Cero estrés en cinco minutos o menos

En cinco minutos o menos, con estas técnicas puedes devolver a tu cuerpo la relajación y decirle adiós al estrés.

Cero estrés en cinco minutos o menos

 

Imagina que hoy es un día de esos en que no logras respirar. Las horas pasan lentas, como arrastrando los minutos estancados en el lodo. La carga que "pendientes" laborales y domésticos, personales, es mayor que de costumbre.


Te agobias. Tu cabeza baja y sube, se ladea. Te encojes de hombros, te sacudes. Agitas las piernas con ritmo nervioso.


Qué pasa? La respuesta es simple: estás siendo víctima de un ataque de ansiedad provocado por el estrés.


El estrés es la enfermedad más común en los últimos años. Algunos suelen decir que es la enfermedad del mundo moderno. Pero no te alarmes, respira, aquí te contamos una forma de decir adiós estrés, y bienvenida la relajación, en menos de cinco minutos.

 

Minuto 1: Pon tu mano debajo de tu ombligo para que puedas sentir como sube y baja tu vientre al respirar.

 - Inhala lentamente.
 - Pausa y cuenta hasta tres.
- Exhala.
- Pausa y cuenta hasta tres.
- Continúa por un minuto.

Minuto 2: Cuenta lentamente de 10 hasta cero.
Con cada numero, toma una respiración profunda, inhalando y exhalando. (Por ejemplo: inhala profundamente diciéndote «diez» a ti mismo. Exhala lentamente. En tu próxima respiración, di «nueve» y así en adelante.)

Minuto 3: Siéntate y toma un descanso.
- Relaja tus músculos faciales y deja que tu mandíbula se abra levemente.
- Deja que tus hombros caigan.
- Deja que tus brazos caigan a tus costados.
- Deja que tus manos se suelten.
- Endereza tus piernas o tobillos.
- Siéntete hundirte en la silla.
- Ahora lentamente inhala y exhala.

Si tienes 5 minutos es recomendable que te des masajes en el cuello y los hombros.
Has un puño suelto y golpea suave y rápidamente los lados y la parte de atrás de tu cuello.
Utiliza tus pulgares para hacer círculos pequeños alrededor de la base de tu cráneo.
Masajea lentamente el resto de tu cuero cabelludo con las puntas de tus dedos.

Masajea también tu cara:
Haz una serie de círculos pequeños con tus pulgares o las puntas de tus dedos.
Préstale atención particular a tus sienes, frente y músculos de la mandíbula.
Utiliza tus dedos del medio para masajear el puente de tu nariz y sigue de ahí hacia tus cejas y tus sienes.


Esperamos que estas técnicas de relajación te sirvan para apartarte un poco del estrés del día a día. Y recuerda: que la salud sea la meta, pero que el bienestar no sea tu límite.