México: López Obrador tiene 92% de probabilidades de ganar las elecciones según encuesta

Las elecciones federales en México entran en su última fase a tan solo 28 días de los comicios, donde entre los candidatos presidenciales destaca Andrés Manuel López Obrador con un 92% de probabilidades de ganar el próximo 1 de julio, según un modelo de encuesta publicado este domingo.

Andrés Manuel López Obrador, el candidato a la presidencia de México al frente de la coalición Juntos Haremos Historia. Foto: Internet

El modelo de encuesta, que contempla el mes de mayo, le da un 48% de intención de voto al candidato de la coalición Juntos Haremos Historia, 20 puntos más que Ricardo Anaya, de por México al Frente. Mientras que José Antonio Meade Kuribreña, abanderado de la alianza Todos por México.

Las probabilidades de que Anaya sea electo presidente alcanzan el 9% y las de Meade, solo un 1%.

El diario explicó que la metodología empleada para la elaboración de la encuesta se basa en modelos que convierten las encuestas en predicciones probabilísticas “después de estudiar la precisión histórica de miles de sondeos”. Para la encuesta de México, el modelo contempla un margen de error de 3.5 puntos por candidato.

Después de que Margarita Zavala, única candidata mujer e independiente, anunciara que se bajaría de la contienda electoral en mayo pasado, se dio un incremento en la preferencia de voto a favor de López Obrador de acuerdo con otras encuestas como Parametria, Reforma, Ipsos y Demotecnia le dan más del 50% de preferencia.

Esta es la tercera vez que López Obrador se postula a la presidencia. En 2006, también iba a la cabeza de las preferencias, pero cometió errores y fue objeto de una campaña que lo mostraba como un peligro para México.

Cuestionó el resultado electoral y acusó a las élites políticas y económicas de haberse coludido en su contra.

En 2012, luego de la derrota frente a Enrique Peña Nieto, el fotogénico candidato del PRI, López Obrador abandonó el PRD para formar Morena, que en menos de tres años se convirtió en la alternativa al histórico PRI y al PAN.

Para ampliar su coalición política y asegurar los votos que lo lleven a la victoria, López Obrador ha pactado con numerosos actores políticos: líderes sindicales corruptos, representantes de la extrema derecha y figuras recién llegadas a la política.

El PES, que espera quedarse con por lo menos cincuenta diputados en la cámara y decenas de alcaldías, es un partido evangélico que se opone a la legalización del aborto y el matrimonio igualitario, dos banderas de la izquierda en el resto del mundo.

Además de su pragmatismo, esta vez lo ayuda que la impopularidad del gobierno actual es enorme: el hartazgo de la sociedad mexicana con la corrupción, el estancamiento económico y la escalada de la violencia criminal en el sexenio de Peña Nieto hacen que López Obrador sea visto como la única alternativa de cambio.

Así que, después de dieciocho años de prepararse para este momento, Andrés Manuel López Obrador se encuentra frente a una oportunidad histórica.

Ha dicho que su llegada a la presidencia prepara una cuarta revolución en la historia de México; desde su punto de vista las tres revoluciones anteriores fueron la Independencia, las reformas liberales del siglo XIX y la Revolución mexicana.

Esta cuarta revolución promete un gobierno nacionalista, austero y que combata la corrupción y la desigualdad. También busca impulsar una serie de enmiendas constitucionales para modificar la reforma energética, eliminar el fuero de los funcionarios públicos e introducir mecanismos de democracia directa, como el referéndum para revocar el mandato del presidente cada tres años.