Bahrein se ha convertido casi en una colonia saudita-estadounidense

El ex embajador británico en Bahrein, Peter Ford, advirtió que "reino será la zona más vulnerable en caso de un escenario de enfrentamientos a gran escala entre Israel por un lado, y El Líbano, Siria e Irán por el otro, debido a la cercanía de esa monarquía a Irán y la situación interna inestable en ese reino".

El ex embajador británico en Bahrein, Peter Ford.

El ex embajador británico en Bahrein, Peter Ford, dijo que ha recibido reacciones positivas después de renunciar a su cargo como consejero de la familia real en Bahrein, tras las declaraciones del ministro de Relaciones Exteriores, Khalid bin Ahmed, quien expresó que Israel tiene derecho a defenderse después de lo sucedido en el Golán tras los bombardeos con cohetes contra posiciones israelíes en ese territorio ocupado.

En entrevista con Al-Mayadeen, Ford señaló que los medios de comunicación de Bahrein trataron el asunto con absoluto silencio, y expresó que los funcionarios de la cancillería británica no están satisfechos con su renuncia.

Ford advirtió que "Bahrein será la zona más vulnerable en caso de un escenario de enfrentamientos a gran escala entre Israel por un lado, y El Líbano, Siria e Irán por el otro, debido a la cercanía de esa monarquía a Irán y la situación interna inestable en ese reino".

"Lamentablemente -dijo Ford-, Bahrein se ha convertido casi en una colonia saudita-estadounidense desde la revolución de 2011 en el país. "He notado un movimiento gradual de Bahrein contra la causa palestina desde hace un tiempo", agregó.

"Desde entonces, hemos notado un sometimiento de la familia gobernante de Bahrein a Arabia Saudita, porque esa familia tiene miedo, y esa es la razón por la cual sus posiciones están más cerca a las posiciones estadounidenses e israelíes contra Irán", dijo.

Ford, quien trabajó durante tres años como embajador de su país en Siria, dijo que él valora los logros del Estado sirio y que previamente había valorado el progreso en las reformas bajo el presidente Bashar al-Assad.

También expresó su decepción por el estallido de los combates en Siria en 2001 y dijo que la guerra fue -desde el primer día- de injerencia en los asuntos internos de Siria.

Ford negó las acusaciones de algunos medios sobre haber recibido fondos del gobierno sirio por medio de la Asociación sirio-británica. Señaló que esa asociación no puede llevar a cabo actividades dentro de Gran Bretaña por razones políticas y confirmó que no recibió ningún dinero ni del gobierno sirio ni de ninguna otra entidad siria.