Consenso de Nuestra América: ensayo de futuro de escritor cubano

El ensayo El Consenso de Nuestra América: construyendo la unidad desde el Foro de Sao Paulo, del escritor cubano Abel González Santamaría, expone el origen de los esfuerzos integracionistas desde los procesos anticolonialistas hasta la mitad del siglo pasado, el influjo de la Revolución cubana en la concertación regional, el nacimiento y desarrollo del Foro de Sao Paulo, la política hacia la región de la administración Trump, entre otros temas

Ensayo monográfico El Consenso de Nuestra América: construyendo la unidad desde el Foro de Sao Paulo, del escritor cubano Abel González Santamaría

La publicación del ensayo monográfico El Consenso de Nuestra América: construyendo la unidad desde el Foro de Sao Paulo, del escritor cubano Abel González Santamaría, dista de ser un hecho coyuntural, aunque venga a tono con la realización en La Habana de la reunión de ese agrupamiento de partidos, organizaciones y movimientos sociales de izquierda de la región.

Mediante la gestión editorial de la casa Ocean Sur, se entrega al lector  una valiosa información que permite recorrer las etapas de la concertación de intereses y fuerzas comunes en función de la emancipación de los pueblos del continente y a la vez un útil instrumento para seguir avanzando por esa ruta.

González Santamaría se ha propuesto con su ensayo, “desde una mirada bolivariana, martiana y fidelista (…), una sencilla contribución al análisis de los tres ciclos históricos en cuanto a intentos de integración y al necesario debate sobre los retos que para los próximos años probablemente asumirán los gobiernos, partidos y movimientos populares de izquierda y progresistas de Latinoamérica y el Caribe, en la construcción del consenso”.

Dividido en cinco capítulos, el libro expone el origen de los  esfuerzos integracionistas desde los procesos anticolonialistas hasta la mitad del siglo pasado, el influjo de la Revolución cubana en la concertación regional en la hora de la segunda independencia, el nacimiento y desarrollo del Foro de Sao Paulo, la política hacia la región de la administración Trump, y el papel del Foro en el lanzamiento  del Consenso de Nuestra América.

El autor sustenta sus valoraciones a partir de tres ejes temáticos que se ­articulan dialécticamente entre sí: memoria, conceptualización y evolución perspectiva.

En la introducción, el ensayista Enrique Ubieta traza las coordenadas de la reflexión que debe acompañar la lectura atenta de la obra: “Cada país latinoamericano y caribeño avanza por senderos propios. Algunos procesos deben construir, consolidar o defender  su consenso ideológico; en otros, es necesario ante todo un consenso político (lo ideológico pasa a un segundo plano).

Pero en todos los casos la izquierda continental –me atrevería a afirmar, la izquierda mundial–, tiene dos enemigos fundamentales: la desunión y el imperialismo (cuya plataforma económica es hoy neoliberal). Creo que ese es el programa mínimo: unirnos en el combate contra el imperialismo y el neoliberalismo”.

No hay que pensar únicamente en el militante, activista o simpatizante para quienes resulta imprescindible conocer los antecedentes, la formulación y los desafíos que se le presentan al Consenso de Nuestra América, proyección adoptada por el Foro de Sao Paulo durante  el encuentro efectuado en Nicaragua en julio del 2017.

Cualquier lector de sensibilidad alerta puede descifrar y entender los argumentos que justifican no solo el empeño de tantos por hacer cumplir los sueños postergados de los padres fundadores de la Patria Grande, sino sobre todo la necesidad de que tales aspiraciones se realicen en la práctica.

Bastaría con apreciar algunos datos reveladores de la actualidad para comprender la pertinencia de la lectura de este libro.

En términos geopolíticos, Estados Unidos nunca ha dejado de considerar las tierras al sur de sus fronteras –límites casi todos establecidos por la fuerza– como un patio trasero.

La intromisión, el tutelaje, la extorsión, la cooptación de  líderes y sujetos de opinión  y la aplicación de mecanismos financieros  de subordinación constituyen vigentes métodos de dominación imperial.