Multitudinaria marcha de apoyo a expresidente Rafael Correa en Ecuador

"Indígnate Ecuador" fue el eslogan que motivó a miles de simpatizantes del exmandatario a salir a las calles, en una marcha que recorrió un trayecto desde el céntrico Parque del Arbolito y trató de alcanzar la Plaza Grande, donde se encuentra la sede de la presidencia, donde una fuerte seguridad policial impidió el paso.

Apoyo a Rafael Correa en Ecuador

Las calles del centro de Quito, la capital ecuatoriana, fueron escenario de una multitudinaria marcha de apoyo al expresidente Rafael Correa, tras expedir este jueves el gobierno del presidente Lenín Moreno la petición judicial de arresto contra él a la Interpol.

"Indígnate Ecuador" fue el eslogan que motivó a miles de simpatizantes del exmandatario a salir a las calles, en una marcha que recorrió un trayecto desde el céntrico Parque del Arbolito y trató de alcanzar la Plaza Grande, donde se encuentra la sede de la presidencia, donde una fuerte seguridad policial impidió el paso.

“Gracias compañeros queridos, por ese inmenso respaldo demostrado el día de ayer”, expresó Correa en su cuenta en la red social Twitter.

Políticos y académicos de la región consideraron las acciones judiciales emprendidas contra el exjefe de Estado como otro caso de persecución contra líderes progresistas en Latinoamérica.

Esta semana la jueza Daniela Camacho decidió decretar prisión preventiva para el exmandatario por el supuesto secuestro en 2012 del entonces legislador Fernando Balda, y emitió la alerta roja para que la Policía Internacional (Interpol) lo detenga y extradite a Quito.

"Está en curso un plan regional sistemático que criminaliza al progresismo en América Latina y realiza golpes de Estado blandos con Estados Unidos a la cabeza", advirtió el Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel en Twitter.

Con esta opinión coincidió el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, quien recordó los casos de los exgobernantes Cristina Fernández, de Argentina, y Luis Inácio Lula da Silva, de Brasil.

Lula está preso hace 90 días, acusado de delitos que no cometió, en una maniobra que busca inhabilitarlo para las próximas elecciones presidenciales, donde lidera todas las intenciones de voto.