Por el Nobel de la Paz para expresidente Lula, más de 256 mil firmas

La campaña fue concebida por el luchador argentino por los derechos humanos y Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel como forma de prestar solidaridad a Lula, encarcelado en la Superintendencia de la Policía Federal (PF) en la capital paranaense desde el pasado 7 de abril.

Solidaridad con Lula crece cada día

Más de 256 mil personas se adhirieron hasta hoy a la solicitud de otorgamiento del Premio Nobel de la Paz 2019 al expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, preso político en la ciudad de Curitiba, sureño estado de Paraná.

La campaña fue concebida por el luchador argentino por los derechos humanos y Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel como forma de prestar solidaridad a Lula, encarcelado en la Superintendencia de la Policía Federal (PF) en la capital paranaense desde el pasado 7 de abril.

El propósito es alcanzar las 300 mil firmas, dijo en su sitio digital la Central Única de los Trabajadores (CUT) de Brasil al resaltar el hecho de que otros premios Nobel de la Paz ya suscribieran la petición: la indígena guatemalteca Rigoberta Menchú y el egipcio Mohamed el-Baradei.

Condenado sin pruebas a 12 años y un mes de cárcel en un proceso que abogados de la defensa del exmandatario consideran plagado de ilegalidades y con claros propósitos políticos, Lula fue privado semanas atrás por la jueza federal de Paraná Carolina Lebbos de encontrarse con Pérez Esquivel, quien solicitó visitarlo.

En carta dirigida al Comité Nobel Noruego argumentando su propuesta, el titular del Servicio Paz y Justicia (Serpaj) de Argentina destacó el combate contra el hambre y la pobreza desplegado por los gobiernos de Lula entre los años 2003 y 2010 en “un país que clasifica entre los de mayor desigualdad estructural en el mundo”.

Programas como Hambre Cero y Bolsa Familia –dijo- sacaron de la pobreza extrema a más de 30 millones de personas, convirtiendo a Brasil en un modelo exitoso mundialmente reconocido por organismos internacionales como la FAO, el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y el Banco Mundial.