Emily Zamourka: salvada por el arte (+Fotos y Video)

La historia de una mujer a la que el arte le cambió la vida.

“Lo esencial es invisible para los ojos”
“Lo esencial es invisible para los ojos”

Esta no es un nota cultural como las que estamos acostumbrados a leer en los medios de prensa. No es sobre cine o televisión, no voy a hablarles de teatro, ni de los últimos acontecimientos en el mundo de la música, ni a sorprenderlos con una atrayente muestra plástica o recomendarles alguna joya de la literatura.

Lo esencial es invisible para los ojos”, nos dice Antoine de Saint-Exupéry a través de El Principito, ese personaje sensible y cercano, tanto para pequeños como para grandes.

Pero no es tampoco del Principito de quién voy a contarles hoy.

Vivimos en un mundo en constante movimiento, donde las rutinas diarias cada vez nos van absorbiendo con mayor intensidad.

Pasamos por la vida y siquiera levantamos la mirada para notar lo que hay a nuestro alrededor.

Damos likes a paisajes hermosos, y cuando estamos en ellos no los disfrutamos, absortos en nuestros dispositivos móviles. Compartimos nuestros Recuerdos de Facebook, pero no compartimos con nuestros seres queridos para crear nuevos recuerdos. Veneramos la sonoridad moderna fruto del autotune y torcemos la mirada ante cualquier pieza de Mozart, Beethoven, Bach, Chopin.

Seguimos al youtuber de moda, conocemos sus gustos, sus viajes, la ropa que usa; pero desconocemos que 770 millones de personas viven en la indigencia.


Sus interpretaciones se han vuelto viral.
Sus interpretaciones se han vuelto viral.

Emily Zamourka tiene 52 años. Lleva dos coletas ajustadas por ligas para el cabello y un mechón de pelo que cae sobre su frente. Sus ojos han sido testigo del constante ir y venir en el metro de Los Ángeles. Ha sobrevivido en la jungla de asfalto, quizás peleando con el clima y la noche, para hacer de un cajero automático su hogar, o de una calle su abrigo.

Zamourka hasta hace muy poco era solo una estadística. Completamente invisible para quienes pasaban a su lado. Tiene mucho que contar. Y también tiene mucho que cantar.

Hoy se le conoce como “La Soprano del Metro” y sus interpretaciones se han vuelto viral, después que un policía de Los Ángeles la grabara cantando a capella el “O Mio Babbino Caro” de Puccini.

El video fue compartido en Twitter en la cuenta del Departamento de Policía de la localidad con el mensaje: “4 millones de personas viven en Los Ángeles. 4 millones de historias. 4 millones de voces… a veces sólo tienes que detenerte a escuchar una, para escuchar algo hermoso.”

Como era de esperar, rápidamente el video comenzó a circular hasta convertirse en un fenómeno de internet. Los medios de prensa localizaron a la intérprete que resultó ser una mujer rusa que emigró a Estados Unidos con 24 años y que gracias a su violín lograba solventar su día a día en esa nación. Sin embargo la vida le jugó una mala pasada y el instrumento (valorado en 90 mil euros) le fue robado.


"Era mi tesoro más preciado y mi fuente de ingresos; era todo para mí".
"Era mi tesoro más preciado y mi fuente de ingresos; era todo para mí".

Sin una fuente de ingresos estable y sin su posesión más preciada, la soprano perdió su hogar y comenzó a vagar por las calles.

"Era mi tesoro más preciado y mi fuente de ingresos; era todo para mí", confiesa.

Con la publicación del video, sus dotes artísticos se hicieron evidentes, y varias personas iniciaron campañas para ayudarla, recaudando más que el valor de su preciado violín.

Tras 24 años de soledad y desamparo, Emily Zamourka ha conseguido un contrato discográfico con Joel Diamond, un reputado productor discográfico. Y ahora se presenta en diversos espacios de la ciudad, donde recibe las ovaciones y aplausos de los presentes.

Incrédula ante lo que está viviendo, declara: “Ocasionalmente toqué sus espíritus y estoy muy contenta de haber podido llegar a sus corazones con mi voz."

"Muchas gracias por esto y por todo lo que está pasando. De verdad gracias. Me siento abrumada”.


Que en un mundo donde cada minuto se comparten más de 41 millones de mensajes a través de aplicaciones de mensajería instantánea y donde unos 87 500 son tuits; fuera notada la "Soprano del Metro", no corresponde a la casualidad.

Para quien dice o piensa que el poder de la música es restringido, o que el arte no salva vidas: acá una prueba de ello.