Venezuela y Rusia condenan en ONU la xenofobia y el racismo

El Defensor del Pueblo de Venezuela, Tarek William Saab, se pronunció contra del racismo y la xenofobia en la sede de Naciones Unidas para los Derechos Humanos en Ginebra.

El Defensor del Pueblo de Venezuela, Tarek William Saab

Durante la 19 Reunión del Comité Internacional de Coordinación de Institutos Nacionales de Derechos Humanos, Saab señaló que frente a laxenofobia son fundamentales la acción de los Gobiernos y poderes judiciales.

Llamó a los parlamentos nacionales, regionales y locales a impulsarse leyes punitivas y de condena a estos terribles delitos, así como programas educativos y de formación, en los que participen los medios de comunicación.

El dirigente venezolano alertó que en ocasiones son los medios de comunicación los que contribuyen a la discriminación, a la intolerancia y a la xenofobia, al fomentar y refozar conductas culturales negadoras de la igualdad, el respeto y la solidaridad entre los seres humanos.

Alertó sobre la necesidad de organizar campañas de concientización que permitan impulsar la convivencia armónica de la humanidad, como lo ha hecho, a su juicio, el gobierno venezolano.

Por su parte, Rusia reclamó  la voluntad política necesaria en la lucha por erradicar el racismo, la xenofobia y otras manifestaciones de la exclusión, en un panorama mundial enrarecido por medidas antiinmigrantes y retroceso en la protección de los derechos de refugiados.

El vicetitular de la representación permanente en la ONU, Evgueni Zagainov, subrayó que  Rusia es consciente del compromiso en la luchapor la erradicación del racismo y la xenofobia y llamó a la comunidad mundial a aunar esfuerzos colectivos a fin de lograr ese objetivo deactualidad.

Al mismo tiempo, invocó la Declaración de Durbán, Sudáfrica, que condena toda forma de discriminación y compromete al mundo con un plande acciones, lo cual debe ser la brújula para todos los países.

La ONU celebró esta semana el Día de lucha contra la discriminación racial y la xenofobia, en un contexto internacional agravado por una crisis migratoria sin precedentes, la negación de los derechos a los refugiados y la amenaza terrorista, fenómenos que exacerban la intolerancia y discriminación en países receptores.