Sectores de la educación y la salud libaneses reclaman atención gubernamental

Centenares de maestros realizaron una protesta ante la sede del gobierno capitalino, en reclamo de mejor trato salarial y contractual, según una comunicación remitida a Prensa Latina vía internet.

Maestros libaneses reclaman mejoras salariales.

La manifestación condenó la detención de varios colegas que, con anterioridad, mostraron su descontento en una concentración mientras sesionaba el Gabinete.

En los primeros días del mes en curso, los educadores bloquearon carreteras y calles en los alrededores de la residencia del presidente Michel Aoun y la gendarmería utilizó métodos coercitivos para dispersarla. Entonces, unas diez personas fueron arrestadas.

El ministro libanés de Educación, Marwan Hamadeh, condenó esa acción policial que calificó de "violencia inaceptable en una república que se basa en el respeto a las libertades".

En respuesta a las protestas, el presidente Aoun solicitó un aparte del Gabinete para analizar los problemas del sector educativo, pero no se estableció una fecha, y todavía no se discute el tema en el Consejo de Ministros.

Los salarios de los docentes de las escuelas privadas permanecen congelados, pese a que deben favorecerse por ley. También exigen contratación permanente.

Por otro lado, el sector de la salud en El Líbano está afectado, según reportes de prensa, por el desequilibrio en la distribución de médicos y cirujanos en el país.

Un estudio publicado por Annals of Surgery señala que de los 129 hospitales existentes en la nación, la mayoría de ellos se concentra en Beirut.

Según la investigación hay 30.3 cirujanos por cada 100 mil personas en Beirut; 21, en una región del norte capitalino; 18.2, en Baalbek-Hermel; Nabatiye, 15.8, y Akkar, solo 4.1.

De acuerdo con el experto Haytham Kaafarani, la imagen no es mala; lo malo es su distribución.

Pone como ejemplo la septentrional provincia de Akkar. Descuidada durante mucho tiempo por las fuerzas centralizadoras de la política libanesa, ese territorio ubicado en el extremo norte libanés, además de la escasez de cirujanos, también ocupa últimos lugares en número de camas, quirófanos, anestesiólogos y enfermeras.