Trump y Moon Jae-in examinan respuestas a las recientes amenazas de Pyongyang

La histórica cumbre de Trump con el líder norcoreano, Kim Jong-un, está programada para el 12 de junio en Singapur, sin embargo, Pyongyang ha amenazado con retirarse del diálogo si se le exige de forma unilateral que renuncie al armamento nuclear sin garantizar la normalización de las relaciones.

Según la Administración surcoreana, Trump y Moon Jae-in acordaron colaborar estrechamente, también para conseguir que se realice con éxito la cumbre EE.UU.-Corea del Norte en Singapur.

Los presidentes de Estados Unidos y Corea del Sur, Donald Trump y Moon Jae-in, examinaron vía telefónica la posible respuesta a las recientes amenazas de Pyongyang de renunciar al diálogo, informó Sputnik, que cita un comunicado de la Administración presidencial surcoreana.

"Los dos líderes intercambiaron opiniones sobre la postura que mantiene últimamente Corea del Norte", dice la nota al precisar que la conversación se prolongó por 29 minutos.

La histórica cumbre de Trump con el líder norcoreano, Kim Jong-un, está programada para el 12 de junio en Singapur, sin embargo, Pyongyang ha amenazado con retirarse del diálogo si se le exige de forma unilateral que renuncie al armamento nuclear sin garantizar la normalización de las relaciones.

Según la Administración surcoreana, Trump y Moon Jae-in acordaron colaborar estrechamente, también para conseguir que se realice con éxito la cumbre EE.UU.-Corea del Norte en Singapur.

A finales de abril, se celebró en la ciudad de Panmunjom una cumbre intercoreana, la primera en una década.

Esta semana, Corea del Norte canceló una reunión ministerial con el Sur y amenazó con anular también la cumbre con Trump después que EE.UU. y Corea del Sur lanzaran las maniobras Max Thunder, pese a que la declaración de Panmunjom dice expresamente que las partes acordaron cesar todo acto hostil en tierra, aire y mar que pueda provocar tensiones militares.

Además, Pyongyang exigió a Seúl que le entregara a 12 antiguas camareras de un restaurante coreano en China que, según el Norte, son ciudadanas norcoreanas que fueron llevadas por fuerza al territorio surcoreano.

Seúl afirma, a su vez, que las mujeres en cuestión son unas desertoras voluntarias.