Bouteflika atendió demanda popular al cancelar elecciones, afirma primer ministro de Argelia

El primer ministro argelino, Noureddine Badawi, dice que el próximo gobierno será un gobierno tecnocrático con todas las competencias y las instituciones constitucionales continuarán funcionando hasta que se elija un nuevo presidente. El jefe de personal del ejército argelino, el teniente general Ahmed Kayed Saleh, promete preservar "la unidad del país y su seguridad y estabilidad en todas las circunstancias".

Primer ministro argelino: El próximo gobierno será una tecnocracia que incluya todas las competencias

El primer ministro argelino, Noureddine Badawi, dijo que el presidente Abdelaziz Bouteflika entendió las demandas en todos los sectores  y señaló que la cancelación de las elecciones se produjo en respuesta a un deseo popular.

Según confirmó Badawi, los comicios presidenciales estarán sujetos a la supervisión de un comité independiente y añadió que la prioridad ahora es formar un gobierno y luego colocar los mecanismos necesarios para el simposio nacional. Precisó que el próximo gobierno será tecnocrático, incluidas todas las competencias.

Dijo que Bouteflika respondió rápidamente a las demandas del pueblo y es el garante de reflejar todas las aspiraciones. Destacó que las instituciones constitucionales continuarán su trabajo hasta la elección de un nuevo presidente.

El Primer Ministro explicó que el gobierno está abierto al diálogo sobre todas las cuestiones, y pide a la oposición que lo acepte. "Debemos escucharnos unos a otros para progresar en esta etapa", enfatizó.

Por su parte, el teniente general del ejército argelino, teniente general Ahmed Kayed Saleh, se comprometió a mantener la unidad, la seguridad y la estabilidad del país en todas las circunstancias.

En un discurso emitido en la televisión argelina, Saleh dijo que la estabilidad del país estaba perturbando a los enemigos de los argelinos en el país y en el extranjero.

Los partidos y figuras de la oposición argelina rechazaron las decisiones recientes del presidente Bouteflika, que incluían posponer las elecciones presidenciales y no postularse para un quinto mandato.

En una declaración, estas fuerzas afirmaron su fuerte rechazo a cualquier intervención extranjera en los asuntos argelinos y advirtieron contra la participación del ejército en disputas políticas con el fin de preservar el consenso nacional sobre el establecimiento militar.

El exdiplomático argelino Lakhdar Brahimi, pidió transformar los problemas del país en una oportunidad constructiva. En una entrevista con la televisión argelina, Brahimi destacó la necesidad de mantener la estabilidad a pesar de la necesidad de cambio.

Dijo que no se podía imponer una nueva constitución en Argelia sin un acuerdo previo. Destacó que las intervenciones externas a menudo eran negativas y tenían efectos devastadores.

El miércoles, el viceprimer ministro argelino, Ramtan Lamamra, explicó que el Gobierno argelino está listo para dialogar con la oposición, subrayando que todas las instituciones del estado seguirán su trabajo normalmente.

Mientras tanto, el pensador franco-sionista, Bernard-Henri Levy, instigó el derrocamiento del régimen y el caos en el país.

Levy y su cuenta de Twitter incitaron a los argelinos a protestar aún más por el derrocamiento del presidente Bouteflika y el régimen, y dijo que a pesar de la renuncia de Bouteflika a su candidatura para un quinto mandato, "la revolución está a medio camino", según sus palabras. "Todo esto depende de la movilización de los argelinos", concluyó.