Punto de vista: Unasur huele a peligro

Aunque previsible, la noticia no deja de sorprender. Seis gobiernos de derecha de América Latina: Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Paraguay y Perú, anunciaron que suspenderían su participación en la Unión de Naciones de América del Sur (Unasur).

El canciller de Bolivia, Fernando Huanacuni

Alegan que se trata de un problema de funcionamiento, pero analistas políticos aseguran que esta es parte de la estrategia imperial para desarticular la unidad en la región, torpedeando desde todos los flancos con ese objetivo.

En una carta enviada al canciller de Bolivia, Fernando Huanacuni, en la cual lo ministros de Relaciones Exteriores de los seis países mencionados esgrimen la misma razón.

El canciller boliviano informó sobre la nueva coyuntura desde Quito, donde subrayó que pese a todo Unasur “es una realidad” y “no va a desaparecer”, debido a la cercanía geográfica y a la necesidad de sus Estados miembros de fomentar sostenidos mecanismos de diálogos de alto nivel.

Bolivia asumió la presidencia pro témpore del organismo hasta 2019. “Hay una responsabilidad histórica, más allá de las composturas ideológicas, que es un derecho soberano de cada Estado”, advirtió Huanacuni.

“Hay una responsabilidad histórica, más allá de las composturas ideológicas, que es un derecho soberano de cada Estado”

Por eso abogó por la “la capacidad de resolver esa diferencia ideológica-política”, que considera “es una responsabilidad histórica que amerita los Gobiernos”.

Esa convivencia –insistió el ministro- genera responsabilidades, derechos y obligaciones que el mecanismo de Unasur lo está promoviendo en sus diferentes áreas.

Pero desde enero de 2017, nadie ocupa el puesto en la secretaria del organismo. El último fue el expresidente colombiano, Ernesto Samper.

Más de un año después los miembros del grupo no han logrado ponerse de acuerdo para buscar un reemplazo.

La Unión de Naciones Suramericanas nació el 23 de mayo de 2008, gracias a la visión integracionista del desaparecido presidente de Venezuela Hugo Chávez.

Unasur cuenta con una sede permanente en la capital ecuatoriana, mientras el Parlamento radica en la ciudad de Cochabamba, en Bolivia.

Uno de sus objetivos principales es el fortalecimiento del diálogo entre los Estados Miembros, así como la consolidación de una identidad suramericana.