Visita cultural al Museo Nacional de Siria

La historia de Siria, tronco de civilizaciones, no podría contarse hoy sin las riquezas arqueológicas y patrimoniales que atesora en sus museos, varios de ellos declarados Patrimonio de la Humanidad.
Considerado el quinto más importante a nivel mundial
Considerado el quinto más importante a nivel mundial
En Damasco el turista puede encontrar seis museos, entre ellos el más importante: el Nacional, ubicado en un céntrico barrio capitalino.


Alrededor de facultades de la Universidad de Damasco, mezquitas y el Puente de los Presidentes, se ubica el edificio, el cual fue diseñado por un arquitecto francés antes de su fundación en 1919.


Según cuentan historiadores, ese recinto, considerado el quinto más importante a nivel mundial por los objetos arqueológicos de gran valor que atesora, dispone de piezas que datan de unos 200 siglos a. n. e., hasta la etapa del islam, de la civilización musulmana en la región.


Incluye también reliquias de la antigua Mesopotamia y numerosas estatuas y sarcófagos romanos de la civilización de Palmira, del siglo I.


La puerta original en piedra del castillo Qasr al-Jayr al Garbi
La puerta original en piedra del castillo Qasr al-Jayr al Garbi
Figura entre sus reliquias más importantes expuestas en exteriores, la puerta original en piedra del castillo Qasr al-Jayr al Garbi, edificada en el siglo VIII por los califas omeyas de Damasco, en el desierto sirio.


Dentro de sus galerías se almacenan miles de objetos traídos desde disímiles lugares afectados por la guerra, iniciada en marzo de 2011, como Alepo, Palmira y Deir Ezzor.


La institución cultural, con un acogedor parque de añosos árboles y dotado de enormes estatuas, dispone de las secciones de prehistoria, civilización siria antigua, piezas arqueológicas clásicas y árabes e islámicas, junto a la de arte moderno. Esta última incluye manifestaciones artísticas como la escultura y la fotografía.


Abierto recientemente, otro salón exhibe objetos saqueados por los extremistas y devueltas a este país mesoriental por la Policía Internacional (Interpol).


Museo Nacional de Siria
Museo Nacional de Siria
En medio de la vistosidad del extenso patio jardín del Museo, el visitante queda impactado con las estatuas líticas de gran tamaño y muestras arqueológicas de rocas de las diferentes civilizaciones y zonas de Siria.


Llama la atención sobremanera, entre esos activos, el león de Al-lat, con más de dos mil años de antigüedad, que fue destruido en mayo de 2015 en la ciudad de Palmira por el grupo terrorista Estado Islámico.


Recuperado luego, tras la liberación de esa ciudad por el Ejército sirio, la estatua del felino esculpida en piedra y de 3,5 metros de altura y 15 toneladas de peso, fue transportada recientemente hasta el Museo Nacional, donde la restauraron arqueólogos sirios y polacos.


"Cualquier débil que entre a Palmira será protegido"
"Cualquier débil que entre a Palmira será protegido"
El león de Al-lat tiene entre sus garras a una gacela, con una inscripción en el antiguo idioma de Palmira que reza: "Cualquier débil que entre a Palmira será protegido". Es el símbolo de la defensa del débil por el fuerte.


También adornan el patio de la instalación decenas de mosaicos multicolores, que datan de los siglos II y III, trasladados hasta el Museo desde las provincias de Sweida, Damasco Rural y Hama.


Contrastan con esos mosaicos los colores negro de las estatuas “roca basáltica volcánica, típica del sur de Siria” y el gris o blanco, propios de las áreas del desierto de Palmira.


Visitar el Museo Nacional de Damasco, más allá de la mera recreación, es fuente de conocimiento y aprendizaje sobre la cultura antigua y moderna del país, considerado cuna de civilizaciones.