Brasil tendrá segunda vuelta, la disputa será entre Jair Bolsonaro y Fernando Haddad

El ultraderechista Jair Bolsonaro y el candidato del Partido de los Trabajadores (PT), Fernando Haddad, ganaron este domingo el derecho a disputar la Presidencia de Brasil en un segundo turno, el próximo 28 de octubre.

El ultraderechista Jair Bolsonaro y el candidato del Partido de los Trabajadores (PT), Fernando Haddad, disputarán presidencia de Brasil en segunda vuelta.

Con el 96,06 por ciento de las urnas escrutadas, el excapitán del Ejército y representante del Partido Social Liberal (PSL) consiguió un 46,66 por ciento de los votos (47 millones 967 mil 198) por un 28,43 por ciento el contendiente petista (29 millones 219 mil 983).

El tercer colocado fue el presidenciable del Partido Democrático Laborista (PDT, por sus siglas en portugués), Ciro Gomes, con 12,52 por ciento y 12 millones 871 mil 483 sufragios.

Después se ubican el llamado candidato del golpe, el exgobernador de Sao Paulo Geraldo Alckmin, del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), con 4,83 puntos porcentuales; Joao Amoedo, del Partido Nuevo (2,58); y el Cabo Daciolo, de Patriota (1,25)

El exministro de Hacienda del gobierno de Michel Temer y aspirante del gobernante Movimiento Democrático Brasileño (MDB), Henrique Meirelles, llegó a 1,21 por ciento; y la candidata de la Red de Sostenibilidad (Rede), Marina Silva, obtuvo solo uno por ciento de respaldo.

Mientras, el senador Álvaro Dias, de Podemos, consiguió apenas 0,83 por ciento de los votos; Guilherme Boulos, del Partido Socialismo y Libertad (PSOL) tuvo 0,58, y Vera Lucia, del Partido Socialista de los Trabajadores Unificado (PSTU), un 0,05.

Por último, Eymael, de la Democracia Cristiana, obtuvo un 0,04 por ciento de los sufragios, y Joao Goulart Filho, del Partido Patria Libre (0,03).

La presidenta del TSE, Rosa Weber, confirmó los resultados en rueda de prensa junto al resto de los ministros del Tribunal, representantes de la OEA y otras autoridades: "Concluimos otra jornada de nuestra fiesta de la democracia", dijo la vocera, tras destacar que el proceso se cumplió "dentro de la más absoluta normalidad".

Para estos comicios han sido convocados unos 147,3 millones de electores que tendrán la responsabilidad de elegir al sucesor de Temer, quien llegó al poder tras un polémico impeachment contra la entonces presidenta electa, Dilma Rousseff.

La ausencia de Luiz Inácio Lula da Silva en la carrera presidencial es el hecho sobre el que orbitaron las elecciones de este domingo en Brasil: su salida le ha dio ventaja a Bolsonaro, quien llegó como favorito, y ha puesto a prueba el liderazgo de Haddad, considerado el delfín político del exmandatario.

A Bolsonaro también se le apoda como el “Trump de Brasil”. Su ascenso como candidato ocurrió en un ambiente contaminado por las denuncias de corrupción que involucran a figuras de partidos tradicionales de su país, especialmente tras el escándalo de Lava Jato, por lo que su discurso de "mano dura" convoca a buena parte del electorado.

Hasta hace menos de un mes, Haddad era el compañero de fórmula de Lula. Sin embargo, el revés en los tribunales impidió la candidatura del expresidente y puso al exministro de Rousseff al frente de la boleta del Partido de los Trabajadores (PT).

Además de presidente y vicepresidente de la República, serán elector los 27 gobernadores, 54 senadores, 513 diputados federales, 24 distritales y mil 035 estaduales.

VOTACIÓN HISTÓRICA EN EL EXTERIOR

La cancillería brasileña pronosticó este domingo una participación récord de votantes en el exterior, de los más de 500 mil que están habilitados para sufragar.

En las elecciones de 2014, que culminaron con el triunfo de Dilma Rousseff, se estima que unos 175 mil votantes en el exterior acudieron a las urnas, de los 350 mil habilitados.

Sin embargo, en esta oportunidad se estima que el número de sufragantes se ubicará por encima de los 300 mil en 99 países, sostuvo la embajadora Luiza Lopes da Silva, citada por Folha.

Según la diplomática, uno de los factores que permitió la masiva participación fue la ampliación de los centros de votación en las regiones con alta concentración de ciudadanos brasileños en el exterior. Otro elemento decisivo fue la agilidad del registro electoral.