Brasil: Haddad recorta distancias con Bolsonaro a menos de tres días de la segunda vuelta de elecciones

La última encuesta del instituto Datafolha reduce de 18 a 12 puntos la ventaja del ultraderechista Jair Bolsonaro. Advierte la depuesta presidenta constitucional de Brasil, Dilma Rousseff que la candidatura de representante del Partido Social Liberal (PSL) está muriendo por la boca.

Candidatos brasileños en segunda vuelta: Haddad vs. Bolsonaro

Los movimientos son demasiado tímidos como para hablar de cambios en el resultado que arrojen las urnas este domingo, pero sí pueden tener un profundo impacto en el futuro cercano de la primera potencia latinoamericana.

Mientras Bolsonaro más habla y exhibe sus ideas y propuestas, más asusta a las personas; y cuanto más se muestra (como es), más claro deja la amenaza que representa para la nación y el pueblo, remarcó la exdignataria al comentar los resultados de las más recientes pesquisas realizadas de cara al segundo turno de la elección, este domingo.

En un comentario publicado en el diario digital Brasil 247, Rousseff insistió en que Bolsonaro, quien representa la violencia y la extrema derecha, es hoy la expresión de lo que puede ser más peligroso y amenazador para la democracia, la libertad y la vida de los brasileños.

Fernando Haddad, el abanderado del Partido de los Trabajadores (PT)  se ha centrado en mantener a la izquierda unida en São Paulo y en Río de Janeiro, las dos mayores ciudades del gigante sudamericano y que acogen a grandes nombres del PT y sus aliados.

A estas alturas, su objetivo es rebañar todos los votos nulos que pueda, los de esa multitud de personas que todavía se niega a votar a su partido tras su debacle en los últimos años. Es la única fuente de votos que le permitiría crecer.

Y la estrategia es no hacer campaña solo por el PT, sino directamente por la democracia brasileña: que el mayor número posible de pesos pesados de la izquierda y la intelectualidad internacional recuerden que, vista la amenaza autoritaria de Bolsonaro, cualquier voto que no sea para Haddad solo servirá para empeorar el desastre que se avecina el domingo.

Dilma enumeró 10 motivos para negarle el voto al excapitán del Ejército, el primero de los cuales es la amenaza lanzada el domingo último, cuando declaró abiertamente que encarcelará o expulsará del país a quien no se sometiera a las pautas de su gobierno.

Mencionó además el abierto apoyo de Bolsonaro al regreso de la dictadura militar, a la tortura y el asesinato de opositores; una larga lista de actos de machismo y afronta a las mujeres; y el estímulo dado con su intolerancia a una parte de sus seguidores a cometer todo tipo de violencia contra hombres, mujeres, ancianos, negros y LGBTs.

También, el rédito sacado a centenas de millones de mensajes vía Whatsapp con fake news (noticias falsas) y ataques difamatorios contra los adversarios, “un servicio ilegal pagado por empresarios que lo apoyan”; y el hecho de convertirse, en la práctica, en una continuidad de Michel Temer, el presidente más impopular de la historia de Brasil.

Por el contrario, acotó la ex mandataria, el candidato de la democracia, Fernando Haddad, está ganando apoyo en los últimos días porque muchos brasileños percibieron que encarna el deseo de preservación del orden democrático, de la civilización y de la paz.

Una nueva encuesta difundida anoche por el instituto Datafolha reveló que el contendiente del PSL cayó tres puntos porcentuales y ahora tiene el 56 por ciento de los sufragios válidos, en tanto el petista creció en la misma medida y llegó a un 44 por ciento en la intención de voto.

En lo concerniente a votos totales (incluyendo blancos y nulos), la diferencia entre uno y otro es de 10 puntos porcentuales (48-38).

Por su parte, Bolsonaro se ha mantenido fiel a su estrategia de exponerse lo menos posible y de hacerlo solo en contextos extremadamente controlados: ha seguido apareciendo en las retransmisiones diarias de su página de Facebook y concedió, este jueves, una rueda prensa, para matizar su reciente anuncio de que retirará a Brasil del Acuerdo de París contra el cambio climático. Pero cualquier comentario mal medido puede ahuyentar a los pocos indecisos que quedan (un 6% según Datafolha) o a aquellos que declaran que votarán nulo (8%).

Y lo que es peor para sus intereses: empujarlos a votar a Haddad. Eso sí comprometería lo que auguró la primera vuelta: un inmenso poder sobre Brasil.

Los cierto es que tanto la caída de Bolsonaro como el ascenso de Haddad superaron el margen de error de la pesquisa, lo que apunta que en los días que restan hasta el segundo turno, el próximo domingo, todo puede cambiar, valoró el diario digital Brasil 247 al dar a conocer la información.