unidos consideran una "amenaza urgente" para los mayores, una infección mortal por hongos multirresistente bajo el nombre científico de Candida auris (C. auris) segmentos de la población en todo el mundo.

Candida auris: la superbacteria resistente que podría ser una "amenaza urgente"

Según los CDC, C. auris, un germen que se ha vuelto resistente a las drogas regulares, se alimenta de multitudes con sistemas inmunes inmaduros o comprometidos, incluidos los recién nacidos y los ancianos, fumadores, diabéticos y personas con trastornos autoinmunes.

El error es causa de preocupación por tres razones: es resistente a los principales medicamentos antimicóticos, se identifica fácilmente con métodos de laboratorio existentes y ha causado brotes en entornos de atención médica.

Ahora, de manera alarmante, en tan solo cinco años, este germen tenaz ha afectado a casi todos los continentes habitados, con casos encontrados en Europa, Asia, África y América del Norte y del Sur.

Lo que motivó a los CDC a emitir una alerta de amenaza fue su creciente presencia en Nueva York, Nueva Jersey e Illinois.

El pasado mes de mayo, un análisis de sangre en un paciente anciano en la sucursal de Brooklyn del Hospital Mount Sinai reveló la existencia de un germen letal recién descubierto en su cuerpo, informaron los medios locales.

A pesar del aislamiento oportuno en la unidad de cuidados intensivos, el paciente falleció después de tres meses en el hospital.

El bicho permaneció y se apoderó de toda la habitación, y fue tan invasivo que una simple limpieza estuvo lejos de ser suficiente, incluso los techos y los azulejos del piso fueron arrancados para erradicar el hongo intratable.

La aparición de la superbacteria C. auris es un recordatorio de que otros microbios también pueden volverse resistentes a los tratamientos proporcionados por la medicina moderna. Se necesitan urgentemente más esfuerzos de los epidemiólogos mundiales y los expertos en enfermedades fúngicas para una rápida identificación, precauciones y medidas de combate efectivas.