Chilenos realizan primeras marchas contra Piñera

Desde la toma de posesión, el nuevo jefe de Estado de Chile ha enfrentado dos grandes protestas en la ciudad capitalina: la primera, organizada por un movimiento estudiantil y, la segunda, para exigir más atención a los ciudadanos de la tercera edad.

Manifestación antigubernamental de adultos mayores en Chile, el 12 de marzo de 2018.

La ciudad de Santiago, la capital de Chile, fue escenario este lunes de las primeras manifestaciones en contra del Gobierno del nuevo presidente Sebastián Piñera, al que advirtieron de las políticas que ponen dificultades a la vida de diversos colectivos.

Desde la toma de posesión, el nuevo jefe de Estado de Chile ha enfrentado dos grandes protestas en la ciudad capitalina: la primera, organizada por un movimiento estudiantil y, la segunda, para exigir más atención a los ciudadanos de la tercera edad.

La marcha estudiantil se desarrolló en las primeras horas de la mañana y, entre los sucesos destacó la detención del presidente de la Federación de Estudiantes, Alfonso Maohor, por motivos que se desconocen.

Según Sandra Beltrami, presidenta de la Federación de Estudiantes de Universidad Arcis, también fueron detenidos otros estudiantes que son dirigentes de la Confech.

"No puede ser que en el primer día estemos volviendo a la dictadura, aquí nosotros estamos haciendo una movilización pacífica”, dijo.

Por la tarde, tuvo lugar la otra marcha, organizada por la Mesa Social del Adulto Mayor y el Movimiento Ciudadano Aquí la Gente, en contra del maltrato y abandono permanente de las personas de la tercera edad.

En esta concentración, bajo el nombre de “Marcha de los bastones”, los manifestantes recolectaron firmas para exigir al Gobierno rebajas en el transporte público para todas las personas jubiladas (tengan o no pensión). El recorrido de la marcha fue desde el Paseo Ahumada, en el centro de la capital, hasta el Palacio de La Moneda, sede del Ejecutivo.

Piñera, de 68 años, ha prometido retomar el crecimiento económico, impulsar las ralentizadas inversiones, mejorar los empleos y la seguridad pública e impulsar leyes que protejan a la infancia y regulen la creciente inmigración extranjera.

En su agenda también figura la reforma del actual sistema de pensiones, creado durante la dictadura de Pinochet, en el que solo contribuye el trabajador.