En las montañas de Mleeta se exhibe gloria de la Resistencia Libanesa

La gloria de la Resistencia Libanesa tomó cuerpo en el complejo expositivo de Mleeta que honra a héroes y mártires en la lucha contra el invasor y ocupante israelí.
La gloria de la Resistencia Libanesa tomó cuerpo en el complejo expositivo de Mleeta
La gloria de la Resistencia Libanesa tomó cuerpo en el complejo expositivo de Mleeta
De 1982 a 2000, Hizbullah protagonizó la hazaña de aguantar los embates del poderoso Ejército sionista y luego asestarle una de las derrotas más contundentes a lo largo de la historia.


Esa conclusión emerge de una visita al Museo Histórico de la Resistencia, enclavado al aire libre es un museo de guerra operado por Hizbullah cerca de la aldea de Mleeta en el sur de Líbano. El museo se inauguró el 25 de mayo de 2010, marcando el décimo aniversario de la retirada israelí del sur del Líbano en 2000. El sitio fue alguna vez una base importante para los combatientes de Hizbullah.


Mleeta queda a 50 kilómetros al norte de la frontera con la Palestina ocupada por el régimen de Tel Aviv.


Más de 130,000 personas visitaron el museo dentro de los primeros diez días de su apertura
Más de 130,000 personas visitaron el museo dentro de los primeros diez días de su apertura
Inaugurado en mayo de 2010, la inauguración del museo contó con la presencia de representantes del presidente y primer ministro de Líbano, y Noam Chomsky.


Más de 130,000 personas visitaron el museo dentro de los primeros diez días de su apertura. Según los funcionarios del museo, en los primeros tres meses, el museo tuvo casi 300,000 visitantes, incluidos muchos de Egipto y el Golfo Pérsico, Líbano y otros extranjeros.


Los integrantes de  la resistencia cavaron, horadaron y crearon refugios dentro de las montañas para enfrentar de 1982 a 2000 al enemigo sionista.


Sus combatientes aprovecharon lecciones de otras experiencias guerrilleras para mantener en jaque a un enemigo superior en armamento suministrado por el Pentágono estadounidense y encontrar un lugar de preparación y entrenamiento para hostigar a los invasores.


Pasillos, túneles, oficinas y hasta sitios para cumplir con los mandamientos religiosos
Pasillos, túneles, oficinas y hasta sitios para cumplir con los mandamientos religiosos
Allí, en las entrañas de las montañas de la zona meridional libanesa, puede verse hoy como los integrantes de Hizbullah o Partido de Dios salvaguardaron sus vidas ante un adversario dotado de equipos de alta gama tecnológica.


Pasillos, túneles, oficinas y hasta sitios para cumplir con los mandamientos religiosos, en especial del Islam, se hallan en esas interioridades.


Desde esas elevaciones, por la estrechez de El Líbano, cuya extensión territorial es de un poco más de 10 mil kilómetros cuadrados, se ve el mar por el oeste y las líneas enemigas israelíes por el oriente.


La parte central del museo se llama "The Abyss" (El abismo), una depresión del terreno que muestra decenas de vehículos militares y tanques israelíes convertidos en chatarra, especialmente la joya de la derrota sionista y en su centro, el tanque Merkava, dotado de una sólida coraza.


Varios Merkava convertidos en chatarra se muestran en un círculo
Varios Merkava convertidos en chatarra se muestran en un círculo
Hasta ese momento, ninguno de los países árabes a los cuales Tel Aviv invadió pudo impedir el avance de esa fortaleza rodante. Pero en los alrededores de Mleeta esa leyenda se desmoronó.


Los guerrilleros de Hizbullah analizaron qué calibre y arma podía hacer mella ante lo que Tel Aviv considera una obra de arte para la muerte.


Como resultado de ese estudio, Israel vio la destrucción de casi medio centenar de su pieza maestra de agresión, prueba de lo cual se observa durante una visita al museo.


En ese sitio de la muestra hay una composición artística que refleja expresiones de los líderes del Partido de Dios de que en la guerra contra el régimen sionista, no solo vale el armamento, sino la voluntad de vencer.


Varios Merkava convertidos en chatarra se muestran en un círculo y en el del centro, uno con su cañón doblado en un nudo.


La zona sureña libanesa resultó una de las más disputadas entre las fuerzas de Hizbullah y el Ejército israelí
La zona sureña libanesa resultó una de las más disputadas entre las fuerzas de Hizbullah y el Ejército israelí
La zona sureña libanesa resultó una de las más disputadas entre las fuerzas de Hizbullah y el Ejército israelí, pues éste último concentró unidades élite en el interés de apoderarse de territorio como lo ha hecho con la ocupada Palestina.


Los líderes de la Resistencia Islámica libanesa reiteran que pertenecen a un pueblo amante de la paz, pero si el enemigo ataca recibirá adecuada respuesta.


Otra exposición de bello diseño resulta La Colina de los Mártires, en la cima de la montaña, decorada con flores, en convivencia con armas y misiles en homenaje a los caídos en la lucha contra Israel.


La montaña tiene un adorno natural de árboles de baja altura, cuyos frutos son bellotas, bajo los que sus residentes evitaron la observación del enemigo.


Ahora, al pasar el visitante por sus senderos, escucha grabaciones de bombardeos o el sonido de vuelos de los aviones, a fin de reproducir la atmósfera reinante en aquellos momentos épicos y heroicos.