Haití vuelve paulatinamente a la normalidad tras protestas, Gobierno busca salida a la crisis

Aunque la oposición anuncia nuevas manifestaciones, las calles de Puerto Príncipe, capital del país, recuperan su ritmo habitual y el transporte público funciona con normalidad después de dos días de parálisis a causa de la huelga.

Haití, dos días de protestas

Haití comenzó a normalizarse tras dos días de una huelga de transporte convocada después de las violentas protestas del fin de semana por un fallido aumento en los precios de los combustibles, mientras el Gobierno se reúne con distintos sectores en busca de una salida a la situación creada.

Aunque la oposición anuncia nuevas manifestaciones, las calles de Puerto Príncipe, capital del país, recuperan su ritmo habitual y el transporte público funciona con normalidad después de dos días de parálisis a causa de la huelga.

La ciudadanía está a la espera de que el presidente haitiano, Jovenel Moise, quien ha mantenido en las últimas horas reuniones con representantes locales y extranjeros, anuncie cambios en su Gobierno y medidas para enfrentar la difícil situación económica de la nación caribeña, la más pobre del continente americano.

El mandatario, en el poder desde febrero de 2017, se reunió el martes con empresarios, parte de los cuales han pedido la renuncia del primer ministro, Jack Guy Lafontant, así como con representantes de los partidos políticos y del "Core Group", integrado por embajadores y representantes de organismos internacionales en Haití.

Moise dijo el martes en su cuenta de Twitter que está consultando con todos los sectores para tomar una decisión con el fin de responder a la situación creada tras los disturbios del fin de semana.

Unos días antes de las violentas manifestaciones del fin de semana, Lafontant había sido convocado por los diputados para analizar el destino de su Gobierno, pero él no acudió a la sesión.

Los actos de violencia comenzaron el viernes pasado cuando el Gobierno anunció que al día siguiente entrarían en vigor los nuevos precios de los combustibles, que reflejaban incrementos de entre 37 y más de un 50 por ciento, como parte de un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Sin embargo, el sábado el Gobierno decidió dejarlos sin efecto en medio de los actos de desobediencia civil, en los que hombres con armas de fuego y blancas bloquearon calles, quemaron numerosos vehículos, atacaron negocios y saquearon supermercados.

Lafontant anunció el martes que el Gobierno investigará los hechos violentos del fin de semana, que según distintas fuentes dejaron entre tres y siete muertos.

Las protestas alcanzaron la ciudad de Malpasse, fronteriza con República Dominicana, donde fueron incendiadas las oficinas aduaneras, por lo que el Gobierno dominicano anunció el reforzamiento de la seguridad en la frontera entre ambas naciones.