Tratamiento temprano del VIH/Sida previene atrofia cerebral

Los resultados demuestran que el tratamiento temprano protege las estructuras neurológicas.

Atención temprana del VIH/Sida evita consecuencias graves

Cuanto mayor es la infección no tratada del virus VIH / SIDA, mayor es la pérdida de volumen y adelgazamiento cortical en muchas partes del cerebro, demuestran trabajos realizados por un equipo internacional del cual participó Canadá.

Investigadores del Instituto Neurológico de Montreal y del Hospital (Neuro) de la Universidad McGill, así como sus colegas estadounidenses, analizaron los datos de resonancia magnética (MRI) de 65 pacientes portadores del virus como mínimo desde hace un año.

Compararon estos datos con 19 sujetos libres del VIH y 16 sujetos VIH-positivos desde al menos tres años.

Estos análisis establecieron que cuanto mayor es la infección no tratada, mayor es la pérdida de volumen y el adelgazamiento cortical en muchas regiones cerebrales.

Además, los expertos encontraron que después de la puesta en marcha de la TAR, la pérdida de volumen cesó en las áreas apuntadas, e incluso el grosor cortical de los lóbulos frontal y temporal aumentó ligeramente.

Estos nuevos conocimientos constituyen una mayor defensa a favor del diagnóstico precoz de la infección por VIH y el inicio de la TAR lo antes posible para prevenir el daño neurológico.

Los resultados demuestran que el tratamiento temprano protege las estructuras neurológicas. Por lo tanto, los portadores de VIH pueden esperar que al comenzar la TAR inmediatamente y seguirla al pie de la letra, protegerán sus cerebros del daño causado por el virus.

La infección por VIH puede conducir a una variedad de síntomas, que incluyen pérdida de memoria, demencia en personas mayores y problemas de equilibrio y visión.

Sin embargo, estos síntomas pueden evitarse mediante la detección temprana y la terapia antirretroviral.

Los autores de este trabajo, publicado en la revista Clinical Infectious Diseases, creen que su investigación puede apuntar mejor a los mecanismos causantes de lesiones, lo que abre la puerta al desarrollo de tratamientos capaces de revertir estas alteraciones estructurales.

Según las estimaciones nacionales, alrededor de 75 mil 500 canadienses vivían con el VIH a fines de 2014, y cerca del 21 por ciento de las personas que viven con el virus no sabían que estaban infectadas.

A nivel mundial, había 36 millones 700 mil portadores del virus a finales de 2016, y solo el 53 por ciento tenía acceso al tratamiento.