Aplausos para artistas de Cuba en el estadounidense Kennedy Center

Según una nota de prensa, las reseñas y críticas mediáticas recibidas por el espectáculo, confirmaron a sus protagonistas la visible acogida que tuvo la puesta, estrenada en la apertura del Festival Mozart-Habana en octubre pasado y presentada el 13, 14 y 15 de febrero en el Teatro Eisenhower de ese colosal centro cultural estadounidense.

  • Aplausos para artistas de Cuba en el estadounidense Kennedy Center

La interpretación de bailarines, actores y músicos cubanos de una novedosa versión de la ópera La Clemencia de Tito, del austríaco Wolfgang Amadeus Mozart, en el Centro Kennedy para las Artes Escénicas de Washington D.C., fue elogiada con excelentes críticas en medios especializados.

Según una nota de prensa, las reseñas y críticas mediáticas recibidas por el espectáculo, confirmaron a sus protagonistas la visible acogida que tuvo la puesta, estrenada en la apertura del Festival Mozart-Habana en octubre pasado y presentada el 13, 14 y 15 de febrero en el Teatro Eisenhower de ese colosal centro cultural estadounidense.

El sitio Broadway World se refirió a la representación como una “interesante experiencia trilingüe”, por la confluencia de recitativos en español, arias en italiano y una traducción al inglés de cuanto acontecía sobre las tablas, a la vez que alabó el desempeño de los solistas Bryan López (Tito), Anyelín Díaz (Vitelia), Kirenia Corzo (Servilia) y Cristina Rodríguez (Sesto).

  • El espectáculo tuvo muy buena crítica

Añadió que junto al elenco están los bailarines de la Compañía OtroLado,”cuyos movimientos líricos y su cautivadora presencia a lo largo del espectáculo fueron completamente fascinantes. En muchos sentidos, una actuación de estos bailarines hubiera sido tan poderosa y dinámica como una producción completa”.

Broadway World resaltó la decisión de colocar en escena a la Orquesta del Lyceum Mozartiano y destinar a una plataforma la mayor parte de las acciones que acontecen en la obra, calificó de sobresaliente la utilización de sonoridades afrocubanas, particularmente en el segundo acto y lamentó que estas incursiones resultaran pocas.

En otra reseña, el texto publicado en la página DC Teather Scene expuso, sobre la simbiosis de manifestaciones que se dieron cita en la obra, que “fue revelador con respecto a lo que la ópera puede hacer si usas la tradición como un trampolín para las posibilidades en lugar de estar limitado por ella.”

Asimismo, aseveró que la inclusión de la orquesta en la representación derriba una pared en la imaginación del espectador y le permite participar más plenamente en la historia.

El medio Washington Classical Review destacó la producción dirigida por el Premio Nacional de Teatro, Carlos Díaz, y la escenografía de Raúl Valdés (Raupa), y ofreció una visión más centrada en los aspectos musicales de la puesta, dentro de la que subrayó la ejecución del clarinetista José Ernesto Rodríguez Delgado.

De acuerdo con la nota de prensa, el desafío que supuso colocar unas 70 personas en escena, integrar diversos lenguajes y expresiones artísticas conjugados con una visualidad atractiva, y someter el resultado a la consideración de un público avezado, ha rendido frutos, y quedan para demostrarlo las ovaciones, la buena crítica y la satisfacción de los artistas.